InicioInfo(Criticas) Angeles & Demonios
Distintas opiniones de Angeles & Demonios


Miradas opuestas a "Ángeles y demonios":



Una cuestión de fe
Por Celina Alberto

Se le ven todos los hilos, cada uno de los atajos que tomó Ron Howard para conseguir impacto, vértigo y magnetismo. Sin embargo, ese blanqueo de estrategias es parte del encanto. De Ángeles y demonios podrá decirse, por ejemplo, que pone al espectador en un lugar equivalente al de un recipiente vacío, donde hay que colar los datos gota a gota, frase a frase, porque de otro modo sería incapaz de deducirlos y ordenarlos. Pero no se dirá que desaprovecha recursos, y mucho menos que defrauda en el juego.

La premisa es simple, aunque los vericuetos argumentales del libro original confabulen contra los mecanismos típicos de un relato de acción cinematográfica. Si los tiempos textuales no podrán contener jamás la inmediatez hipnótica del formato audiovisual, el cine de acción se las verá todavía más peludas cuando intente encajar en su impaciencia fugitiva las profundidades semánticas y lingüísticas de una construcción literaria.

No es éste el caso de la novela de Dan Brown, donde la carga poética y las redes simbólicas resignan posiciones ante una suerte de búsqueda del tesoro monumental. En el equilibrio de esas fuerzas, el filme de Howard consigue un efecto superador.

Incluso en las obstrucciones de algunas secuencias, que fuerzan el acuerdo de cualquier ficción hacia un territorio limítrofe con la comedia: ¿es demasiado pedir que el público admita que Robert Langdon será capaz de resolver un intríngulis de dimensiones colosales en las cuatro horas en las que dice transcurrir la acción? Sí, es demasiado. Pero la fe es un milagro y sólo en esa suspensión absoluta de la incredulidad, cuando la historia dice a gritos que el final cantado tendrá un giro inesperado, el hombre en la butaca apuesta a seguir pasándola bien con el cuentito. Entonces acontece el mayor hallazgo del filme: la diversión.



Dale, dale con el símbolo
Por Carlos Schilling

Voy a empezar con una hipótesis que puede ofender a algunos lectores, pero es la única que se me ocurre para entender el éxito de Ángeles y demonios y de su predecesora El Código Da Vinci. Creo que el interés que generan ambas películas adaptadas de las novelas de Dan Brown se relaciona con la cultura general de cada espectador.

No digo que la relación sea inversamente proporcional (menos cultura más interés), porque es evidente que estos thrillers esotéricos apuntan a un público interesado en temas religiosos, históricos y artísticos. Lo que digo es que la película de Ron Howard supone que ese público posee un conocimiento superficial de la historia del arte. Es decir, lo subestima.

Un ejemplo basta: en uno de los diálogos entre los investigadores italianos y el especialista en símbolos Robert Langdon (Tom Hanks), éste último explica que la plaza del Vaticano no la construyó Miguel Ángel (arquitecto de la basílica de San Pedro) sino Lorenzo Bernini. Lo dice con un tono que sugiere que es el dato de un experto, cuando en realidad cualquier persona de clase media que vive en Roma lo sabe.

Si por formación, interés o curiosidad, uno más o menos maneja los datos básicos que figura en cualquier guía de turismo de la capital italiana, las afirmaciones de ese supuesto especialista tienen el efecto de una acumulación de obviedades. No son datos eruditos, son lugares comunes.

Más allá de la cultura general, las escenas en las que Langdon diserta sobre rasgos simbólicos o formales del arte italiano del Renacimiento, mientras corre a toda velocidad para evitar el asesinato de otro cardenal, son ridículas e inverosímiles. Atraviesan ese límite que toda ficción debe preservar para ser digna de la fantasía que la sostiene.










Datos archivados del Taringa! original
5puntos
2,884visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

f
frankno🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts30
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.