Caza de Brujas...
Desde siempre las mujeres fueron objetos de deseo y represión. La desconfianza y el temor que se tenía hacia este género que se creía misterioso y con tendencia al engaño va a provocar que desde fines de la Edad Media, su figura se la asocie con el diablo y las ciencias oscuras; pero es durante la edad moderna (1500 -1750, aprox.) cuando se consolida esta imagen de la mujer bruja dentro de un marco de fuerte superstición.
Las victimas
Se acusaba por lo general a mujeres pobres, analfabetas, viejas, solteras , que se dedicaban a la curandería , que tenían conocimientos básicos sobre hierbas, o eran simplemente matronas. El hecho de la soltería era a menudo el centro de las sospechas, teniendo en cuenta que para la época la mujer se definía en su condición de tal porque tenía la “protección” de un hombre de su familia, padre, hermano o marido. Una mujer sola estaba “desprotegida” socialmente, de ahí la sospecha de su sustento, como podía mantenerse? Solo con la ayuda del diablo.
Se denunciaba a estas mujeres principalmente por supuestos aquelarres, reunión de brujas a la medianoche donde invocaban a l diablo y tenían relaciones con el. (el hecho que también se les denomine Sabbat a estas reuniones, refleja el temor que se tenía a los judíos algo sobre lo que lutero va a hacer hincapié).También se las acusaba de matar niños y comérselos. Llama la atención que nunca había evidencias concretas de estos hechos, pero igualmente las mujeres eran sometidas a torturas, en las cuales terminaban declarando algo que no habían hecho, y a su vez denunciando a otras mujeres inocentes haciendo que el circulo se repita.
Dentro de esta irracionalidad se esconde el hecho que desde siempre se las asocio a la tentación carnal, a la lujuria, acusadas de llevar a la perdición a los hombres. Son las que cargan con la culpa del “pecado”. Este temor irracional hacia las mujeres también se relaciona con el hecho de la extrema fragilidad de la vida por esas épocas, en los que las epidemias y las malas cosechas eran signo de muerte segura, esto sumado a las catástrofes naturales, llevo de manera invariable a buscar a los culpables y volcar toda la furia en mujeres pobres e inocentes.
Extension en el espacio
La persecución, tortura y asesinato de mujeres se produjo sobre todo en comunidades aldeanas en la región de Europa Central (territorios que conformaban el Sacro Imperio Romano Germánico) lo que hoy es Alemania, Austria, Eslovenia, Bélgica, los países bajos, el franco condado (al este de Francia),el oeste de Polonia , Hungría, el norte de Italia, la Confederación Helvética ( lo que hoy es Suiza)fue otro de los lugares en los que se realizó una caza de brujas particularmente intensa. También lo fue en las islas británicas, pero en menor medida., como en Dinamarca, España.En Alemania, las primeras pruebas de la existencia de la palabra bruja, Hexe, aparecen en los Frevelbüchern (leyes) de la ciudad de Schaffhausen de finales del siglo XIV.
Las primeras condenas de brujas se realizan en el siglo XIII, con la aparición de la Inquisición, cuya actividad principal no es la brujería, sino los herejes. Posteriormente la iglesia se va aponer a las condenas de mujeres, a las que asocia a una tradición pagana. La bula papal contra las brujas redactada por Heinrich Institoris en 1484 y firmada por el Papa Inocencio VIII, la Summis desiderantes, sólo tuvo una influencia duradera en los territorios católicos, pero fue apoyada y aceptada por las demás iglesias occidentales: luteranos, reformados, anglicanos y puritanos. Lutero y Calvino estaban convencidos de la posibilidad del pacto con el Diablo, de tener sexo con el Demonio y de la magia negra, y apoyaba la persecución judicial de magos y brujas.
Este concepto de brujería se difundió por toda Europa mediante una serie de tratados de demonología y manuales para inquisidores que se publicaron desde finales del siglo XV hasta avanzado el siglo XVII. El primero en alcanzar gran repercusión, gracias a la reciente invención de la imprenta, fue el Malleus Maleficarum ("Martillo de las brujas", en latín), un tratado filosófico-escolástico desapasionado y racional publicado en 1486 por dos inquisidores dominicos, Heinrich Kramer (Henricus Institoris, en latín) y Jacob Sprenger. Llegaría a ser el manual más utilizado en la caza de brujas en los estados católicos del Sacro Imperio Romano Germánico, a pesar de que constaba en el Índex de libros prohibidos por la Iglesia Católica.
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Las Brujas de Salem
La paranoia se extendió a América del Norte, llevada por colonos ingleses, un hecho que se hizo muy conocido durante el período de colonización de los Estados Unidos en 1692 en la aldea de Salem, (actual estado deMassachusetts). Los juicios de Salem se produjeron como efecto colateral de luchas internas de las familias coloniales y fanatismos puritanos revestidos de paranoia, fueron condenadas a muerte 25 personas acusadas de brujería, en su mayoría mujeres, y se encarceló a un número mucho mayor. El número de acusados por brujería en estos juicios pudo fluctuar de entre 150 y 200 e incluso un número mucho mayor si no se consideran los casos de aprisionamiento. atravesaban un período de alucinaciones masivas e histeria provocadas por la religión. La mayoría de los historiadores modernos encuentran esta explicación cuando menos "simplista". Otras teorías se apoyan en analizar hechos de maltrato de niños, adivinaciones invocando al maligno, ergotismo (intoxicación con pan de centeno fermentado que contiene elementos químicos similares al LSD), el complot de la familia Putnam para destruir a la familia rival Porter, y algunas otras aluden al tema del estrangulamiento social de la mujer.
Este proceso va a inspirar la obra teatral del escritor Arthur Miller, en la década del 50, el autor hace una analogía con el ambiente político que se vivía en EEUU, con el macartismo persiguiendo a los comunistas, que impulsaba la delación de personas, considerado en su momento por Miller como una “caza de brujas” moderna.
Este proceso va a inspirar la obra teatral del escritor Arthur Miller, en la década del 50, el autor hace una analogía con el ambiente político que se vivía en EEUU, con el macartismo persiguiendo a los comunistas, que impulsaba la delación de personas, considerado en su momento por Miller como una “caza de brujas” moderna.