Cae el gigante industrial que representó
el esplendor del capitalismo en EE.UU.
EFE | WASHINGTON
Publicado Lunes, 01-06-09 a las 09:07
La quiebra de General Motors (GM) supone la caída del gigante industrial que mejor ha representado el modelo capitalista estadounidense hasta el punto que en su época de esplendor, la salud de GM se equiparó con la de todo el país.
A principios de los años de la década de 1950, Estados Unidos estaba en la cima del mundo. El país seguía disfrutando la victoria en la Segunda Guerra Mundial y se disputaba el liderazgo con la emergente Unión Soviética. La maquinaria industrial estadounidense funcionaba a plena capacidad y las factorías de General Motors (que durante la guerra se concentraron en la producción de material bélico)
escupían automóviles a una velocidad vertiginosa para satisfacer el sueño americano.
En 1954, su cuota de mercado en Estados Unidos había alcanzado su punto álgido, 54 por ciento, y había producido el vehículo número 50 millones. Millones de familias en todo el país dependían económicamente de General Motors. La ligazón entre GM y el país era tal que en 1953 el entonces presidente estadounidense, Dwight Eisenhower, nombró al presidente de General Motors, Charles E. Wilson, secretario de Defensa. Según la biografía oficial del Departamento de Defensa, durante su proceso de confirmación en el Senado, Wilson asoció el futuro de Estados Unidos y General Motors. Preguntado si como secretario de Defensa podría tomar decisiones contrarias a los intereses de su compañía, Wilson dijo que sí, "porque durante años pensé que lo que era bueno para el país era bueno para General Motors, y viceversa". Durante décadas, la declaración de Wilson pareció irrefutable.
La empresa había sido fundada en 1908 por William Durant y en sus primeros años de existencia engulló otros fabricantes como Buick, Oldsmobile, Cadillac y GMC. Pero la empresa realmente no despegó hasta que en 1923 Alfred Sloan fue nombrado presidente y consejero delegado. Sloan disparó la cuota de mercado del 12 por ciento al 41 por ciento en 1941 y expandió internacionalmente la compañía estadounidense con la compra de la británica Vauxhall en 1925 y la alemana Adam Opel en 1929.
Cincuenta años después, a principios de los años 1980, General Motors se había convertido en un gigante descomunal, con más de 600.000 empleados en Estados Unidos y otros 250.000 en el resto del mundo. Pero la compañía que era demasiado grande para caer y que definía lo que era bueno para Estados Unidos empezó a languidecer tan pronto como alcanzó su cima. Sus ingresos se duplicaron en siete años y pasaron de 62.700 millones de dólares en 1981 a 123.600 millones de dólares en 1988.
El fabricante de automóviles se había diversificado para producir
desde autobuses hasta satélites y equipos militares.
Cuando Rick Wagoner llegó a la presidencia de GM en el 2000, la suerte del coloso industrial estaba prácticamente decidida gracias al ascenso de los fabricantes asiáticos y la incapacidad del sector del automóvil estadounidense para cambiar.
A principios del siglo XXI General Motors estaba compuesto por un listado impresionante de marcas: Buick, Oldsmobile, Cadillac, GMC, Chevrolet, Vauxhall, Opel, Saab, Saturn, Daewoo y Hummer. A pesar de todas estos nombres, GM llegó al siglo XXI dependiendo de que los consumidores estadounidenses seguirían comprando eternamente los grandes todoterrenos de los años 1990 y sin estrategia de cambio. Mientras, Toyota, Honda y Nissan se asentaron en Estados Unidos y le robaron día a día cuota de mercado, dejando al descubierto todos los puntos débiles del gigante.
El ascenso de los precios del petróleo y la crisis económica del 2008 fueron la puntilla final. Los compradores estadounidenses desaparecieron de los concesionarios y las ventas se desplomaron. Del 2006 y al 2008, sus pérdidas sumaron la increíble cifra de 90.000 millones de dólares y el castillo de naipes en que se había convertido el representante del antiguo capitalismo estadounidense cayó con inusitada velocidad 100 años y 8 meses después de su creación. La empresa que representó el sueño americano se ha convertido en la imagen de la pesadilla del país.
General Motors, la mayor bancarrota industrial
de la historia de EE.UU.
EFE | WASHINGTON
Actualizado Lunes, 01-06-09 a las 19:58
General Motors, una compañía con más de 100 años de historia y uno de los pilares de la industria estadounidense, se declarará hoy en bancarrota, la mayor de una firma manufacturera en EE.UU. La compañía se ha acogido a la capítulo 11 de la ley de quiebras, que establece una tutela judicial para salir de la situación de dificultades.
En términos generales, General Motors -con unos activos declarados de 91.000 millones de dólares y una deuda de 176.400 millones- será la tercera mayor bancarrota de la historia de EE.UU., por detrás de los bancos Lehman Brothers y a la empresa de telecomunicaciones WorldCom. General Motors se une así a Chrysler, que se declaró en quiebra el pasado 30 de abril en Nueva York, con unos activos de 39.000 millones de dólares.
Esta es una relación de las mayores quiebras que se han producido en Estados Unidos, ordenada por los activos de la empresa o del grupo:
- LEHMAN BROTHERS HOLDINGS. - El 15 de septiembre de 2008, el banco de inversión Lehman Brothers, el cuarto de Estados Unidos, solicitó la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras estadounidense, con una deuda de 613.000 millones de dólares y activos de 639.000 millones (posteriormente elevados a 691.063 millones de dólares).
- WORLDCOM, INC. - El 21 de julio de 2002 WorldCom se declaró en quiebra tras protagonizar un gran escándalo cuando admitió haber cometido "errores" de contabilidad por valor de 7.680 millones de dólares. Los activos de la empresa, hasta entonces la número dos en telecomunicaciones detrás de AT&T, sumaban 103.914 millones de dólares y su deuda, más de 30.000 millones de dólares.
- GENERAL MOTORS. - Tras unas fallidas negociaciones con los acreedores para canjearles por acciones su deuda, que asciende a 27.000 millones de dólares, General Motors tuvo que declararse en quiebra el 1 de junio del 2009, con unos activos de 91.000 millones de dólares. La nueva compañía que emerja de la bancarrota estará controlada por el Tesoro de EEUU, que desembolsará inicialmente 30.100 millones de dólares.
- ENRON CORP. - El 2 de diciembre de 2001, la mayor compañía estadounidense de compra-venta de electricidad y gas natural presentó expediente de bancarrota. La empresa, valorada entonces en 65.503 millones de dólares, emergió de la quiebra en 2004, tras lo cual sus ex altos cargos fueron condenados por fraudes.
- CONSECO, INC. - La financiera y aseguradora Conseco pidió, el 17 de diciembre de 2002, la protección de la ley de quiebras con una deuda de 6.500 millones de dólares. Con sede en Carmel (Indiana), estaba valorada por sus activos en 61.392 millones de dólares.
- CHRYSLER LLC.- El 30 de abril de 2009, la empresa automovilística se vio forzada a declararse en quiebra por un reducido grupo de acreedores, pero firmó una alianza con la italiana Fiat que le permitirá salir de la suspensión de pagos. Sus activos estaban valorados en 39.300 millones de dólares.
- THORNBURG MORTGAGE, INC.- El 1 de mayo de 2009, la firma hipotecaria de Nuevo México se acogió a la Ley de Quiebras acosada por la crisis de las "subprime" y los excesos en los años del "boom" inmobiliario. Sus activos sumaban 36.521 millones de dólares.
- PACIFIC GAS AND ELECTRIC, CO.- El 6 de abril de 2001, se declaró en quiebra. Valorada en 36.152 millones de dólares, suministraba servicios a 13 millones de usuarios en California y había acumulado deudas de 9.000 millones de dólares por la compra de electricidad a precios elevados en el mercado abierto.
- TEXACO, INC.- El 12 de abril de 1987, la petrolera Texaco pidió la protección de la ley de Quiebras estadounidense. Sus activos estaban valorados en 34.940 millones de dólares. La empresa sobrevivió y en 2001 se fusionó con Chevron Corporation para formar ChevronTexaco.
- FINANCIAL CORP. OF AMERICA.- El 9 de septiembre de 1988, la empresa entró en bancarrota. Estaba valorada en 33.864 millones de dólares. La FCA, con sede en California, era propietaria de la firma hipotecaria "American Savings and Loan Association" (ASLA), afectada por una mala cartera de inversiones inmobiliarias.
- REFCO, INC.- El 18 de octubre de 2005, la firma bursátil, con activos de 33.333 millones de dólares, se acogió a la Ley de Quiebras. Considerada una de las mayores corredurías del mundo en materias primas y derivados, arrastraba dificultades desde la crisis asiática de 1997. Sus dirigentes, Phillip Bennett y Tone Grant, fueron condenados a 16 y 10 años de prisión por fraudes financieros.
- INDYMAC BANCORP.- El 31 de julio de 2008 la entidad financiera se declaró en bancarrota, tres semanas después de que su banco fuera intervenido por las autoridades federales. La empresa estaba valorada en 32.734 millones de dólares.
- GLOBAL CROSSING, Ltd.- El 28 de enero de 2002, la compañía de telecomunicaciones, valorada en 30.185 millones, se acogió a la Ley de Bancarrota, que da protección legal contra los acreedores. Con sede en las Bermudas, fue afectada por una débil demanda en servicios de telefonía y transmisión de datos, una abultada deuda y progresiva caída de sus acciones.
- BANK OF NEW ENGLAND.- El Gobierno de EEUU declaró insolvente el banco el 7 de enero de 1991 y se hizo con el control de sus tres principales entidades. En abril siguiente fue adquirido por la financiera estadounidense Fleet/Norstar Financial Group. Estaba valorado en 29.773 millones de dólares.
- GENERAL GROWTH PROPERTIES.- El 16 de abril de 2009, el gigante inmobiliario, dueño de unos 200 centros comerciales en EEUU, se declara en quiebra con una deuda de 27.000 millones de dólares y unos activos de 29.773 millones.
Catorce plantas cerrarán en EE.UU.
por la crisis de General Motors


EFE | WASHINGTON
Actualizado Lunes, 01-06-09 a las 19:53
General Motors ha identificado las 14 plantas que cerrará en Estados Unidos en los próximos meses como parte de su reorganización poco después de presentar ante un tribunal su declaración de tutela judicial (capítulo 11 de la ley de quiebras), una figura legal previa a la declaración de quiebra.
Cuatro plantas son de montaje, cuatro de estampado y seis de ejes motor. El primer cierre, en junio, será el de la planta de estampado de Gran Rapids. Las cuatro plantas de montaje cerrarán entre julio y noviembre de este año.
Pero de las cuatro plantas de montaje, dos de ellas (las localizadas en Orion, Michigan y Spring Hill, Tennessee) cerrarán de forma temporal a la espera de que el aumento de la demanda de vehículos permita su reapertura.
En la misma situación quedará la planta de estampado de Pontiac, también en Michigan, cuyo cierre temporal está previsto para diciembre del 2010.
General Motors también advirtió que los cierres se podrían acelerar "dependiendo de la demanda del mercado". Los cierres reducirán el número total de plantas de montaje, estampado y ejes motor en Estados Unidos de 47 en el 2008 a 34 para finales del 2010 y 33 para 2012. La empresa también confirmó que fabricará en Estados Unidos un automóvil de reducidas dimensiones en una de las dos plantas de montaje que cerrará temporalmente.
Esa planta tendrá capacidad para producir 160.000 vehículos al año. Pero el fabricante no especificó cuándo espera iniciar la producción de ese nuevo vehículo.
GM también dijo que el 31 de diciembre de este año cerrar tres centros de distribución de partes en Boston (Massachusetts), Jacksonville (Florida) y Columbus (Ohio).
Economía y Negocios, 05 de Junio de 2009
La ANSES otorgó un préstamo de 70 millones de dólares con garantías para financiar casi dos terceras partes del Proyecto VIVA de General Motors que desarrollará en su planta de Santa Fe. Se trata de un plan de producción del Chevrolet Beat.
Cristina Fernández junto a trabajadores de GM.
“No vamos a estar acá como Barack Obama”, ironizó.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer en Rosario un préstamo para la filial local de General Motors, para financiar el 58 por ciento del Proyecto VIVA, con el que se planea fabricar rodados de pequeña cilindrada con autopartes de origen local. El crédito lo canaliza la Anses en condiciones “sumamente convenientes”, según evaluó la Presidenta, porque coloca 70 millones de dólares con garantía hipotecaria de la planta de General Lagos, más una prenda flotante sobre 15 mil vehículos y los contratos de exportación de la compañía. El préstamo de 120 cuotas tendrá una tasa de interés Badlar (11,75 por ciento promedio en pesos) más 600 puntos básicos.
El acuerdo, destacó la Presidenta, “no lo firma un banco, una entidad financiera, como debiera ser en cualquier economía capitalista. Lo hace la Anses, que son los recursos de los trabajadores argentinos, y lo hace en condiciones sumamente convenientes para la empresa y los trabajadores, que además de prestarse en buenas condiciones de rentabilidad financiera, va a sostener la fuente de empleo de más de 2500 trabajadores altamente calificados”, subrayó. La mandataria remarcó que la operación es un “préstamo” y no una compra de acciones, como realizó el gobierno de los Estados Unidos con la casa matriz de GM. “No vamos a estar acá como Barack Obama”, ironizó, luego de señalar que tras la crisis financiera internacional, “el mundo cambió, pero nosotros seguimos siendo los mismos”. Y dijo que asistirá “siempre a Rosario, a Santa Fe, y a todos los lugares en donde haya dificultades”, en referencia a las protestas que ciertos productores agropecuarios realizan al paso de los funcionarios nacionales.
La mandataria advirtió que el apoyo a GM no es “discurso y retórica, sino llevar a la práctica y a la gestión ideas y políticas concretas”, basadas en la producción y el trabajo. “Esto es una política de Estado, que vamos a seguir sosteniendo en todas aquellas actividades y empresas o regiones y provincias con dificultades, para apostar siempre al trabajo y la producción”, señaló. Cristina explicó que el préstamo a la General Motors implica el financiamiento del 58 por ciento del Proyecto Viva. Se trata de un plan basado en la producción del Chevrolet Beat, eje de “una familia de autos chicos”, que ya comenzó a desarrollarse en Santa Fe y saldrá al mercado en 2010. Previamente a que la presidenta hiciera uso de la palabra habló el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, quien reclamó al gobierno nacional una tarea conjunta con la provincia “para la post-crisis”.
La planta santafesina de GM cuenta con trabajadores altamente calificados, con un promedio salarial superior a los 4000 pesos. El convenio incluye al vínculo directo con la producción de 300 millones de dólares de autopartistas, porque el Gobierno puso la condición de que el nuevo proyecto deberá contar con un creciente componente de autopartes de origen nacional. El Proyecto Viva que lanzará al mercado General Motors Argentina antes de fin de año es un vehículo perteneciente a “una familia de autos chicos”. Se tratará de un monovolumen, un auto intermedio entre la Meriva y el EcoSport, y aquellos que tuvieron acceso a los diseños deslizaron que sería una unidad muy parecida al conocido Mini Cooper.
El presidente de GM Argentina, Edgard Lourencon, explicó oportunamente que el nuevo vehículo tendrá cuatro puertas y que si bien “no reemplazará ningún producto de los que tenemos hoy, para la marca representará un aporte muy grande y para la industria argentina también”, debido a que “tres cuartos de la producción va a ser destinada a la exportación”. Lourencon anticipó asimismo que el valor del auto será “muy competitivo”, dentro del mercado, y por último, insistió en que “nosotros somos dependientes de la división de América Latina, que seguirá operando tal cual”. A la vez, Lourencon sostuvo que el “apoyo del gobierno argentino, que se hizo presente en distintas formas y momentos, resultó clave para mantener los avances” del nuevo proyecto de la empresa. Lourencon comenzó recordando que dos años atrás, en ocasión de la visita del entonces presidente Néstor Kirchner, la empresa anunciaba el nuevo proyecto de más de 500 millones de pesos “para iniciar la producción de un nuevo modelo en Rosario”, algo que resultó “una tarea muy difícil”. Ello, dijo el ejecutivo, no sólo porque a “la reestructuración de nuestra casa matriz en Estados Unidos se sumó una crisis económica internacional, que afectó todos los mercados, las industrias y, en particular, la industria automotriz”. Resaltó entonces “el apoyo del gobierno argentino, que se hizo presente en distintas formas y momentos, resultó clave para mantener los avances del proyecto”. El titular de GM sintetizó diciendo que estimaba que “el 80 por ciento de la producción se destinará a exportación, siendo Brasil el principal mercado, pero abarcando también Uruguay, Paraguay y otros mercados que actualmente tenemos en estudio”.
FUENTES:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-126141-2009-06-05.html
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