¿Es bueno tener sentimientos?
Muchas veces me senté frente a mi cuaderno porque tenía ganas de escribir y ni siquiera pude empezar. Es difícil ponerte a contar algo cuando ni vos sabes que es lo que tenés para decir. Sabes que te pasan un montón de cosas, pero ¿cuántas veces podes diferenciarlas? ¿Por qué estas mal? ¿Por qué estas triste?.
Cientos de veces me pregunte porque existen los sentimientos; si total es algo que vos no podes tocar, no podes ver ni podes controlar. Pero sin embargo ellos, te pueden provocar semejante sensación de dolor, tristeza, angustia, bronca, impotencia, soledad, etc. ¿No son demasiadas cosas, como para pensar si tener sentimientos es bueno?. Si, seguramente me dirás que tiene sus cosas buenas y estoy de acuerdo, pero a la hora de ponerlas en la balanza, ¿cuáles son las que pesan mas?. ¿Las cosas buenas son suficientes como para contrarrestar las malas?. ¿Entonces porque las malas hacen que nos olvidemos de las buenas?.
Por momentos siento que tengo demasiadas preguntas y muy pocas respuestas, y como consecuencia, recuerdo cuantas veces estire mi mano para que alguien la tome y se pueda levantar; cuantas puse mi hombro para que se apoye en él y siga adelante; cuantas veces me hice el payaso para que en medio de su tristeza, poder robarle una sonrisa y hacer que se olvide solo por un instante de su “problema”.
Hoy quizá, el que se siente un poco raro soy yo. Sin embargo, sabiendo que tengo amigos de verdad, porque así los considero, hay algo que me impide pedirles una mano o que dejen que me apoye sobre su hombro; esto no es por dudar de su ayuda, sino es por algo un poquito mas complejo, “el orgullo”.
El orgullo, otro maldito sentimiento que si bien a veces te ayuda, son mas las veces que te hunde.
Seguramente, esto de los “sentimientos”, es una de las tantas cosas que tenga que aprender y comprender durante el transcurso de mi vida para poder seguir creciendo.
Lo único que deseo, es que cuando termine de aprender, comprender y crecer lo suficiente, aun me quede tiempo para poder disfrutarlo y explicarlo; solo así podré justificar tantas noches sin sueño, pero llenas de sueños, en un mar de lagrimas tan inmenso.