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Dos movimientos culturales

Info7/9/2009
intelectuales italianos revelaron a Europa la experiencia histórica de sus antepasados y de la civilización greco-romana.


Mirar hacia el pasado para comprender el presente

Durante el Renacimiento se produjo un cambio en la actitud del hombre frente al mundo. Filósofos, científicos, literatos y políticos consideraron que el pasado greco-latino era la perfección en materia de creación humana y buscaron en él elementos que los ayudaran a comprender el mundo y, al mismo tiempo, comprenderse.

En la Italia del siglo XV florecieron ciudades que recordaban por su pujanza a las antiguas ciudades-estado griegas. Esta cultura urbana se diferenciaba claramente del mundo feudal rural. Al comienzo, el “renacer” del interés por la Antigüedad surgió en algunas de esas ciudades, donde la tradición clásica había perdurado. La presencia del pasado greco-latino se manifestó no sólo en los antiguos monumentos arquitectónicos, sino también en el uso y el gusto por la lengua latina.

En esos primeros momentos del Renacimiento, los humanistas fueron hombres de letras que se ocuparon del estudio de las obras antiguas y de la difusión del conocimiento facilitada por la imprenta. Este intento por expandir la cultura los diferenció de los hombres de la Edad Media, que habían conservado el saber, fundamentalmente, en los monasterios.

Los humanistas recuperaron a los antiguos como hombres “modernos”, es decir, comprometidos con los intereses y las preocupaciones del tiempo en que vivían. No tuvieron un solo maestro. Estudiaron a Platón, a quien consideraban por sobre Aristóteles, y a los autores del helenismo, del judaísmo y del cristianismo primitivo.

Los humanistas fueron hombres religiosos, la mayoría de ellos cristianos, que buscaron descubrir en los antiguos la manera de preguntarse sobre el mundo y las cosas. Su búsqueda intelectual se caracterizó por el desarrollo del pensamiento crítico en oposición al pensamiento dogmático.

Con esta nueva mirada sobre el pasado, lograron establecer una síntesis entre la cultura clásica y el cristianismo.

Así como resurgió con gran fuerza el estudio de la cultura greco-latina y de las lenguas griega y latina, los humanistas italianos comenzaron también a escribir en su propia lengua. Ya en el siglo XIV, los italianos Dante, Petrarca y Boccaccio —precursores del Humanismo— habían escrito en italiano. Paralelamente, entre los siglos xv y xvi, los estudiosos españoles, como Antonio de Nebrija y Luis Vives se ocuparon del estudio de su propio idioma y crearon la primera gramática castellana.

El Humanismo: una nueva manera de pensar la sociedad



En Florencia, el Humanismo estuvo estrechamente asociado con los intereses y las preocupaciones de quienes gobernaban la ciudad. Allí inició Nicolás Maquiavelo (1469-1527) sus reflexiones sobre la política. En su obra El Príncipe (escrita en 1513) analizó las distintas formas de gobierno, los modos de llegar al poder y los métodos para conservarlo, recurriendo a ejemplos tomados de la historia antigua. Maquiavelo quería contribuir con sus escritos a lograr la unidad de Italia. Para ello, describió las formas de acción política que consideraba adecuadas a la realidad que lo rodeaba, brindando consejos al “príncipe” para que pudiera sostenerse en el poder.

Otro humanista que ejerció una gran influencia en su época fue el holandés Desiderio Erasmo (1467-1536), quien en su sátira Elogio de la Locura (1511) criticó aspectos de la sociedad, particularmente los abusos de la Iglesia. Algunos autores consideran que contribuyó con esas críticas al desarrollo de la Reforma protestante a la que, sin embargo, nunca adhirió.

Otros humanistas describieron sociedades ideales. El inglés Tomás Moro (1478-1535), por ejemplo, realizó en su obra Utopía (1516) una dura crítica a la sociedad de su tiempo.

Una Critica a la Sociedad de Su Tiempo:
Utopía de Tomas Moro

—una isla producto de su imaginación— muestra un mundo que se rebela contra la pobreza y las desigualdades que genera la propiedad. En ella, un gobierno elegido por todos los habitantes distribuye los bienes que producen en conjunto.

“...Cuando traigo a mi memoria la imagen de tantas naciones hoy florecientes, no puedo considerarlas —y que Dios me perdone— sino como un conglomerado de gentes ricas que a la sombra y en nombre de la República, sólo se ocupan de su propio bienestar, discurriendo toda clase de procedimientos y argucias, tanto para seguir, sin temor a perderlo, en posesión de lo que adquirieron por matas artes, como para beneficiarse, al menor costo posible, del trabajo y esfuerzo de los pobres y abusar de ellos. Y así que consiguen con sus maquinaciones se manden observar en nombre de todos y, por lo tanto, en el de los pobres también, ya las ven convertidas en leyes.”


El Renacimiento también produjo utopías populares. Una de las más conocidas fue la del “país de Jauja”, donde nadie trabaja. En la imagen se observan tres personajes que comparten las delicias de un país donde se vive en forma lujuriosa y las necesidades se satisfacen sin esfuerzo: un militar —representante de la clase noble—, un estudiante —prototipo de la vida urbana y burguesa— y un campesino.


LA ILUSTRACIÓN



LA OBRA DE LOS “FILÓSOFOS NATURALES” que sacudió al mundo en la Revolución Científica había afectado sólo a un número relativamente reducido de élites cultas de Europa. En el siglo XVIII, esto cambió drásticamente cuando un grupo de intelectuales, conocidos como los filósofos, popularizaron las ideas de la Revolución Científica y las utilizaron para hacer un análisis radical de todos los aspectos de la vida. En París, capital cultural de Europa, las mujeres tomaron la iniciativa de reunir a grupos de hombres y mujeres para discutir las ideas de los filósofos.



En su mansión de moda, en la calle St. Honoré, Maríe-Thérese de Geoffrin (imagen), esposa de un rico comerciante, organizó reuniones que se convirtieron en la nota destacada de Francia e incluso de Europa. Extranjeros distinguidos, entre los que se contaron un futuro rey de Suecia y otro de Polonia, compitieron por recibir invitaciones.

Al visitar madame Geoffrin Viena, fue tan bien recibida que exclamó: "Soy más conocida aquí que a dos metros de mi propia casa" Madame Geoffrin era una anfitriona amigable, pero firme, que permitió discusiones de amplio criterio, siempre que se mantuvieran dentro del buen gusto. Al descubrir que los artistas no se relacionaban particularmente bien con los filósofos (los artistas eran irritables y los filósofos hablaban demasiado), celebró reuniones separadas. A los artistas se les invitaba sólo los lunes; a los filósofos, los miércoles. Estas reuniones no erán sino una de muchas vías para la difusión de las ideas de los filósofos. Y esas ideas tuvieron tan amplia influencia sobre su sociedad, que los historiadores han llamado desde entonces al siglo XVIII la Edad de la Ilustración.

Para la mayoría de los filósofos, la «ilustración» incluía el rechazo del cristianismo tradicional. Las guerras religiosas y la intolerancia de los siglos XVI y XVII habian disgustado tanto a los intelectuales, que estaban abiertos, e incluso impacientes, de abrazar las nuevas ideas de la Revolución Científica. Mientras los grandes científicos del siglo XVII habían creído que su trabajo exaltaba a Dios, los intelectuales del siglo XVIII interpretaban sus conclusiones de manera diferente y le volvían la espalda cada vez más a la ortodoxia cristiana. En consecuencia, la vida intelectual europea del siglo XVIII se vio marcada por la aparición de la secularización, que ha caracterizado la mentalidad occidental moderna.

En 1784, el filósofo alemán Emmanuel Kant definió la Ilustración como el acto por el cual "el hombre se desprende de su inmadurez causada por él mismo’" Mientras periodos anteriores se habían visto impedidos por la incapacidad de “usar la inteligencia propia sin la guía de otra" Kant proclamaba como lema de la Ilustración: “Atrévete a conocer! ¡Ten el valor de usar tu propia inteligencia!”

La Ilustración del siglo XVIII fue un movimiento de intelectuales que se atrevieron a conocer. Estaban grandemente impresionados por los logros de la Revolución Científica y, cuando usaban la palabra razón —una de sus favoritas—, estaban abogando por la aplicación del método científico a la comprensión de la vida entera.

Las instituciones y los sistemas de pensamiento estaban sujetos a la forma racional y científica de pensamiento, tan sólo con que la gente se liberara de las cadenas del pasado y de las tradiciones sin valor, en especial, las religiosas.

El nuevo espíritu crítico de la Ilustración, que llegó a adoptar planteamientos científicos respecto de temas reservados hasta entonces a la exclusiva creencia de la fe religiosa o de la teología, estaba a su vez condicionado por la influencia decisiva de dos corrientes filosóficas ya delimitadas en el siglo XVII: el empirismo británico y la filosofía racionalista.

La asimilación y reelaboración de estas dos corrientes filosóficas constituyeron la síntesis teórica de la Ilustración. Su triunfo se debió fundamentalmente a dos autores franceses: Montesquieu (1689-1775), cuya obra fundamental, El espíritu de las leyes, aparecida en 1748, señala el momento en que se imponen las nuevas ideas, y Voltaire (1694-1778), que se haría famoso por sus críticas contra la autoridad, principalmente contra la Iglesia, y por sus abundantes escritos llenos de ingenio y de agudeza critica.

En cuanto a Rousseau (1712-1778), a pesar de pertenecer a la misma generación de filósofos ilustrados, constituyó una singularidad por el espíritu sentimental y popular que reflejan sus escritos, que ejercerían una influencia en la literatura romántica posterior. Con el objetivo de divulgar todos los conocimientos y las teorías de la Ilustración, los filósofos más destacados realizarían un gran esfuerzo editorial, que quedó plasmado en la Enciclopedia francesa (1751-1766), editada por Diderot y D’Alembert, donde intervinieron más de un centenar de colaboradores.

En esta monumental obra se reflejan los aspectos más característicos de la Ilustración: el escepticismo religioso, la confianza ilimitada en el progreso, el rechazo de la tradición, el enfrentamiento constante entre ciencia y religión, etcétera. Su éxito fue extraordinario en toda Europa y América.

Se puede decir entonces, que la Ilustración surge y se difunde bajo una consigna que reúne a todos los grandes pensadores europeos. Se abandona el orden basado en Dios y se instaura un orden basado en el hombre.

La ilustración fue un movimiento intelectual (1620-1750) que abarcó todas las áreas de la cultura, como ser:

* La política.

* La economía.

* Las ciencias.

* El arte.

* La técnica.

* La religión.

* La filosofía, etc.

· Nació en el siglo XVIII, llamado el Siglo de las Luces

· Se los llamó también: iluministas por que creían que con la luz de sus obras iban a despejar las tinieblas y a iluminar tantos siglos de oscurecimiento en la edad media generados por las ideas de la Iglesia.

· Su origen fue a partir de la etapa del Renacimiento, otro movimiento cultural, donde aparecieron nuevas ideas sobre el hombre y la cultura.

· Enfrentaron al pensamiento tradicional (medieval), donde todo era obra de Dios, y los hombres tenían ya un destino en la tierra predestinado y estaba sujeto a un plan divino.

· Ellos por el contrario, tenían fe en el progreso individual, y esto se conseguía sólo por el esfuerzo personal de cada individuo (puritanismo).Es decir el hombre a través de su sacrifio podía modificar su destino.

· Tenían un espíritu crítico y todo lo que el hombre medioevo consideraba verdadero fue puesto en duda.

· Eran como científicos que estudiaban los conceptos de los conocimientos hasta ese momento.

· Todo era puesto en duda, y por lo tanto, debía ser analizado, mediante la observación y la experimentación, obteniéndose finalmente una conclusión.

· La razón era la única herramienta que tiene el hombre para encontrar la verdad de la cosas.(Descartes)

· Buscaban una explicación racional y científica de la naturaleza y el universo. Establecían leyes, como conclusiones. Usaban la matemática y la geometría.

· Pusieron en duda las instituciones, la iglesia, los conocimientos, costumbres, etc. de la sociedad feudal.

· Dieron otra visión totalmente distinta del hombre en la tierra, pues ahora todo cambio individual o social podía ser creado o impulsado por el trabajo personal o en conjunto de esto hombres.

· Ellos crearon la astronomía científica, basada en la observación de los astros.

· Crearon la geometría analítica, como herramienta de trabajo para el investigador.

· Impulsaron las ideas de la:

Libertad del hombre para pensar, expresarse, trabajar, estudiar y crecer.

Igualdad

Fraternidad

Sus Derechos y obligaciones en la sociedad.

Tolerancia religiosa.



· Atacó:

El Poder Divino del Rey

Los privilegios del clero

El ocio de la aristocracia.



Eran todas ideas:

Antiabsolutistas,

Antimonárquicas,

No creían en el poder divino del rey.

Con tendencia a la economía liberal.



Ellos tenían conciencia de que estaban protagonizando un movimiento renovador en el plano ideológico, por lo tanto desearon condensar todo el saber de esa época el varios libros, para que las luces de la razón y de la ciencia se difundieran. A estos libros se los llamó: enciclopedia y su elaboración estuvo a cargo de D'alembert y Diderot. (Ver La Enciclopedia de Diderot)

· Fue la primera obra escrita colectiva.

· Participaron casi la totalidad de los pensadores de la época.

· Su intención era la de difundir una gran cantidad de conocimientos concretos que puedan se usados por aquellos hombres comunes que desean crecer laboralmente.

· Trabajaron durante 25 años mas de 2000 trabajadores.

· Fueron 28 volúmenes y el primero salió en 1751.

· Se vendieron más de 4000 ejemplares.

· Tenía tanta demanda que aparecieron una cantidad impresionante de copias piratas.

· Más tarde salió una nueva edición pero más pequeña a un costo más reducido para aquellos que no tenían acceso por el costo.

· El Papa condenó la enciclopedia porque tiene ideas que atentaban contra el orden político y religioso. Tendía a romper la unidad medieval.




Vesalio:
Fue un importante estudioso de la medicina e investigó la anatomía el cuerpo humano. Como debía diseccionar cadáveres encontró una enconada reacción por parte de la iglesia.

Voltaire:
Escribió: Diccionario Filosófico, y creía que el hombre debe actuar en la sociedad con libertad religiosa. Aceptó la existencia de un Dios creador, pero explicaba al hombre como consecuencia de una evolución natural.

Fue un defensor de la libertad de pensamiento y la tolerancia religiosa. Atacó a la aristocracia.

Montesquiu:

Escribió: El espíritu de las leyes, donde explicaba lo importante que es separar los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Su intensión era que nadie concentrara todo el poder, y además que cada uno controlará al otro, para evitar cualquier abuso de autoridad. También consideraba importante la libertad del hombre.

Rosseau:

Escribió: Contrato Social, y decía que todos los ciudadanos tienen iguales derechos y obligaciones frente al estado. Debían participar en el gobierno por que era soberano, y podía elegir a sus representantes otorgándoles la autoridad. Idea que luego tuvo adeptos en la Revolución Francesa.

A nivel científico se destacaron: (Ver Vida y Obra de estos hombres)

Copérnico, Galielo Galilei y Kepler, porque defendieron y comprobaron la teoría heliocéntrica del sistema solar, opuesta a la aceptada por la Iglesia medieval, donde sostenía que era el planeta Tierra, quien se encontraba en el centro de nuestro sistema. Galileo debió retractarse de su teoría (que había demostrado mediante el telescopio) y fue enjuiciado y castigado por la inquisición eclesiástica. En 1992 la Iglesia aceptó tal error y pidió disculpas a la humanidad.

Destacados En Este Movimiento:

Descarte René (1596-1650)

Escribió: El discurso del método, donde explicaba lo importante que es la razón para llegar a conclusiones reales durante la experimentación. Explicó métodos para conducir la razón y llegar a la verdad en la ciencia. Fue el creador del racionalismo, "pienso luego existo".

Los estados vieron que podía ser importante aplicar algunas de estas ideas para mejorar su economía. Por ejemplo Quesnay, creó la escuela fisiocrática (gobierno de la naturaleza), en donde sostenía que la agricultura era el único medio para generar riquezas en un país, basándose en las experiencias de Inglaterra. Esta potencia lograba buenas cosechas, y las vendía a los países extranjeros a un excelente precio.

Francia encaró un plan de desarrollo agrario e industrial, para generar nuevas riquezas y poder mantener así su lujosa y costosa corte.

También Adams Smith criticó la intervención del estado en la economía de los países. Era un defensor del liberalismo económico y decía que la oferta y la demanda era la "mano invisible" que ordenaría la actividad comercial.

La Ciencia: se modificó durante el siglo XVII, creció el interés por la investigación, lo que originó grandes progresos por la fe y el valor explicativo y práctico de las ciencias, lo que posibilitó nuevos trabajos y descubrimientos. Por todo ello en el siglo XVIII nació una atmósfera de optimismo. Por esta razón la ciencia tuvo un puesto destacado en el "siglo de la luces", pues representaba un factor de progreso social, que permitía mejorar la calidad de vida de los hombres.

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