HISTORIAS DE TERROR
Terror en la ruta
Una de las historias populares más macabras entre las creadas en el siglo XX es la que hace referencia a un conductor que en el último momento decide no recoger a un viajante. Generalmente el narrador comienza diciendo: "¿te conté lo que le ocurrió a mi amigo? bueno, de hecho fue a su primo..." y continúa así: un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado. Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.
Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmados ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede. Los viajantes parecen enojados: gritan y chillan mientras el automovilista se aleja. Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.
Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.
Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos
La niña y las monedas de oro
Esta historia es muy conocida en Córdoba, pues existe una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio.
Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, enormemente largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado.
Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vió relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro.
Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido.
Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña,que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna.
Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro.
La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo "Por favor...socorro...sacadme de aquí...". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta...
El siniestro final de la abuela
Una familia normal y corriente decide, como tantas otras, marcharse de vacaciones en verano a un pequeño pueblecito perdido en la montaña (Huesca). Para no dejarla sola todo el mes, la familia se lleva a la abuela con ellos, que además desde que se quedó viuda está muy triste y a ver si con los nietos se anima un poco
Todo transcurre sin problemas durante la mayor parte de la estancia: los niños disfrutando del aire libre, los padres de la tranquilidad y la abuelita de sus paseos a la puesta del sol; pero un mal día, a pocas fechas de la vuelta, la abuela no se levantó de la cama porque la pobre había pasado a mejor vida.
Como enviar un coche funerario a recoger el cadáver a un pueblo perdido de la mano de Dios les iba a salir por un ojo de la cara, decidieron buscarse la vida para trasladar a la abuela de vuelta a la ciudad hasta su última morada.
Por supuesto los niños no debían enterarse de nada hasta que no fuera el momento, así que en un principio pensaron en llevar a la pobre mujer en el asiento de detrás y decirles a los hijos que estaba durmiendo. Pero luego pensaron que al enterarse de la noticia, el hecho de haber viajado juento a su abuela fallecida podría provocarles un terrible trauma, así que ni cortos ni perezosos decidieron envolverla en unas mantas, subirla a la baca del coche y llevarla atada con unas cuerdas todo el viaje.
A los niños les contaron que la abuela se había quedado a pasar el resto del verano con unas amigas nuevas que había hecho en el pueblo, así que no sospecharon nada en absoluto. Parecía que todo iba a salir sin mayores complicaciones hasta que tuvieron que parar en una gasolinera para echar gasolina, tomar unos refrescos y vaciar sus vejigas.
El caso es que tardaron bastante en regresar al automóvil y se dan cuenta horrorizados de que ¡Les han robado a la abuela! Imaginad la cara de los incautos ladrones que, esperando encontrar el equipaje de la familia repleto de cosas de valor se encuentran con el "regalito". El susto tuvo que ser de los que hacen afición.
Por supuesto la policía tuvo que tomar cartas en el asunto, porque la desaparición de un cadáver es un tema serio, y el asunto está ahora mismo en manos de los tribunales
Linea de la muerte
Mi padre siempre fue obsesivo con su muerte, siempre que hablaba del tema comenzaba a meditar en como acomodaría las cosas en caso de morir.
Siempre daba la imagen de ser muy entusiastas con estos temas, pero en su interior yo sabia que le tenía pavor a la muerte.
Tal es así que hace ya algunos años había instalado un teléfono en la cripta de la familia.
Realmente lo atormentaba el hecho de que lo diesen como muerto y despertar en su tumba.
Había noches que hasta despertaba exaltado por sueños relacionados.
Algunas veces lo había observado llorar sentado en la cama, pero yo simulaba no saberlo.
Esto continuo así pasado los años.
Yo me comprometí con un chico que conocí en la facultad y tuvimos un hijo.
Separándome de mis padres comencé una vida, una familia que me hacia feliz.
Hay dios... como lamento que mi padre no haya estado el día de mi boda, como lamento no haber hablado con el.
Siguiendo lo que comentaba me había mudado con mi novio, todo marchaba estupendo, hasta el día que llamo mamá muy desesperada.
¡Papá ha tenido un ataque al corazón¡ decía.
Yo me sorprendí e intente calmar a mama de alguna forma.
Realmente lo ocurrido me impacto mucho, me quito noches de sueño, días de armonía.
Papá fue puesto en su respectiva cripta, la que el mismo había hecho construido, y así nos marchamos a casa.
Después de esto en casa había un ámbito de mucha tensión. Mamá no paraba de llorar, esos días tuve que consolarla mucho... no podía permitirme verla así.
Esto continúo por dos días, dado que en dos días aprendió a controlar sus emociones. Yo volví a casa con mi novio y la llamaba todas las tardes.
Cinco días mas tarde trate de comunicarme con mama, pero la línea me daba ocupada, me extraño entonces... mama no era de realizar llamadas muy extensas, además desde la muerte de papa solo recibía mis llamadas.
Procure no preocuparme demasiado, trate de pensar que todo estaría bien.
Sin darme cuanta de lo que estaba haciendo me dirigí inconscientemente a casa en mi auto (llamo así al lugar donde me crié, la casa de mis padres).
En el camino solo pensaba en mama, en lo extraño que parecía todo... en la rareza de lo que sucedía.
Al llegar note que mi casa estaba como siempre, vacía, subí las escaleras y lo que vi entonces me dejo estupefacta.
Mi madre estaba sentada en el sillón con el teléfono casi cayendo de sus manos, no respiraba. Estaba... estaba tiesa.
Parecía no tener vida, y así era.
Me acerqué y le toque el pulso: "estaba muerta".
Lo demás no lo recuerdo, me desmayé al instante, para cuando desperté me encontraba en casa junto a mi novio.
Pregunte por mama, quería saber si todo había sido una pesadilla.
Lamentablemente no fue así, era la cruda verdad.
Como imaginan hubo llantos y diferentes ataques emotivos en mi familia, cosa que tratare de no detallar.
El día que fuimos a colocar a mama en la cripta familiar nos encontramos que el teléfono que papa había colocado se encontraba descolgado.
Siguiendo el cable enrulado con la vista puede ver que el auricular se encontraba dentro del ataúd de mi padre.
Realmente aquello impacto en mi, me ha dejado muy indefensa en el ámbito espiritual.
Hace semanas que vengo teniendo llamadas recurrentes.
No las atiendo, temo que la muerte llame a mi puerta.
Aunque se que si estas leyendo esto he perdido, he accedido a su llamado.
Me he resignado a morir.
Diario de mi muerte
Día 13 de abril de 1895
Hoy ha llovido toda la tarde y mamá no me ha dejado salir a jugar, pero igual he salido. Y ahora me he enfermado. Me duele mucho la pancita y la cabeza. Papá trajo a una mujer para que sea mi enfermera. Es una mujer joven. Mamá no quiere que se quede aquí conmigo ni que me cuide. Dice que es una bruja. Así que le ha pedido al criado que traiga la cama de ella aquí junto a la mía.
Día 17 de abril de 1895
Mama parece que también ha enfermado. Ahora ella debe cuidarnos a las dos. Mama está mal. Tiene fiebre y habla cosas que no entiendo que significan. Me asusta que esté así...
Noche del 17 de abril de 1895
Fui a buscar un vaso de agua para mama y sin querer espié por el dormitorio de ella. Estaba con papá. Y el la besaba y hacían cosas... me fui corriendo pero creo que ella igual me vio...
Día 20 de abril de 1895
Ella le trajo a mamá una cosa rara para que comiera. Mamá no quería y ella la obligaba. Le abría la boca y le ponía eso y le hacía tragar todo. Después le daba leche...pobre mama... cada vez está peor, y yo no mejoro nada, aunque ya no me duele la cabeza. No le conté nada de lo que vi la otra vez, o se pondría peor. Ella creyó que yo estaba dormida y no me hizo ni me dio nada. Papa viene y nos saluda de vez en cuando. Mama esta casi todo el día inconsciente y de noche cuando esta cuerda me dice que no coma lo que ella me da...
Día 1 de mayo de 1895
Mamita se ha ido al cielo. Eso me dijo papa. Pero yo se que Mari no se quería ir. Ella le ha obligado. Es mala. No quiso que fuera con ellos al cementerio porque dice que soy muy revoltoso y que desobedezco. (Quisiera que mama estuviera aquí así me explicaría que es revoltoso). Papa ya no me quiere. Hace mucho que no viene y me habla como antes... ahora la quiere a ella...
Día 6 de mayo de 1895
Tengo miedo. Ella me ha querido mandar lejos. No quiere que este con papa. Quiere que vaya a un internado y papa no quiere. Ella ha mirado como si quisiera que desapareciera... le tengo miedo. Ayer me ha quitado a tito y no me lo ha devuelto. Le he rogado pero me ha dicho que soy un niño grande ya para tener osos. ¡No me importa! mama nunca me ha quitado a tito. Se lo he dicho y me ha dado un bofetón. Es mala...
Día 24 de mayo de 1895
Me siento mal... creo que le ha puesto cosas raras a mi comida cuando estaba dormido. Esta noche me voy a hacer el dormido y la voy a espiar...
Noche del 24 de mayo de 1895
Ha dicho que no me quiere, y que le estorbo. Que quiere que me vaya al cielo con mi mama así ella puede quedarse con mi papa... es mala... Mari.... ¿me estará viendo? desde el cielo deben verse muchas cosas... mamita... si me ves avísame que me esta haciendo... aunque... no, no me digas nada... papa ya no me quiere mas y yo quiero estar contigo.
Día 31 de mayo de 1895
Papa ha venido a verme y se ha asustado. Ha dicho que parezco un fantasma... pero yo se que es por culpa de ella. Ella no quiere que escriba más y ha buscado este diario por todas partes. Pero solo yo se donde está. Igual he tenido que cambiar su escondite. Ahora está bajo el pedazo de loza que esta suelto bajo mi cama... espero que no lo pueda encontrar.
Día 12 de junio de 1895
Me voy a encontrar con mamita. Estoy contento, triste porque tengo que dejar a papá y enojado porque ella es mala... ella mató a mama y me esta matando a mí... ahora estará feliz... lo que ella no sabe es que a mama la espero un ángel y a mi también me espera uno... a ella le queda poco tiempo... y su ángel es uno negro... y se la va a llevar a otro lugar... ¿como lo sé? Él me lo ha dicho. Lo he visto en sueños. Él me dijo que hoy he de estar con mi mama y que ella va a estar en otro lugar. Uno oscuro y tenebroso... ahí viene mi ángel... adiós papito... te quiero a pesar de todo... adiós papito mío...
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