InicioInfoLa verdad sobre los huevos de gallina (muy fuerte y triste).

La verdad sobre los huevos de gallina (muy fuerte y triste).

Info•5/26/2009
LAS GALLINAS PONEDORAS
Se denominan "gallinas ponedoras" las que se destinan principalmente a la producción de huevos.

Su vida comienza en una incubadora en una granja de pollitos. Perola mitad de los que salen del cascarón son machos, y los matan al cabode uno o dos días porque no hacen falta. Cada año mueren millones.



Los machos no sirven para el negocio de los huevos, y son demasiadopequeños para comerciar con su carne, así cada año se tiran millones deellos a la basura para asfixiarlos, o se arrojan todavía vivos a unastrituradoras de alta velocidad llamadas "picadoras".

Este bebé sigue vivo, tirado dentro de un contenedor entre loscadáveres de sus compañeros. Todos han sido desechados por laindustria.

Cuando las hembras están en edad de poner huevos, con unas 16 ó18 semanas, se trasladan a la granja de gallinas, una instalación queen general consiste en varios edificios, cada uno de ellos de lalongitud de un campo de fútbol, llenos de filas de jaulas metálicas,apiladas a veces hasta el mismo techo: es lo que se llama "gallinas debatería". Estas jaulas tienen el suelo en desnivel, de forma que elhuevo ruede hasta una cinta transportadora camino del siguiente paso deproducción.

Para optimizar la producción de cada edificio, se encajan tantasgallinas en la misma jaula como sea posible, y cada animal dispone deuna superficie similar a la de medio folio de papel. Las condicionesson reducidas e impiden al animal realizar conductas normales comoanidar y asearse, ambas importantes para las gallinas.


Las jaulas se apilan unas sobre otras, y los excrementos caen a las de debajo.
El amoniaco y el hedor de las heces contaminan el aire, yproliferan las infecciones y las enfermedades, como las graves ydolorosas que el amoniaco produce en la piel al fijarse en las plumas.

Cada edificio puede albergar unas 200.000 gallinas, e incluso más,produciendo cada una de ellas una media de huevos superior a los 260.
Las estadísticas de 1940 indicaban una producción de 134 huevospor gallina y año, lo que nos da idea de las manipulaciones genéticas yambientales que se han llevado a cabo para duplicar la producción.
Esta puesta intensiva es completamente antinatural, y provoca todo tipo de secuelas en los cuerpos de las gallinas.


El hacinamiento extremo y las condiciones artificiales generanmúltiples problemas, incluyendo daños y lesiones en las patas y lasplumas por las propias jaulas.
Por si no fuera poco, añadimos la absoluta falta de ejerciciosumada a la superproducción de huevos, y tenemos osteoporosis yfracturas óseas.

Forzadas a una vida entera de pie, se les deforman las patas, elalambre corta sus dedos, que además se arquean y se convierten engarras al sostenerse en una superficie inadecuada.
La osteoporosis es una afección común en estas gallinas, ya quesus cuerpos pierden más calcio en la producción de cada huevo del quepueden asimilar en su alimentación. Una revista del sector (LancasterFarming) afirmaba que "... una gallina gasta al cabo del año enproducir huevos una cantidad de calcio superior a la de su propioesqueleto". La falta de calcio les provoca fracturas óseas, parálisis yla muerte.

También por este apilamiento hay millones de aves que pueden sufrenasfixia en las olas de calor, ya que no hay la ventilación adecuada. Ylo que es más, las heces y el polvo crean una atmósfera insalubre.

Picarse unas a otras de forma constante es una de las reacciones delas gallinas para combatir el stress. Para reducir los daños derivadosde esto, la industria de los huevos ha ideado un proceso: cortarles untrozo de pico. Con ello, le seccionan también las terminacionesnerviosas del pico, que puede degenerar en anomalías del tejidonervioso.



Se les corta un trozo de pico con una hoja al rojo vivo. No les dancalmantes, y algunas, incapaces de comer por el dolor, muerendeshidratadas y con el sistema inmunitario deshecho.
Pero aún hay otra cosa más. Algunas de estas fábricas de huevosprovocan la "muda forzada": se deja a la gallinas sin comer ni beberdurante dos semanas, a oscuras, provocando que todas muden (cambien lasplumas) a la vez, porque la muda hace comenzar de nuevo el ciclo de lapuesta de huevos cuando la producción baja, y así alargan laproductividad económica de estos animales.

Esta práctica, extremadamente cruel, se llama "muda forzada" porquehace que pierdan las plumas y un significativo porcentaje (25%) de supeso normal; de hecho, muchas (10%) mueren de hambre y deshidratación.La gallina de la foto fue rescatada de una fábrica de huevos con elcuerpo destrozado por este procedimiento.
En comparación, las gallinas ponedoras de granjas más familiares,que no viven en jaulas, llevan una vida más normal. Tienen espacio paramoverse y para aletear. Pueden socializarse y desarrollar conductasnaturales como escarbar en el suelo y asearse.

Después de un año o dos, las gallinas dejan de ser rentables y seenvían al matadero, son las "gallinas gastadas". Sus huesos frágiles sesuelen romper durante el manejo o ya en el matadero. En general, acabansiendo ingrediente de sopas, caldos o productos cárnicos similares debajo contenido en pollo, en lo que sus cuerpos pueden ir totalmentetriturados para que el consumidor no detecte hematomas ni heridas.

Los productores de este tipo de huevos han encontrado en losmataderos avícolas y en los subproductos de gallina una nuevaposibilidad para deshacerse de las "gastadas", incluyendo su inclusiónen el pienso para animales de compañía.

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