Existen los amores imposibles o es solo un mecanismo de autodefensa?
Hay quienes que tienen la tendencia a involucrarse con personas que no estarán con ellos. Ya sea porque son inalcanzables, porque están en un vínculo comprometido con otra persona, porque se trata de alguien prohibido o por la razón que fuere, pierden meses e incluso años de su vida a la espera que el amor imposible cambie su parecer y les traiga la felicidad que creen que de otro modo no alcanzarán.
Quiero hacer aquí una salvedad importante. Una cosa es estar “enamorada” de un actor (o actriz) conocido. Yo sigo suspirando cada vez que veo una película con mi actor preferido. Esta admiración que le tengo no me impide llevar adelante una pareja satisfactoria. No está mal desear a alguien que sabemos que no nos corresponderá, el problema se le suscita a quienes se quedan enfrascados con un amor imposible durante demasiado tiempo, y ven sus días pasar, sin ser protagonistas de su vida sentimental.
Si tienes un amor imposible que te impide entablar un vínculo sano y fructífero con una persona, piensa en todo lo que estás logrando y también evitando con esta conducta.
PUNTOS A TENER EN CUENTA
¿Piensas que contigo será diferente? Tal vez estés malgastando tiempo y energía en ganar una batalla inexistente, es siempre mejor dejar fluir las relaciones, y quien sea para ti, lo será naturalmente.
¿De qué intentas alejarte al aferrarte a alguien que, muy dentro de tu corazón, sabes que no está ni estará contigo? Si, por ejemplo, has tenido una pareja que te ha producido dolor, buscar una pareja imposible te evita la posibilidad de formar una pareja y, por consiguiente, la posibilidad de volver a sufrir.
¿Qué pasaría si él (o ella) no estuviera en tu vida? ¿De qué manera sería más satisfactoria? Piensa en todo lo bueno que puedes conseguir y disfrutar si el espacio que dedicas a algo imposible lo destinaras a hallar una nueva persona que te haga feliz y esté contigo.
¿Y si en los próximos días lo piensas, y decides ser protagonista de tu propia vida, dejar atrás lo que no te permite alcanzarlo y aspiras a una pareja estable, real, tal como te mereces?
Síndrome de desconexión
El síndrome de desconexión es muy común hoy en día. Es un mecanismo de defensa que provoca problemas para conectarse emocionalmente con los demás: el individuo no llega a entablar relaciones intensas ni cercanas con nadie y reduce su grado de compromiso emocional para no sufrir ni desilusionarse. Se separan las ideas o los pensamientos de los sentimientos asociados.
Algunos individuos intelectualizan lo que les sucede y explican el aislamiento emocional de manera racional, con lo que intentan despojarlo de importancia y de sentimientos. “Prefiero vivir sola porque mi última experiencia fue desastrosa”, “no tengo amigos muy cercanos, no hace falta”, “después de lo que sufrí, nunca volveré a confiar en nadie” y demás comentarios similares son generalizaciones que obviamente excluyen toda posibilidad de abrirse a relaciones sanas.
Encerrarse en uno mismo no es bueno. Además del malestar emocional y espiritual, este desequilibrio puede trasladarse al plano físico y originar enfermedades diversas.
De hecho, hay estudios médicos que indican que ciertas enfermedades como la depresión, sus síntomas físicos (tales como insomnio y falta de apetito o apetito desmedido) y los problemas que acarrea (entre ellos, mayor posibilidad de sufrir problemas cardíacos) se curan más rápidamente si uno goza de una vida emocional balanceada y satisfactoria. Esto implica compartir, tener relaciones de intimidad y confianza con, al menos, una o dos personas.
De hecho, en muchas parejas con problemas que permanecen sin tratar ni resolver, se produce un alejamiento que causa una desconexión emocional hacia el otro. Ya no hay entendimiento ni comunicación profunda, y tal vez antepongan a los hijos o a otras variables (económicas, sociales, etc.) a la felicidad individual. La pareja puede subsistir así, incluso durante mucho tiempo, aunque este estado de desequilibrio, en algún momento, genera que se produzca algún hecho que cambiará la manera de relacionarse de esta pareja.
Conectarnos con otra persona a nivel emocional, de la manera que podamos, y abrirnos a esta comunicación, nos permite ir más allá de los bloqueos que tengamos para llegar a confiar en esta persona. Por más que nos hayan herido en el pasado, nunca lo hayamos experimentado, seamos escépticos con respecto a este tema o nos dé cierto temor… ¡vale la pena intentarlo!
Hay quienes que tienen la tendencia a involucrarse con personas que no estarán con ellos. Ya sea porque son inalcanzables, porque están en un vínculo comprometido con otra persona, porque se trata de alguien prohibido o por la razón que fuere, pierden meses e incluso años de su vida a la espera que el amor imposible cambie su parecer y les traiga la felicidad que creen que de otro modo no alcanzarán.
Quiero hacer aquí una salvedad importante. Una cosa es estar “enamorada” de un actor (o actriz) conocido. Yo sigo suspirando cada vez que veo una película con mi actor preferido. Esta admiración que le tengo no me impide llevar adelante una pareja satisfactoria. No está mal desear a alguien que sabemos que no nos corresponderá, el problema se le suscita a quienes se quedan enfrascados con un amor imposible durante demasiado tiempo, y ven sus días pasar, sin ser protagonistas de su vida sentimental.
Si tienes un amor imposible que te impide entablar un vínculo sano y fructífero con una persona, piensa en todo lo que estás logrando y también evitando con esta conducta.
PUNTOS A TENER EN CUENTA
¿Piensas que contigo será diferente? Tal vez estés malgastando tiempo y energía en ganar una batalla inexistente, es siempre mejor dejar fluir las relaciones, y quien sea para ti, lo será naturalmente.
¿De qué intentas alejarte al aferrarte a alguien que, muy dentro de tu corazón, sabes que no está ni estará contigo? Si, por ejemplo, has tenido una pareja que te ha producido dolor, buscar una pareja imposible te evita la posibilidad de formar una pareja y, por consiguiente, la posibilidad de volver a sufrir.
¿Qué pasaría si él (o ella) no estuviera en tu vida? ¿De qué manera sería más satisfactoria? Piensa en todo lo bueno que puedes conseguir y disfrutar si el espacio que dedicas a algo imposible lo destinaras a hallar una nueva persona que te haga feliz y esté contigo.
¿Y si en los próximos días lo piensas, y decides ser protagonista de tu propia vida, dejar atrás lo que no te permite alcanzarlo y aspiras a una pareja estable, real, tal como te mereces?
Síndrome de desconexión
El síndrome de desconexión es muy común hoy en día. Es un mecanismo de defensa que provoca problemas para conectarse emocionalmente con los demás: el individuo no llega a entablar relaciones intensas ni cercanas con nadie y reduce su grado de compromiso emocional para no sufrir ni desilusionarse. Se separan las ideas o los pensamientos de los sentimientos asociados.
Algunos individuos intelectualizan lo que les sucede y explican el aislamiento emocional de manera racional, con lo que intentan despojarlo de importancia y de sentimientos. “Prefiero vivir sola porque mi última experiencia fue desastrosa”, “no tengo amigos muy cercanos, no hace falta”, “después de lo que sufrí, nunca volveré a confiar en nadie” y demás comentarios similares son generalizaciones que obviamente excluyen toda posibilidad de abrirse a relaciones sanas.
Encerrarse en uno mismo no es bueno. Además del malestar emocional y espiritual, este desequilibrio puede trasladarse al plano físico y originar enfermedades diversas.
De hecho, hay estudios médicos que indican que ciertas enfermedades como la depresión, sus síntomas físicos (tales como insomnio y falta de apetito o apetito desmedido) y los problemas que acarrea (entre ellos, mayor posibilidad de sufrir problemas cardíacos) se curan más rápidamente si uno goza de una vida emocional balanceada y satisfactoria. Esto implica compartir, tener relaciones de intimidad y confianza con, al menos, una o dos personas.
De hecho, en muchas parejas con problemas que permanecen sin tratar ni resolver, se produce un alejamiento que causa una desconexión emocional hacia el otro. Ya no hay entendimiento ni comunicación profunda, y tal vez antepongan a los hijos o a otras variables (económicas, sociales, etc.) a la felicidad individual. La pareja puede subsistir así, incluso durante mucho tiempo, aunque este estado de desequilibrio, en algún momento, genera que se produzca algún hecho que cambiará la manera de relacionarse de esta pareja.
Conectarnos con otra persona a nivel emocional, de la manera que podamos, y abrirnos a esta comunicación, nos permite ir más allá de los bloqueos que tengamos para llegar a confiar en esta persona. Por más que nos hayan herido en el pasado, nunca lo hayamos experimentado, seamos escépticos con respecto a este tema o nos dé cierto temor… ¡vale la pena intentarlo!