Los inversores brasileños vienen de shopping
COMPRAS Y FUSIONES SIN FIN: En los últimos años, la compra de empresas nacionales por parte de grupos brasileños se aceleró. La inversión extranjera directa de Brasil pasó del 0,2 % a más del 20 % en la última década. Petróleo, cemento, textiles, acero, cerveza, frigoríficos y agro son rubros emblemáticos que cambiaron de dueño. Radiografía de un fenómeno.
COMPRAS Y FUSIONES SIN FIN: En los últimos años, la compra de empresas nacionales por parte de grupos brasileños se aceleró. La inversión extranjera directa de Brasil pasó del 0,2 % a más del 20 % en la última década. Petróleo, cemento, textiles, acero, cerveza, frigoríficos y agro son rubros emblemáticos que cambiaron de dueño. Radiografía de un fenómeno.
Volvió el "déme dos". Y no se trata de turistas argentinos paseando por Camboriú o Río de Janeiro. Ahora son los empresarios brasileños los que vienen de shopping. Y lo hacen a lo grande. La oleada de compras y fusiones de empresas tradicionales argentinas por parte de inversores brasileños se acentuó en la última década y parece imparable. Arrancó en 2002 con la venta de la emblemática PeCom Energía de la familia Pérez Companc, a la estatal Petrobrás. En 2005 Camargo Correa le compró Loma Negra a Amalita Fortabat, y después Alpargatas. Más tarde Belgo Mineira se quedó con Acindar y Ambev (propietaria de Brahma), con Quilmes. El año pasado fue el turno de los frigoríficos: JBS adquirió Swift y CEPA, y Marfrig pasó a controlar Quickfood. En marzo, el grupo Los Grobo anunció su alianza con el fondo brasileño PCP (ver recuadro entrevista). Y siguen las firmas.
Así como en los 90 los grupos españoles vinieron a comprar las empresas de servicios privatizadas, hoy las mayores inversiones en firmas locales llegan desde Brasil. La inversión extranjera directa (1ED) proveniente del país vecino "pasó de representar el 0,2 °/o en 1997 a casi el 25°/o en la actualidad", señala un informe de la consultora Abeceb. Por un lado, creció el protagonismo de los brasileños, y por el otro, hubo un retroceso de las inversiones provenientes de Europa y los Estados Unidos. A diferencia de los españoles durante la década anterior que compraban empresas de servicios, los brasileños apuestan fuertemente a la producción. Según el informe de Abeceb "los anuncios de inversión de firmas brasileñas en la Argentina acumularon, desde 2004 hasta agosto de 2007, más de u$s 6.800 millones. Un 52 % de ese total está destinado al sector industrial, casi un 40 % al de petróleo y gas, un 8 % a la construcción y 0,3% a servicios". El economista Dante Sica, titular de la consultora Abeceb, atribuye el fenómeno a que "existe una oportunidad importante de negocios en la Argentina y un sector empresarial local con voluntad de vender. Muchas veces la venta es una estrategia para ampliar el capital". Hay empresas que tienen que hacer una inversión importante y no encuentran estructura de financiamiento, entonces la venta -ya sea total o de una parte de la compañía- es una forma de capitalizarse.
Esta situación coincide con un proceso muy fuerte de internacionalización de las empresas brasileñas. Hacer pie en la Argentina es parte de la estrategia de regionalización y globalización de estas compañías. "Es natural que inviertan aquí, ya que somos el principal socio del mercosur", dice Sica. Esto marca a su vez otra diferencia con los inversores españoles y de otros países por fuera de la región: la Argentina no es un mercado más, sino un socio estratégico. Los brasileños conocen los usos, costumbres y códigos locales. Y no se asustan de la inestabilidad o el cambio de reglas de juego para los negocios.
SECTORES ESTRATÉGICOS
Luego de la compra de PeCom Energía por parte de Petrobrás, que se concretó en 2002, en los últimos 3 años más de la mitad de las inversiones brasileñas se concentraron en el sector industrial. Y dentro de este rubro, fueron ganando relevancia las adquisiciones y fusiones de compañías de producción y procesamiento de carne. "Esto se enmarca dentro de la vocación exportadora de los frigoríficos brasileños", dice Diego Pizzulli, analista de la consultora Prefinex. "Por eso aprovechan la ventaja de exportar carne desde la Argentina, ya que ésta no posee actualmente problemas sanitarios. Esto les permite ostentar el estatus de "país libre de aftosa con vacunación", que es superior al que tienen en su propio país. De este modo, acceden a mercados más exigentes, por ejemplo, el europeo", dice Pizzulli. Siguiendo la línea de este razonamiento, se observa que los frigoríficos que los brasileños compran en la Argentina son, en su mayoría, productores de cortes de calidad. Esto se ve reflejado en que actualmente, el 21% de la cuota Hilton argentina esta en manos de frigoríficos brasileños.
En cuanto a la industria textil, "muchas de las inversiones obedecieron a la imposibilidad de empresas brasileñas de colocar su producción en la Argentina, dados los aranceles y cuotas que se impusieron para la importación de estos productos", dice el analista de Prefinex. La lógica de los grupos brasileños fue comprar una empresa en la Argentina, y así no sólo poder vender dentro del país la producción de la empresa local, sino también ingresar la producción de su casa matriz con mayor facilidad. En este caso las empresas de Brasil buscan aprovechar la escala que les proporciona el abastecer a ambos mercados.
En el resto de los rubros da la impresión que los empresarios vecinos están atentos a oportunidades de compra que se les presentan en la Argentina. "Queda claro que sus inversiones se centran en sectores estratégicos, y siempre son con un horizonte de largo plazo", dice Pizzulli.
VISIÓN DE FUTURO
Si bien la fortaleza del Real frente al peso, y un mercado financiero varias veces mayor hacen más atractiva la compra de empresas argentinas, el argumento de que "compran barato" no explica enteramente el fenómeno. "Tanto Loma Negra como Pérez Companc -las dos operaciones más importantes- se vendieron a valores normales. La decisión de comprar es más una cuestión estratégica que de bajo precio", asegura Dante Sica.
Otro aspecto importante a la hora de analizar la seguidilla de compras de empresas locales por parte de grupos brasileños es el rol del BNDES. Este banco de fomento estatal apoya a las empresas del Brasil en sus adquisiciones estratégicas. Y "su característica principal es que presta a largo plazo, algo que ningún banco en la Argentina está dispuesto a hacer", evalúa Pizzulli.
Por otro lado, "las empresas brasileñas también consiguen fmanciamiento a bajo costo en el mercado bursátil", señala el analista de Prefinex. Brasil resulta hoy más atractivo que la Argentina para las colocaciones de los inversores internacionales. Esto genera una abundante liquidez en el mercado financiero brasileño, que a su vez se vuelca a la compra y expansión de las empresas hacia su principal socio en el mercosur.
El tamaño del mercado de capitales así como su profundidad juegan un papel importante en este proceso, ya que les permite a las empresas financiarse por medios distintos al endeudamiento bancario: la emisión de acciones o de obligaciones negociables. "Al tener el mercado brasileño un importante número de inversores institucionales, es menos volátil y esto hace que las empresas lo consideren a la hora de fondearse", dice Pizzulli. Sin ir mas lejos, durante el 2007 el monto de ofertas publicas (tanto iniciales como secundarias) en la Bolsa de San Pablo fue de u$s 34.000 millones mientras que en la de Buenos Aires ese monto fue de u$s 2.000 millones. 0, dicho de otro modo, 76 empresas emitieron acciones el año pasado en Brasil, mientras que en la Argentina, las compañías que emitieron papeles fueron 19. Sin embargo, el mercado es siempre regional. Los empresarios e inversores brasileños entendieron esto y decidieron expandirse. No sucede lo mismo con las inversiones de empresarios argentinos en Brasil, que si bien existen, son más bien puntuales y escasas, coinciden tanto Sica como Pizzulli. Ocurre que la mayoría de las condiciones que hoy acompañan a los brasileños (fortaleza del mercado de capitales, tipo de cambio y apoyo estatal para la expansión) resultan adversas para los argentinos.
Los brasileños corren además con la ventaja de conocer la idiosincrasia argentina y latinoamericana. Junto con sus políticos, apuestan al rol de potencia emergente de su país, y aprovechan las oportunidades en la región.
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BUENOS AIRES, SAN PABLO Y VICEVERSA
El caso de Bionexo, una plataforma de comercio electrónico para empresas de salud de capitales argentinos, brasileños y españoles, es paradigmático. Si bien la empresa se fundó en el año 2000 en Buenos Aires, el comienzo de sus operaciones se dio un año después en San Pablo. Y luego de afianzarse en el país vecino, recién a fines de 2006 volvió a operar en el mercado argentino. "Desde un comienzo, nuestra visión de negocios era regional, pero a partir de la crisis de 2001, decidimos priorizar el mercado brasileño", dice Marcelo Salinas, gerente general de Bionexo Argentina. "A pesar de eso, el objetivo era volver a operar en el país en cuanto se dieran las condiciones, lo que comenzó a ocurrir hace dos años".
La compañía desarrolló un sistema para gestionar la compra de insumos y hacer licitaciones a través de Internet para las instituciones de salud. Este sistema les permite contactarse con un mayor número de proveedores en menor tiempo (en lugar de llamar o enviar mensajes a cada uno, publican sus pedidos y acceden a las cotizaciones en forma rápida, económica, y transparente). Actualmente, la compañía cuenta en Brasil con 260 clientes (hospitales y centros de salud públicos y privados, obras sociales y privadas) y más de 3.600 proveedores (laboratorios y empresas que ofrecen productos y servicios para la salud). En la Argentina tienen 30 clientes y más de 1.100 proveedores, pero vienen creciendo tanto en número como en monto de las operaciones. "El hecho de estar tanto en el mercado brasileño como en el argentino nos permite generar más oportunidades de negocios, y a su vez expandirnos en otros mercados como España y próximamente México", asegura Salinas.
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COMPRAS POLIRUBRO
Energía:
En 2002, la petrolera estatal brasileña compró el 58,6 % de PeCom Energía S.A., del Grupo Pérez Companc, por la que desembolsó u$s 1.100 millones de dólares. Con la venta de PeCom, el capital nacional perdió el control de la principal petrolera del país, luego que Repsol se quedara con YPF durante las privatizaciones de la era Menem.
Cemento:
En 2005, el grupo brasileño Camargo Correa compró a Amalita Lacroze de Fortabat la cementera Loma Negra por u$s 1.025 millones de dólares. De esa manera, el 48% del cemento que se produce en la Argentina pasó a estar controlado por la familia Camargo.
Cerveza:
En una operación que comenzó en 2002, pero terminó de definirse en 2006, Ambev, la empresa que controla la marca brasileña Brahma, compró Quilmes a la familia Bemberg. El consorcio belga brasileño terminó pagando u$s 1.800 millones por la tradicional cervecera argentina, que dominaba el 75% del mercado local de esa bebida.
Indumentaria y textiles:
No conformes con haberle comprado Loma Negra a Amalita, los Camargo Correa se lanzaron en 2007 a hacerse de Alpargatas, otra empresa emblemática del país dueña de las marcas Flecha, Pampero, Topper, las toallas Palette y el 40 por ciento del mercado de tela denim (jeans). Pagaron u$s 51,7 millones de dólares por el 34,5 por ciento del paquete accionario y el control de la compañía local. Y anunciaron nuevas compras.
Aceros:
En 2002, Acindar fue vendida a la brasileña Belgo Mineira, que a su vez fue adquirida por el gigante mundial del acero ArcelorMittal. De este modo, la principal productora de hierro redondo, un insumo muy utilizado en la construcción, y proveedora de la automotriz y el agro, entre otras, dejo de ser una empresa argentina.
Carnes:
En 2005, el grupo brasileño JBS adquirió el frigorífico Swift Armour por unos u$s 200 millones. Dos años después compró en distintos remates judiciales las cuatro plantas del frigorífico CEPA en Venado Tuerto, Villa Gobernador Gálvez (Santa Fe), San José (Entre Ríos) y Pontevedra, provincia de Buenos Aires, y se consolidó como el principal productor y faenador de carne en la Argentina.
Ni una marca tan argentina como Paty se salvó de la ola de compras brasileña. También en 2007, el frigorífico Marfrig cerró la adquisición de Quickfood, elaboradora de la tradicional hamburguesa, a la familia Bameule.
Soja:
En marzo de este año, Gustavo Grobocopatel, CEO de Los Grobo, el mayor productor sojero del país, anunció una alianza estratégica con el fondo de inversión brasileño PCP.
http://www.fundacionprotejer.org/prensa-noticia.php?id=11538