Se le llama droga alucinógena, a las diferentes sustancias que, actuando sobre el sistema nervioso central, inducen una fuerte alteración de la realidad. Las drogas alucinógenas provocan trastornos en las percepciones sensoriales y temporales, siendo conocidas como drogas psicodélicas.
Estas drogas, pueden ser tanto sintéticas como naturales. Las sustancias más habituales que se encuentran dentro de la categoría de drogas alucinógenas, son el LSD o ácido lisérgico, los hongos psilocibios y la mescalina, sustancia presente en el peyote.
Las experiencias que se producen con estas sustancias varían según la sustancia, la forma en que se consuma, la cantidad, y el lugar en donde se haga. También, influye el estado de ánimo del consumidor, así como su tolerancia.
Efectos de las drogas alucinógenas
Todas las drogas, vinculan sus efectos a las variables antes mencionadas, como el lugar, la cantidad y el tipo de sustancia, así como la predisposición que se tenga al momento de consumirla. Sin embargo, la mayoría de las drogas obedecen a un patrón en lo que refiere a los efectos que produzca. En el caso de los alucinógenos, el momento en el que se consuma la sustancia y el estado de ánimo que tenga el usuario son de relevante importancia a la hora de la experiencia que se obtenga.
Las alucinaciones pueden afectar a todos los sentidos. La capacidad sensorial aumenta considerablemente. Es difícil que se genere una dependencia psicológica frente a estas sustancias, e imposible la dependencia física. Los efectos negativos del consumo de drogas alucinógenas, se dan en gran medida por el consumo simultáneo de alcohol, así como lo que se denomina el “mal viaje”. Esto refiere directamente a la experiencia con la droga.
Dentro de las alucinaciones, se pueden producir momentos o estados negativos, como angustia depresión o culpa. En estos casos, lo recomendable es aislar el consumidor, llevarlo a un lugar relajado e intentar calmarlo. Es importante concientizarlo de que lo que le está pasando es consecuencia de algo que consumió y no es su culpa. A su vez, el traslado a un centro médico, debe realizarse después de lo dicho anteriormente.
LSD:
La dietilamida de ácido lisérgico, LSD o LSD-25 es una droga psicodélica semisintética de la familia de la ergolina. Es una de las sustancias psicodélicas más conocidas y potentes. Induce estados alterados de conciencia, comparados en ocasiones con los de la esquizofrenia o la experiencia mística. Coloquialmente, se la conoce como ácido, tripi o tripa
¿Cómo se consume?
Si bien el LSD se puede presentar de diversas formas, siempre es consumido oralmente, como dijimos, ubicando el cartón o sello contra el paladar y manteniéndolo en esta posición. Una dosis común de LSD (la que se encuentra en un “cartoncito” )está entre los 50 y los 150 milígramos. Una dosis fuerte se podría considerar aquella entre los 150 y los 400 milígramos.
¿Cuáles son sus efectos?
Los efectos del L.S.D (y de todas las drogas, tanto legales como ilegales) dependen de la interrelación de los siguientes factores :
las características de la sustancia y la forma en que la consumas
tus características personales: personalidad, peso, edad, estado de salud y de ánimo, así como tu experiencia pasada como consumidor de la droga en cuestión
las circunstancias en las cuales consumís la droga: (compañía, lugar, legalidad)
¿Qué riesgos puede tener el consumo de L.S.D?
Los posibles riesgos asociados al consumo de LSD son psicológicos más que físicos. Entre las posibles riesgos que entraña su consumo está la posibilidad de experimentar reacciones desagradables, como son las reacciones de ansiedad.
También en algunas personas el consumo de LSD podría llegar a intensificar o exacerbar trastornos psicológicos subyacentes. Así, personas con tendencias suicidas deberían evitar su uso.
No existe un riesgo de sobredosis física, si bien podrías llegar a tener problemas por consumir una dosis mayor de la que psicológicamente podés manejar.
Existe también la posibilidad de que tengas un "mal viaje", es decir, que experimentes sensaciones desagradables como sensaciones de temor, de ansiedad, etc. Una de las reacciones adversas más comunes al consumo de LSD es un episodio temporario de pánico (menor de 24 horas). Los síntomas mas frecuentes incluyen alucinaciones atemorizantes, ansiedad desmesurada, confusión y agresión en algunos casos.
El consumo de LSD puede originar también lo que se conoce con el nombre de “flashback". El flashback es un retorno transitorio de emociones y percepciones experimentadas bajo los efectos del LSD. Es decir, podrías volver a experimentar, por ejemplo, días más tarde, alguna sensación que experimentaste bajo los efectos del LSD.
Esto no es necesariamente negativo, salvo que lo que vuelvas a experimentar sea alguna sensación desagradable o atemorizante.
Los flashbacks pueden durar segundos u horas y pueden ser similares a cualquiera de los aspectos vividos durante el "viaje" de LSD. Es decir, pueden ser emocionantes, sorprendentes, aterrorizantes, etc.
La mayoría de los flashbacks consisten en episodios de distorsión visual, distorsión temporal, pérdida de las fronteras del ego, o emociones intensas que duran desde unos segundos a algunos minutos.
Generalmente se van reduciendo en número e intensidad después de la experiencia de consumo, y raramente ocurren luego de algunos meses.
Por otra parte es habitual experimentar episodios de insomnio (pasajeros) luego de consumir esta sustancia.
Sugerencias para reducir los riesgos y daños asociados al consumo de L.S.D
Si decidiste consumir L.S.D, tené en cuenta lo siguiente:
Pedíselo a tu proveedor de confianza, no le compres a desconocidos. Solo a aquellos que sabés que te van a ofrecer un producto de buena calidad.
Hacelo en un día en que no tengas nada que hacer luego ni al día siguiente. Puede ser que después de consumir te venga insomnio. Asegurate de que vas a tener el tiempo necesario para reponerte antes de tener que encarar alguna responsabilidad como trabajo, estudios, etc.
Nunca tomes LSD solo, hacelo siempre en compañía de alguien de tu máxima confianza. Podría ayudarte si se presentara una emergencia.
No consumas en ambientes estridentes como boliches o discotecas. Hacelo en un lugar donde puedas estar tranquilo y relajado y donde no tengas que enfrentarte a ningún peligro, por ejemplo, andar en el tránsito. Tampoco manejes un auto ni uses herramientas ni maquinarias que puedan ser peligrosas.
No consumas si estás desanimado, triste o de mal humor. Podrías tener un “mal viaje”·
No mezcles L.S.D con alcohol. Acordate de que estás consumiendo una droga muy potente. No se sabe cómo podría “pegarte” esta mezcla. (Tené en cuenta que siempre es desaconsejable mezclar drogas).
Una vez que tomaste una dosis de L.S.D no consumas más. Quizás pueda parecerte que no te está haciendo efecto porque tal vez no sientas nada, pero acordate que los efectos demoran bastante en aparecer (entre 30 y 40 minutos). Si aumentás la dosis, podrías llegar a tener un viaje más fuerte del que podrías llegar a manejar.
Si se trata de la primera vez que vas a consumir, tomá siempre una dosis menor a la que toman usuarios experimentados. Podés probar tomar ¼ del cartón o ½. No tomes uno entero, al menos no la primera vez.
Si algún amigo tuyo sufre un “mal viaje”, tratá de tranquilizarlo, tratalo con dulzura mientras se le pasa. Si se encuentra aterrorizado, se siente perseguido o con pánico, mantené la calma, llévalo a un lugar relajado y tranquilizalo. Tratalo con afecto, evitando comentarios de mal gusto o gestos que pueda interpretar como una amenaza. Dale la seguridad de que poco a poco se va a mejorar, de que se le va a pasar la sensación desagradable.
Si se presenta esta situación seguí estos pasos:
Intenta ganarte la confianza de tu amigo/a manteniendo la calma. Intentá que haga lo que sienta y quiera. No es bueno imponerle nada en ese momento.
Llevalo/a un lugar tranquilo, en donde se sienta seguro y confortable, lejos de ruidos molestos, muchedumbres o luces brillantes. Lentes de sol pueden ser útiles en este momento. Movete con suavidad, no hagas movimientos bruscos que puedan asustarlo/a. Permitile moverse libremente.
Asegurale que los efectos que está sintiendo se le van a pasar. Decile que se está sintiendo así porque tomó L.S.D, que no le está pasando nada anormal, que simplemente se trata de los efectos de la droga y que se va a sentir mejor. Una actitud positiva, cuidadosa y afectuosa puede a menudo contrarrestar un mal viaje.
Asegurate de que se sienta cómodo/a y usá técnicas simples de relajación como un masaje suave.
Hablale permanentemente en voz baja y en un tono suave. Puede ayudar que le recuerdes quien es y trates de conversar con el/ella de temas agradables. Tratá de que te mire a los ojos si es posible. Si lográs que piense cosas simples y agradables lograrás construir una actitud positiva en el/ella, que ayudará a que se recupere rápidamente.
Si a pesar de hacer todo esto, aumenta la agitación o el delirio paranoico de forma preocupante, buscá a un médico u otro especialista.
FUENTE:
http://www.consumodedrogas.net/