Sten MK II
Nacionalidad: Gran Bretaña.
Calibre: 9 mm. Parabellum.
Dimensiones: Logitud total: 762 mm.; longitud del cañón: 197 mm.
Peso: 3 kg. (descargada).
Recámara: 32 Cartuchos.
Velocidad de disparo: 550 proyectiles por minuto.
Velocidad inicial: 370 m/s.
Calibre: 9 mm. Parabellum.
Dimensiones: Logitud total: 762 mm.; longitud del cañón: 197 mm.
Peso: 3 kg. (descargada).
Recámara: 32 Cartuchos.
Velocidad de disparo: 550 proyectiles por minuto.
Velocidad inicial: 370 m/s.
En 1939, los ingleses fueron a la guerra sin ametralladoras: el Estado Mayor británico estaba convencido de que los mitra no tenían ningún valor desde el punto de vista militar: "El ejército de su Majestad no necesita armas de gángster" parece que fue la respuesta que un oficial dio a un representante de la Auto Ordenance que trataba de convencer a los ingleses para que compraran el mitra Thompson; el hecho es que durante la campaña de Francia de 1940, los militares británicos no poseían ningún tipo de mitra, y que la eficacia de los mitra la experimentaron los ingleses en su propia piel. En los meses inmediatamente posteriores a la retirada de Dunkerque, el gran pedido de armas simples y poco costosas de construir, favoreció el desarrollo de la ametralladora inglesa más famosa de la Segunda Guerra Mundial, la ametralladora Sten.
Las experiencias inglesas en este ampo eran muy limitadas: la única arma automática que utilizaba munición de pistola, en dotación en 1940, era la Lanchester, distribuida a la Royal Navy, arma que permaneció en servicio hasta los años sesenta. Dicha arma no era otra cosa que una copia de la MP-28 alemana. Durante el mismo año, para no pillarse las manos, Gran Bretaña se vio obligada a hacer grandes pedidos a la Auto Ordenance para el abastecimiento de mitras Thompson modelo 1928 A1 calibre 45 ACP.
Las experiencias inglesas en este ampo eran muy limitadas: la única arma automática que utilizaba munición de pistola, en dotación en 1940, era la Lanchester, distribuida a la Royal Navy, arma que permaneció en servicio hasta los años sesenta. Dicha arma no era otra cosa que una copia de la MP-28 alemana. Durante el mismo año, para no pillarse las manos, Gran Bretaña se vio obligada a hacer grandes pedidos a la Auto Ordenance para el abastecimiento de mitras Thompson modelo 1928 A1 calibre 45 ACP.

En el desarrollo del primer mitra de concepción puramente inglesa podemos comprender la consideración que se tenía de este tipo de arma: en efecto, la ametralladora Sten, a diferencia de las otras ametralladora del mismo período (excepto, tal vez, la PS 41 soviético), es un arma muy sencilla de fabricar y extremadamente económica (la versión Mk 1 costaba 2,5 libras esterlinas). Sólo el cañón y la masa batiente necesitan cierto cuidado en la elaboración; los demás elementos son la chapa presada (la misma culata es un simple tubo metálico) y la terminación deja mucho que desear, con numerosos puntos de soldadura a la vista. En realidad, este arma tiene un punto a su favor: gracias a la extremada simplicidad de sus componentes fue posible, por vez primera en Gran Bretaña, encargar la realización de las piezas menos importantes a numerosas empresas sub-contratadas, fácilmente identificables por el enemigo (quien, por tanto, no podía bombardearlas con la aviación).
Proyectada en el Arsenal de Enfield por los ingenieros Vernon Sheppherd y Harold John Turpin (el nombre del arma deriva de las iniciales de los dos proyectistas combinados con las primeras dos letras del lugar en el que vio la luz), la ametralladora Sten fue construida a partir de julio de 1941, realizándose casi cuatro millones de ejemplares en Gran Bretaña, Canadá y Nueva Zelanda. En el arco de pocos años (la producción cesó al finalizar la guerra) este arma se construyó en seis versiones, de las que la Mk II fue seguramente la más difundida (casi 2.000.000 de ejemplares fabricados,) mientras que la Mk IV nunca pasó de prototipo (se trataba de una ametralladora Sten de menores dimensiones pensada que la utilizaran los paracaidistas).