¿De dónde sale esta cárcel que no existe en realidad? ¿es fruto de la imaginación o está inspirada en alguna otra prisión?
Sona, ese lugar infernal donde no hay reglas, guardianes ni escape posible, tiene un antecedente histórico y verídico en el cual se han basado los guionistas de Prison Break. Se trata ni más ni menos que de la cárcel de Carandiru, situada en Sao Paulo, Brasil, donde en 1992 tuvo lugar una terrible masacre.
La prisión estuvo operativa desde 1956 hasta el año 2002. Era la cárcel más grande de Brasil y albergaba a más de 8000 presos. En 1992 sucedió una terrible tragedia. Tras iniciar los presos una revuelta que causó la muerte de nueve reclusos, los militares se vieron forzados a intervenir, pero en dicha intervención mataron a 102 presos más. El coronel Ubiratan Guimaraes, que lideró la intervención militar, fue sentenciado a 632 años de cárcel por la forma en la que había manejado la crisis y por la terrible masacre que provocó.
A pesar de todo, en el año 2006, y tras varios recursos, Guimaraes consiguió que los jueces que juzgaban su caso aceptasen el argumento de que él sólo estaba siguiendo las órdenes de sus superiores y quedó en libertad. Con todo, pocos meses después, en septiembre del mismo año, el coronel Guimaraes fue asesinado en plena calle. La cárcel de Carandiru fue demolida en el año 2002.
Increible historia pero cierta como la verdad misma.
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