Principales mecanismos generadores de Tsunamis son:
bullet Dislocaciones en el fondo del mar producidas por un terremoto, de magnitud superior a 6.5 en la escala de Richter, el cual provoca súbitos levantamientos o hundimientos de la corteza con el consiguiente desplazamiento de la columna de agua. El tectonismo ocasiona el 96% de los tsunami observados
bullet Erupciones volcánicas submarinas (son responsables del 3% de ocurrencia de tsunamis)
bullet Deslizamientos en el talud continental (0.8% de ocurrencia)
Otros mecanismos naturales generadores de tsunami son: el flujo hacia el mar de corrientes de turbidez o de lava; el desprendimiento de glaciares, y en forma artificial las explosiones nucleares detonadas en la superficie o en el fondo del mar. Estos son fenómenos menos comunes pero de gran importancia por los efectos locales que producen.
Cuando las profundidades son muy grandes, la onda de tsunami puede alcanzar gran velocidad. Sin embargo al aproximarse a las aguas bajas, las olas sufren fenómenos de refracción y disminuyen su velocidad y longitud de onda, aumentando su altura. En mares profundos éstas ondas pueden pasar inadvertidas ya que sólo tiene amplitudes que bordean el metro; pero al llegar a la costa pueden excepcionalmente alcanzar hasta 20 metros de altura.
Los tsunamis tienen normalmente longitudes de onda que superan los 50 kilómetros y pueden alcanzar hasta 1000 kilómetros, en tal caso el efecto orbital es constante y vigoroso en cualquier parte del ondo marino, ya que no existen profundidades semejantes en los océanos.