InicioInfoEcología: Información sobre Leonardo Boff

Ecología: Información sobre Leonardo Boff

Info5/26/2009




Discurso de Leonardo Boff el día 22 de abril de 2008 en la Asamblea General de la ONU.

ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

Día Internacional de la Madre Tierra

Señor Presidente Miguel d'Escoto Brockmann Señor Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Su Excelencia Evo Morales Ayma Señor Embajador de Brasil Piragibe Distinguidos delegados Hermanos y hermanas todos

En el año 2000 la Carta de la Tierra nos hacía esta seria advertencia: «Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro... La elección es nuestra: o formamos una alianza global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros o nos arriesgamos a nuestra propia destrucción y a la devastación de la diversidad de la vida».

Si la crisis económico-financiera es preocupante, la crisis de la no-sosteniblidad de la Tierra se presenta amenazadora. Los científicos que siguen el estado del Planeta, especialmente la Global Foot Print Network habian hablado del Earth Overshoot Day, del día que se sobrepasaron los límites de la Tierra. Y exactamente el 23 de septiembre de 2008 la Tierra sobrepasó en un 30% su capacidad de reposición de los recursos necesarios para las demandas humanas. En este momento necesitamos más de una Tierra para atender a nuestra subsistencia.

¿Cómo garantizar la sostenibilidad de la Tierra ya que es la premisa para resolver las demás crisis: la social, la alimentaria, la energética y la climática? Ahora ya no tenemos un arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a todos los demás.

Como aseveró recientemente con mucha propiedad el Secretario General de esta casa, Ban Ki-Moon: «no podemos dejar que lo urgente comprometa lo esencial». Lo urgente es resolver el caos económico, pero lo esencial es garantizar la vitalidad y la integridad de la Tierra.

Es importante superar la crisis financiera, pero lo imprescindible y esencial es: ¿cómo vamos a salvar la Casa Común y la humanidad que es parte de ella?

Esta ha sido la razón para adoptar la resolución sobre el Dia Internacional de la Madre Tierra (International Mother Earth Day) que se celbrará el 22 de abril de cada año.

Dado el agravamiento de la situación ambiental de la Tierra, especialmente bajo el calentamiento global, tenemos que actuar juntos y rápido. Caso contrario, hay el riesgo de que la Tierra pueda continuar pero sin nosotros.

En nombre de la Tierra, nuestra Madre, de sus hijos e hijas sufrientes, y de los demás miembros de la comunidad de vida, quiero agradecer a la Asamblea por haber aprobado esta resolución.

A este propósito, quisiera hacer una breve presentación del fundamento de la Tierra como nuestra Madre.

Desde la más alta ancestralidad, las culturas y las religiones testimonian la creencia de la Tierra como Gran Madre, Inana, Terra Mater, Magna Mater y Pachamama.

Los pueblos originarios de ayer y de hoy tenían y tienen clara conciencia de que la Tierra es generadora de todos los vivientes. Solamente un ser vivo puede producir vida en sus más diferentes formas. La Tierra es, pues, la Madre universal.

Durante siglos y siglos predominó esta visión hasta la emergencia del espíritu científico en el siglo XVI. A partir de entonces la Tierra ya no es vista como Madre sino, como una realidad sin espíritu, entregada al ser humano para ser sometida, incluso con violencia. La madre-naturaleza que debía ser respetada, se transformó en naturaleza-salvaje que debe ser dominada. La Tierra fué convertida en un baúl lleno de recursos, disponibles para la acumulación y el consumo de los seres humanos.

En este paradigma no se plantea la cuestión de los límites de aguante del sistema-Tierra ni de los recursos naturales escasos. Se presupone que los recursos son infinitos y que podemos ir creciendo ilimitadamente en dirección al futuro. Lo que efectivamente es una ilusión.
La preocupación principal es: ¿cómo ganar más? Y en razón de ganar cada vez más se ha creado un archipiélago de riqueza rodeado de un mar de miseria.

El PNUD del año pasado lo confirma: el 20% de los más ricos absorbe el 82,4% de las riquezas mundiales mientras que el 20% de los más pobres tiene que contentarse solamente con el 1,6%. Es decir, una ínfima minoria monopoliza el consumo y controla los procesos económicos que implican devastación de la naturaleza y gran injusticia social.

Pero desde los tardíos años 70 del siglo pasado se ha constatado que un planeta pequeño, viejo y limitado como la Tierra ya no puede soportar un proyecto ilimitado. Se necesita otro modelo que tenga como eje la Tierra, la vida y el bien vivir planetario dentro de un espíritu de colaboración y de cuidado. La preocupación central es: ¿cómo vivir y producir en armonía con los ciclos de la Tierra y con los seres humanos distribuyendo equitativamente los beneficios entre todos? ¿Cómo vivir más con menos?

En este contexto es donde se ha rescatado la visión de la Tierra como Madre. Ya no es la percepción de los antiguos sino una constatación empírica y científica. Ha sido mérito de los científicos James E. Lovelock, Lynn Margulis y José Lutzenberger en los años 70 del siglo pasado, haber mostrado que la Tierra es un superorganismo vivo. Ella articula permanentemente lo físico, lo químico y lo biológico de forma tan sutil y equilibrada que, bajo la luz del sol, está siempre propicia a producir y mantener la vida. Por millones y millones de años el nível de oxígeno, esencial para la vida, se mantiene en 21%, el nitrogeno, importante para el crecimiento, es de 79% y el nível de sal en los mares es del orden de 3,4% y asi todos los demás elementos necesarios para la vida. No es que sobre la Tierra haya vida, la Tierra misma está viva y es llamada Gaia, la diosa griega para la Tierra viviente.

Que toda la Tierra es viviente, lo comprueba el conocido biólogo Edward O. Wilson. Escribe: «en un solo gramo de tierra, o sea, en menos de un puñado, viven cerca de diez mil millones de bacterias, pertenecientes hasta a seis mil especies diferentes». Efectivamente la Tierra es Madre fecunda.

La Tierra existe desde hace 4,4 mil millones de años. En un momento avanzado de su evolución y de su complejidad empezó a sentir, a pensar y a amar. Es la emergencia del ser humano. Con razón en las lenguas occidentales homo/hombre viene de humus, tierra fecunda y Adam se deriva de adamah, tierra cultivable. Por eso el ser humano es la Tierra que anda, que piensa, que siente y que ama, como decía el poeta indígena y cantor argentino Atahualpa Yupanqui.

La visión de los astronautas confirma la simbiosis entre Tierra y humanidad. Desde sus naves espaciales testimoniaban: desde aquí, mirando ese resplandeciente planeta azul-blanco, no se percibe ninguna diferencia entre Tierra y humanidad. Forman una única entidad. Más que como pueblos, naciones y razas debemos entendernos como criaturas de la Tierra, como hijos e hijas de la Madre común.

Pero mirando la Tierra más de cerca, nos damos cuenta de que nuestra Madre se encuentra crucificada. Tiene el rostro del tercero y del cuarto mundo, porque vive sistemáticamente agredida. Casi la mitad de sus hijos e hijas padecen hambre y mueren antes de tiempo. Por eso, son signos de amor a la Madre Tierra las políticas sociales que se hacen en muchos países, como por ejemplo, en mi pais, Brasil, bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, especialmente con el Programa Hambre Cero y la Bolsa Familia. En seis años ha devuelto vida y dignidad a 50 millones de hijos e hijas de la Tierra.

Tenemos que bajar a la Tierra de la cruz y resucitarla. Para eso existe ya un documento precioso que nos puede inspirar: la Carta de la Tierra. Nació de la sociedad civil mundial, involucró en su elaboración a más de cien mil personas de 46 países, y ya fue asumida en 2003 por la UNESCO «como instrumento educativo y una referencia ética para el desarrollo sostenible». Participaron activamente en su concepción Mikhail Gorbachev, Maurice Strong y Steven Rockfeller, entre otros. La Carta entiende la Tierra como dotada de vida y como nuestro hogar. Presenta pautas concretas que pueden salvarla, cuidándola con comprensión, compasión y amor, como cabe hacer cariñosamente con nuestra Gran Madre. Ojalá un día esta Carta de la Tierra pueda ser presentada, discutida, enriquecida por esta Asamblea y, si fuera aprobada, tendríamos un documento oficial sobre la dignidad de la Madre Tierra.

Para sentir a la Tierra como Madre no es suficiente la razón dominante, que es funcional e instrumental. Necesitamos enriquecerla con la razón sensible, emocional y cordial en donde se enraíza el sentimiento profundo, se elaboran los valores, el cuidado esencial, la compasión y los sueños que nos inspiran acciones salvadoras. Nuestra misión en el conjunto de los seres es la de ser los guardianes y los cuidadores de esta sagrada herencia recibida del Universo.

Para terminar, voy a permitirme hacer una sugerencia. Aprobada esta resolución de celebrar el Día de la Madre Tierra todos los 22 de abril, mi sugerencia es que se ponga en la cúspide de la Asamblea una de estas imágenes bellísimas de la Tierra vista desde afuera. Suspendida en el trasfondo negro del universo evoca en nosotros sentimientos de reverencia y de mutua pertenencia. Al mirarla tomamos conciencia de que ahí está nuestro Hogar Común, nuestra querida y generosa Madre Tierra.

Pediría además que se aprobara la recomendación de que el día 22 de abril, en todos los lugares, en las escuelas, en las fábricas y en los parlamentos, antes de empezar a trabajar se haga un momento de silencio para que nuestros corazones entren en sintonía con la Madre Tierra.

Tal como está, la Tierra no puede continuar. Tenemos que cambiar nuestras mentes, nuestros corazones, nuestro modo de producción y de consumo, si queremos tener un futuro de esperanza. La solución para la Tierra no nos va a caer del cielo, sino que será el resultado de una coalición de fuerzas en torno a una conciencia ecológica integral, unos valores éticos, unos fines humanísticos y un nuevo sentido de ser. Sólo así honraremos nuestro Hogar Común, la Tierra, nuestra grande y generosa Madre.


Muchas gracias.

(En en dia 22 de abril tuve la oportunidad de hablar en la Asamblea General de la ONU para apoyar la petición de declarar el dia 22 de abril Dia Internacional de la Madre Tierra. El Presidente de Bolivia Evo Morales presentó los argumentos politicos y yo las razones éticas y humanísticas. La petición fue aprobada por unanimidad)

Biografía:


Leonardo Boff nació en Concórdia, Santa Catarina (Brasil), el 14 de diciembre de 1938. Es nieto de emigrantes italianos venidos del Veneto a Rio Grande do Sul a finales del siglo XIX. Hizo sus estudios primarios y secundarios en Concórdia-SC, Rio Negro-PR y Agudos-SP. Estudió Filosofía en Curitiba-PR y Teología en Petrópolis-RJ. En 1970 se doctoró en Teología y Filosofía en la Universidad de Munich-Alemania. Ingresó en la Orden de los Frailes Menores, franciscanos, en 1959.

Durante 22 años fue profesor de Teología Sistemática y Ecuménica en el Instituto Teológico Franciscano de Petrópolis, profesor de Teología y Espiritualidad en varios centros de estudio y universidades de Brasil y del exterior, y profesor visitante en las universidades de Lisboa (Portugal), Salamanca (España), Harvard (EUA), Basilea (Suiza) y Heidelberg (Alemania).

Es doctor Honoris Causa en Política por la Universidad de Turín (Italia) y en Teología por la Universidad de Lund (Suiza), y ha sido galardonado con varios premios en Brasil y en el exterior por su lucha a favor de los débiles, oprimidos y marginados, y de los Derechos Humanos. El 8 de diciembre del 2001 le fue otorgado en Estocolmo el Right Livelihood Award, conocido también como el Nóbel Alternativo.

Entre 1975 y 1985 participó del consejo editorial de la Editorial Vozes. En este periodo formó parte de la coordinación de la colección “Teología y Liberación” y de la edición de las obras completas de C. G. Jung. Ha sido redactor de la Revista Eclesiástica Brasileira (1970-1984), de la Revista de Cultura Vozes (1984-1992) y da Revista Internacional Concilium (1970-1995).

Es uno de los fundadores de la Teología de la Liberación, junto con Gustavo Gutiérrez Merino.En 1984, en razón de sus tesis ligadas a la Teología de la Liberación expuestas en su libro Iglesia: Carisma y Poder, fue sometido a un proceso por parte de la Sagrada Congregación para la Defensa de la Fe. En 1985 fue condenado a un año de “silencio” y depuesto de todas sus funciones editoriales y académicas en el campo religioso. Dada la presión mundial sobre el Vaticano le fue levantada la pena en 1986, pudiendo retomar algunas de sus actividades.

Estuvo a punto de ser silenciado de nuevo en 1992 por Roma, para evitar que participara en el Eco-92 de Río de Janeiro, lo que finalmente le movió a dejar la orden franciscana, y el ministerio presbiteral.Actualmente vive en el Jardim Araras, región campestre ecológica del municipio de Petrópolis-RJ, con su pareja Marcia Maria Monteiro de Miranda.

En 1993 presentó concurso, y fue aprobado, como Profesor de Ética, Filosofía de la Religión y Ecología en la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ).

Es autor de más de 60 libros en las áreas de Teología, Espiritualidad, Filosofía, Antropología y Mística. La mayor parte de su obra ha sido traducida a los principales idiomas modernos.

Su nombre de pila es Genésio Darci Boff, pero como religioso adoptó el nombre de Leonardo. Su hermano Clodovis Boff, es un teólogo católico de la orden de los Siervos de Maria , cercano a la Teología de la Liberación


Wikipedia

Entrevista a Boff en CNN:













Entrevista en "Qué te pasha Clarín":

Leonardo Boff: "Si no tenemos utopías, nos empantanamos en los intereses individuales"
16:55El compromiso por los pobres y el respeto a toda vida podrían desarrollar una conciencia de solidaridad y responsabilidad que evite que la crisis ecológica derive en una catástrofe. De paso por la Argentina, el teólogo y ecologista dialogó con Clarín. Por: Claudio Martyniuk.
CONTAMINACION. "No hay un arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los demás", dice Boff.



Nada de lo humano le es ajeno a Leonardo Boff. Autor de una gran obra, centrada en la Teología de la Liberación, militante ecológico, luchador contra la opresión social y la cultura patriarcal, dejó el ejercicio sacerdotal oficial en 1992, luego de padecer sanciones y apercibimientos del Vaticano. Invitado por la fundación AVINA, realizó actividades en distintos puntos del país y conversó en exclusivo con Clarín.

¿Qué balance puede hacer de la difusión de la Teología de la Liberación en América latina? ¿La lucha contra la opresión sigue siendo un ideal vigente?

La Teología de la Liberación sigue vigente en aquellas iglesias y grupos que toman en serio la injusticia social y la opresión que sufren las grandes mayorías. Hoy es en los movimientos populares, en los círculos bíblicos, de carácter ecuménico, donde la Teología de la Liberación encuentra su más grande difusión. Está presente en todo el mundo, en Asia, Africa, América Latina y en grupos solidarios del Primer Mundo. Esto se puede comprobar en los foros mundiales de Teología de la Liberación que se hacen una semana antes de los foros sociales mundiales, sea en Porto Alegre, en Nairobi y el año próximo en Belem de Brasil.

Su actual preocupación ecológica, ¿cómo se vincula con la teología? ¿Hay un "puente" entre teología y ecología?

La Teología de la Liberación nació escuchando el grito del oprimido: pobres económicos, indígenas, afrodescendientes, mujeres. Hoy gritan las aguas, los bosques, los animales, es toda la Tierra la que grita. Dentro de la opción por los pobres y contra la pobreza debe ser incluida la Tierra y todos los ecosistemas. La Tierra es el gran pobre que debe ser liberado junto a sus hijos e hijas condenados. Y la opción por los pobres es la marca registrada de la Teología de la Liberación.

La mayoría de los problemas ecológicos son causados por las naciones más ricas. ¿Qué pueden hacer los más pobres para preservar el ambiente?

La causa principal del clamor ecológico es el tipo de producción y consumo que se impuso desde los países ricos sobre todo el mundo. Este sistema explota las personas, las clases, los países, y la Tierra. La consecuencia la notamos ahora con el calentamiento global que puede poner en riesgo la biodiversidad y, en el límite, a la especie humana. A los pobres les cabe gritar, denunciar y luchar para que se cambie este paradigma tecnocientífico y la cultura productivista y consumista. Caso contrario vamos todos al encuentro de lo peor. No hay un arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los demás. O nos salvamos todos, o perecemos todos. Los pobres son aquellos que por su situación de explotados ven mejor la perversidad de este sistema antivida.

La filosofía de la historia moderna nos legó la idea de un camino de desarrollo infinito. Esta idea se ha encarnado sobre todo en el campo de la producción técnica. ¿Con esta ideología es posible establecer un orden social ecológico? ¿En su caso, qué idea debería sustituirla?

Un desarrollo infinito es imposible en un planeta finito y con recursos escasos. Esta idea es una ilusión no totalmente asimilada por los que tienen la conducción del proceso productivo en el mundo. Pero ya se están dando cuenta de que la lógica de este tipo de desarrollo está en contradicción con la lógica de la vida. O cambiamos o la Tierra no va a aguantar. Hay que pasar de una sociedad de producción de productos materiales a otro tipo de sociedad de sustentación de toda vida, y de producción de valores humanos que puedan ser compartidos por todos, porque la Tierra es de todos. Tenemos que producir para atender a las demandas humanas en sintonía con los ciclos de la naturaleza y con sentido de equidad en la distribución de los beneficios y servicios para todos.

En el plano ecológico mental, Ud. le asigna especial relevancia al costado femenino que tendrían todos los seres humanos, ya que lo asocia a una ética del cuidado. ¿Qué efectos sociales tendría la extensión de esta actitud entre los miembros de la familia humana?

Somos herederos de una cultura patriarcal que se ha impuesto en los últimos doce mil años. Ella ha creado el Estado, las leyes, la burocracia, los ejércitos y la guerra. Esta cultura ha dominado a la mujer o la ha hecho invisible en la sociedad. Esto ha significado una recíproca deshumanización porque el hombre ha reprimido lo femenino que hay en él y ha forzado a la mujer a reprimir lo masculino que hay en ella. Cada ser humano es sustentado por estas dos fuerzas constituyentes de nuestra identidad: lo femenino que responde por la capacidad humana de acogida, de enternecimiento, de sensibilidad, de cuidado y de sentido de lo simbólico y de lo espiritual, y por lo masculino que atañe a la racionalidad, al trabajo, a la superación de obstáculos, al poder y a la utilización de la fuerza. En el hombre y en la mujer coexisten estas dos dimensiones. Cuando son bien articuladas y asumidas de forma integradora, componen la excelencia del ser humano. La mujer es la portadora privilegiada, sin ser exclusiva, de esta dimensión de lo femenino. Por eso está mas cercana a la complejidad, a la vida y al cuidado que la vida necesita. Hoy se hace urgente rescatar lo femenino para tratar mejor la naturaleza, respetar las alteridades y salvaguardar la vida amenazada.

¿Es posible restablecer alguna utopía en nuestra época? ¿Qué rasgos debería tener?

Una sociedad no vive sin utopías, es decir, sin un sueño de dignidad, de respeto a la vida y de convivencia pacífica entre las personas y pueblos. Si no tenemos utopías nos empantanamos en los intereses individuales y grupales y perdemos el sentido del bien vivir en común. A mi juicio, la utopía que puede reencantar a la vida es una relación de reverencia y respeto a toda vida, de sinergia con las fuerzas de la naturaleza, de hospitalidad con todos los seres humanos y de convivencia en la diversidad de culturas, religiones y de visiones de mundo. Una utopía de una Tierra organizada desde una articulación central de valores, principios y poderes que administren los recursos escasos para todos, habitando como una familia en la misma casa común, la Tierra. Esto no es imposible. Efectivamente vamos a construir una sociedad así o posiblemente Gaia, la Tierra viva, no nos va a soportar y va a expulsarnos como una célula cancerígena.

En el mundo hay hambre y aumenta el precio de los alimentos. ¿Debería existir una ética para moderar el negocio de los productos destinados a satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos?

Yo creo que el hambre de millones de personas, no a raíz de falta de alimentos sino de la incapacidad de adquirirlos por la demasiada pobreza, demuestra la ausencia de sensibilidad delante del sufrimiento de los otros humanos. Somos crueles y sin piedad. Existe la urgencia de una gobernabilidad central de la humanidad y de la Tierra que tenga poder para garantizar a los vulnerables el alimento necesario, suficiente y decente. Comer es un derecho humano fundamental y es un deber de todas las sociedades y Estados garantizarlo, porque somos hijos e hijas de la Tierra. Creo que lentamente vamos caminando en esta dirección porque de otra forma no vamos a mantener la familia unida, sino bifurcarla entre aquellos que comen y aquellos que no comen.

El consumismo es un rasgo de nuestra civilización. ¿Cómo se podría atemperarlo, hacerlo responsable?

Cada uno tiene que desarrollar una concienca de solidaridad humanitaria y de responsabilidad universal. El consumo debe de ser medido, debe alcanzar una justa medida. Podemos vivir bien con menos. Importa incorporar valores intangibles que dan sentido a la vida y a la convivencia, como el cuidado mutuo, la compasión con los que sufren, la cooperación para que todos tengan lo necesario. Cada uno tiene que hacer la revolución molecular, es decir, empezar por sí mismo y realizar lo que Gandhi decía: "Sé tu mismo la solución y el mundo que tú quieres para los demás".

¿Es posible, en este mundo, mantener el sentido del humor' ¿Qué formas de felicidad podemos alcanzar?

A pesar del abatimiento y de la melancolía que la actual situación del mundo nos puede producir subjetivamente, podemos mantener el sentido de humor porque existe en nosotros la irrefrenable convicción de que la vida es más fuerte que la muerte y que podemos disfrutar de todo lo que la Tierra nos brinda con su vitalidad y que los seres humanos han creado con su ingenio. Hay potencialidades en nosotros y en el proceso evolutivo que todavía no se han realizado y que pueden irrumpir, abriendo un nuevo ciclo en la historia, más integrador y más respetuoso de cada ser del universo.

El actual Papa es muy crítico con el relativismo ético. ¿Cuál es su posición ante el relativismo?

Todo lo que es creado y está en proceso de crecimiento y de evolución es relativo en un doble sentido: relativo en la medida que está siempre relacionado con todo lo demás y que nadie vive fuera de la relación. Relativo en un segundo sentido de que el absoluto es solamente Dios. Todo lo demás es relativo, puede cambiar, puede ser diferente, no puede imponerse a los demás. Solamente espíritus autoritarios imponen lo relativo suyo como algo absoluto, congelando la historia y el caminar de los humanos. Lo que debemos es asumir nuestra transitoriedad con responsabilidad, con sentido de respeto y veneración, caminando junto con los demás y construyendo algo colectivo que sea bueno para la vida y para la convivencia entre las diversidades humanas.


Copyright Clarín, 2008
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1,719visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

J
Jailaife🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts5
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.