PESO CONVERTIBLE ($) (1992 - 1996) El Decreto del Poder Ejecutivo N° 2.128 del 10 de octubre de 1991 dispuso la puesta en vigencia, a partir del 1 de enero de 1992, de la LÍNEA PESO. Se estableció una paridad de un peso ($1) equivalente a diez mil australes (A 10.000). El peso era convertible con el dólar de los Estados Unidos, a una relación un peso ($1) por cada dólar, paridad ésta que se estableció continuando con lo legislado por la Ley de Convertibilidad del Austral N° 23.928 del 27 de marzo de 1991. Los billetes emitidos en esa oportunidad llevaban la leyenda “convertibles de curso legal”. Los billetes tienen un tamaño uniforme de 155 mm de ancho y 65 mm de alto. El papel utilizado es 100 % de fibra de algodón, con un peso de 83 gr/m2, exento de fluorescencia a la luz ultravioleta, realizándose la impresión en tres etapas sucesivas, empleando sistemas de impresión offset, calcografía y tipografía. 100 Pesos. Tamaño: 155 x 65 mm. Anverso: Gral. Julio Argentino Roca. Reverso: La Conquista del Desierto. PESO CONVERTIBLE ($) (Nuevo Diseño) (1997 - ) A cinco años del lanzamiento del Peso Convertible, se efectuaron algunos cambios en la línea, que incluyeron mejoras en los grabados, papel de un gramaje superior (90 gr/m2), marca de agua de molde cilíndrico localizada, que reproduce el retrato del diseño orientado en el mismo sentido. La Ley N° 25.561, de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario del 6 de enero de 2002, en su artículo 3° deroga los artículos 1° y 2° de la Ley de Convertibilidad del Austral, por lo que se dispuso suprimir el vocablo "convertibles de curso legal" en los billetes de la línea peso. 100 Pesos. Tamaño: 155 x 65 mm. Anverso: Gral. Julio Argentino Roca. Reverso: La Conquista del Desierto. Anverso: Gral. Julio Argentino Roca. Biografía Quinto de ocho hijos (siete varones) del coronel Segundo Roca y Agustina Paz, Julio Argentino Roca (Alejo Julio Argentino Roca según su fe de bautismo) nació en la estancia "El Vizcacheral", de propiedad de sus padres, el 17 de julio de 1843. A partir de 1849 y hasta 1855 asistió a la escuela franciscana de San Miguel de Tucumán. Estudió luego en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, enviado por su padre junto con sus hermanos Celedonio y Marcos. A pesar de presentar un alto grado de interés por la medicina, en 1858 ingresó a la carrera militar, con los despachos de alférez de artillería, sirviendo en la brigada de artillería "7 de octubre" del Regimiento 1º de Línea de Entre Ríos. Participó en la guerra entre Buenos Aires y la Confederación Argentina, producida entre 1859 y 1861, participó también en la de la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay entre 1865 y 1870, en la que murieron su padre y dos de sus hermanos. Participó en la represión de la rebelión federal de Ricardo López Jordán en Entre Ríos en 1871, siendo su participación crucial en la batalla de Ñaembé. Al finalizar la Revolución de 1874 alcanzó el grado de general, tras vencer al general rebelde José Miguel Arredondo (quien respondía políticamente a Bartolomé Mitre) en la batalla de Santa Rosa. A la muerte de Adolfo Alsina, su principal rival (y en ocasiones aliado) en el camino hacia la sucesión presidencial de Nicolás Avellaneda en 1877, Roca lo sucedió en el ministerio de Guerra. Presentó un proyecto al Congreso de la Nación el 14 de agosto de 1878; el objetivo del mismo era una guerra ofensiva contra los indígenas que habitaban la Patagonia, con el objeto de ampliar el territorio bajo soberanía efectiva de la nación. En 1880, Julio A. Roca fue presidente de la República Argentina a la edad de treinta y siete años y fue reelecto en 1898, la nación prosperó notablemente durante su presidencia; la tranquilidad política interna, la apertura de inmensas extensiones de tierras de los indios para la colonización y la explotación y el establecimiento de una base para la paz definitiva con los chilenos respecto de los límites, hicieron que el país progresara con rapidez; durante su primer período gubernamental, se enviaron nuevas expediciones a la Patagonia para completar la conquista; expediciones científicas y cartográficas exploraron todos los rincones de la República, inclusive la Antártida. Reverso: La Conquista del Desierto. Sobre el origen del término Conquista del Desierto hay dos teorías. Según una de ellas, se denominó así debido a las condiciones geográficas de la Patagonia, que presentaba un clima desértico. Según otra, la denominación deriva más del etnocentrismo del gobierno argentino: la región estaba completamente deshabitada de gente de raza blanca y civilización europea. Sólo estaba poblada por indígenas nómadas, que eran considerados como animales, por lo tanto, era un "desierto." La región se encontraba habitada originariamente por pueblos indígenas de etnia tehuelche, quienes posteriormente fueron conquistados, mestizados y asimilados por los mapuches, provenientes desde Chile. Los mapuches comenzaron a llamar la atención del gobierno argentino por sus continuos ataques a caballo hacia las estancias aledañas, de las cuales sustraían ganado para venderlo en Chile y secuestraban mujeres, quienes eran trasladadas a los asentamientos indígenas. La ley que promulgaba la conquista, decía que la presencia del indio impide el acceso al inmigrante que quiere trabajar.Óleo "Ocupación militar del Río Negro en la expedición al mando del General Julio A. Roca" de Juan Manuel Blanes. Otro de los motivos que suelen citarse para la justificar la Conquista del Desierto es el temor del presidente Nicolás Avellaneda a una posible invasión y conquista por el ejército chileno, que ya había conquistado numerosos territorios durante la Guerra del Pacífico. Pero los historiadores modernos lo dudan. En aquella época, el límite sur de Chile era cercano a la Isla de Chiloé. Una vez concluida la Guerra del Pacífico, Chile se dedicó de lleno a dominar a los indígenas al sur de Chiloé, en una sangrienta operación que en la historia de Chile se llama, eufemísticamente, Pacificación de la Araucanía. Hubiera sido difícil para Chile realizar una guerra contra los indígenas en dos frentes, uno al oeste de los Andes Patágónicos, en la actual Patagonia chilena, y otro al este de los Andes patagónicos, en la actual Patagonia argenitna. Roca, al mando de un ejército moderno y bien pertrechado, conquistó a la Patagonia venciendo la resistencia de los pueblos originarios de etnia mapuche, causando una gran cantidad de víctimas y desplazando a las poblaciones restantes a regiones periféricas. Se estima que la campaña fue causa directa de la muerte de más de mil indígenas. Las tribus que sobrevivieron fueron desplazadas a las zonas más periféricas y estériles de la Patagonia. Unos 10.000 nativos fueron tomados prisioneros y unos 3.000 enviados a Buenos Aires, donde eran separados por sexo, a fin de evitar que procrearan hijos. Las mujeres fueron dispersas por los diferentes barrios de la ciudad como sirvientas, mientras una parte de los hombres fueron enviados a la isla Martín García, donde murieron, en su gran mayoría, a los pocos años de reclusión. Millones de hectáreas se sumaron así a la República Argentina. Estas enormes extensiones fueron adjudicadas a bajo precio, o directamente regaladas, a terratenientes y políticos influyentes. Se suele justificar esta operación militar argumentando que esos territorios iban a ser conquistados por Chile, ya que el área al sur del río Colorado estuvo parcialmente en disputa entre las dos naciones hasta la firma del Tratado Argentina-Chile de 1881. El Informe Oficial de la Comisión Científica que acompañó al Ejército Argentino es considerablemente específico respecto de los resultados de la guerra, y a la opinión que el gobierno argentino tenía sobre los indígenas (palabras destacadas en negrita): (..)Se trataba de conquistar un área de 15.000 leguas cuadradas ocupadas cuando menos por unas 15.000 almas, pues pasa de 14.000 el número de muertos y prisioneros que ha reportado la campaña. Se trataba de conquistarlas en el sentido más lato de la expresión. No era cuestión de recorrerlas y de dominar con gran aparato, pero transitoriamente, como lo había hecho la expedición del Gral.Pacheco al Neuquén, el espacio que pisaban los cascos de los caballos del ejército y el círculo donde alcanzaban las balas de sus fusiles. Era necesario conquistar real y eficazmente esas 15.000 leguas, limpiarlas de indios de un modo tan absoluto, tan incuestionable, que la más asustadiza de las asustadizas cosas del mundo, el capital destinado a vivificar las empresas de ganadería y agricultura, tuviera él mismo que tributar homenaje a la evidencia, que no experimentase recelo en lanzarse sobre las huellas del ejército expedicionario y sellar la toma de posesión por el hombre civilizado de tan dilatadas comarcas. (...) (...)Es evidente que en una gran parte de las llanuras recién abiertas al trabajo humano, la naturaleza no lo ha hecho todo, y que el arte y la ciencia deben intervenir en su cultivo, como han tenido parte en su conquista. Pero se debe considerar, por una parte, que los esfuerzos que habría que hacer para transformar estos campos en valiosos elementos de riqueza y de progreso, no están fuera de proporción con las aspiraciones de una raza joven y emprendedora; por otra parte, que la superioridad intelectual, la actividad y la ilustración, que ensanchan los horizontes del porvenir y hacen brotar nuevas fuentes de producción para la humanidad, son los mejores títulos para el dominio de las tierras nuevas. Precisamente al amparo de estos principios, se han quitado éstas a la raza estéril que las ocupaba. Las palabras con las que concluye el informe demuestran el desprecio del Estado hacia la población indígena de la región. Roca, al mando de un ejército moderno y bien pertrechado, sometió a la Patagonia venciendo la débil resistencia de los pueblos originarios de etnia mapuche, causando una gran cantidad de víctimas y desplazando a las poblaciones restantes a regiones periféricas. Se estima que la campaña fue causa directa de la muerte de más de mil indígenas (hombres, mujeres y niños). Las tribus que sobrevivieron fueron desplazadas a las zonas más periféricas y estériles de la Patagonia. Unos 10.000 nativos fueron tomados prisioneros y unos 3.000 enviados a Buenos Aires, donde eran separados por sexo, a fin de evitar que procrearan hijos: las mujeres fueron dispersas por los diferentes barrios de la ciudad como sirvientas mientras una parte de los hombres fueron enviados a la isla Martín García, donde murieron, en su gran mayoría, a los pocos años de reclusión. Esta campaña se realizó, además, ya que la Nación Argentina necesitaba garantizarse este territorio que era reclamado como propio también, por Chile. Millones de hectáreas se sumaron así a la República Argentina. Estas enormes extensiones fueron adjudicadas a bajo precio, o directamente regaladas, a terratenientes y políticos influyentes. Se suele justificar esta operación militar argumentando que esos territorios iban a ser conquistados por Chile, ya que el área al sur del río Colorado estuvo parcialmente en disputa entre las dos naciones hasta la firma del Tratado Argentina-Chile de 1881. Pueblos indígenas involucrados en la campaña Los pueblos indígenas que se vieron involucrados en la campaña, incluyendo a los aliados del gobierno, fueron los siguientes: * Ranqueles, surgidos de la mapuchización de un sector de los tehuelches septentrionales, dominaban el sur de las provincias de Mendoza, Córdoba y San Luis y el norte de la de La Pampa. * Salineros, gobernados desde las Salinas Grandes por la dinastía mapuche de los Curá, dominaban el sudeste de La Pampa y el oeste de Buenos Aires. * Tribu de Pincén, mapuches, en el noroeste de Buenos Aires. * Tribu de Coliqueo, eran el resto de los boroganos que se salvaron de la masacre de Masallé, se ubicaban en Los Toldos. * Tribus de Catriel y de Cachul, tehuelches septentrionales mapuchización que vivían en la zona de Azul y de Tapalqué. * Manzaneros, tehuelches septentrionales mapuchización ubicados en Río Negro, Neuquén y Chubut.[1 Debate acerca de la aplicación del concepto de genocidio a la Conquista del desierto A mediados del siglo XX se forja el concepto de genocidio para designar los "actos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso". En los últimos años, diversos estudiosos han trabajado para demostrar que es posible aplicar la definición de genocidio a los actos realizados por el Estado argentino durante esta etapa. Dentro de los argumentos que apoyan esta tesis se citan los que tienen que ver con la declaración de las intenciones del Estado: * En el Congreso se habla de “exterminar a los indios salvajes y bárbaros de Pampa y Patagonia”. * Desde el gobierno de Martín Rodrígues en provincia de Buenos Aires, década de 1820, se hablaba de exterminio. Él ya decía “primero exterminaremos a los nómades y luego a los sedentarios”. También se citan los métodos utilizados en la campaña que concuerdan con la definición de genocidio: * Ataques a tolderías con mujeres y niños solos en momentos en que los hombres adultos estaban en otras partidas. * Un campo de detención en Valcheta (Línea Sur de la actual provincia de Río Negro) con alambres de púas de tres metros de alto, que encerraba a gente muriendo de hambre por no tener alimentos. * Toma de prisioneros, traslados forzosos a pie hasta Carmen de Patagones (un puerto en la desembocadura del río Negro), en donde los embarcaban a Martín García (una isla en el río de la Plata en frente de Buenos Aires). Estos traslados pueden ser de hasta de mil km. y exterminaron a miles de personas, ya que se mataba a los que no caminaban. * Traslados forzosos de familias a otro sitio del territorio ocurridos después de la campaña por la “policía de frontera”. * Un segundo campo de detención en Martín García. Allí tuvieron que habilitar dos cementerios especiales en 1879. * Separación de las familias. * Cambios de nombres, de manera que no se pudiera reconstruir la historia familiar. * La cifra de muertos varía mucho, según los bajistas (apoyados por las cifras oficiales) los indigenas que vivían en esas tierras eran 29.000 personas y para los alcistas (apoyados por organizaciones indígenas) eran 150.000 indigenas. Con la conquista según se estima murieron 14.000 a 55.000 nativos, y al resto o se les redujo en reservas o se les separo de sus familias y culturas. Según los más alcistas murieron 100.000 indígenas (incluidos también a los que cayeron en la Pacificación de la Araucanía en Chile). Algunos consideran la conceptuación de genocidio a la conquista del desierto como anacrónica en el sentido de intentar aplicar un concepto de derecho internacional surgido con posterioridad a los hechos de que se trata. Los argumentos que intentan desmentir la teoría del genocidio son: * Falta de documentación sobre hechos a partir de los cuales se pueda inferir que se trató de genocidio. Además esta falta no se debe a que se ocultaron algunos hechos ya que a la expedición se incorporaron periodistas, hombres de ciencia y religiosos que escribieron y publicaron lo que vieron. * Se pone en duda que las más de 5.000 personas que participaron de las campañas hubieran sido todos cómplices de un genocidio ocultando información de este tipo. * Se pone en duda que lo hubiera permitido un humanista como el presidente Avellaneda. * Buen trato a los indios prisioneros, niños, mujeres y ancianos quienes fueron examinados por sus dolencias, vacunados y muchos de ellos remitidos a hospitales de Buenos Aires. * Asignación por parte del Estado de grandes reservas a los indígenas. Aunque fueron cercenadas posteriormente esto fue hecho por individuos y estas acciones probablemente serán condenadas la justicia. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=7wOyk83w5Zc http://www.todo-argentina.net/biografias/Personajes/julio_argentino_roca.htm http://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Argentino_Roca http://es.wikipedia.org/wiki/Conquista_del_Desierto http://www.billetesargentinos.com.ar/es_index.htm
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