ACLARACION: es mi primer post, lo hice especialmete porque me parecio muy interesante esta informacion y quiero compartirla, si hay cosas mal posteadas sepan disculpar.
Demostración de la energía de la radio frecuencia (Intel)
intel-rf-harvesting
Uno de los objetivos de Intel es aumentar su capacidad de proveerse de energía limpia y gratuita como la solar o cinética. Esto incluye atrapar la energía procedente de la radiofrecuencia (RF) desde fuentes como la WiFi, repetidores de telefonía móvil y señales de TV.
En relación a ésta última, acaban de realizar un experimento que demuestra que es posible aprovechar la energía de la RF. Los investigadores consiguieron alimentar una pequeña estación meteorológica doméstica con una pantalla LCD (ver fotografía) utilizando una antena de TV apuntando a una emisora local.
En esta demostración, orientaron una antena hacia una estación emisora situada a 4 km de distancia, obteniendo suficiente energía para alimentar la pequeña estación meteorológica. La tecnología empleada es una extensión de la usada con las etiquetas RFID, que funcionan gracias a la energía que reciben de los lectores de etiquetas (las propias etiquetas carecen de alimentación).
A medida que los gadgets se vayan haciendo más y más eficientes, la idea de utilizar la RF para alimentarlos se acerca cada vez más a la realidad, aunque todavía transcurrirá algún tiempo antes de que lo veamos. Intel también se ha interesado por capturar (y transformar) la energía procedente de la iluminación ambiental (interior y exterior), del calor procedente del cuerpo humano y de los propios sistemas y del movimiento (energía cinética).
La empresa considera que el desarrollo de estas tecnologías híbridas para alimentar los dispositivos, sin excluir el resto de energías alternativas, puede redundar en un abaratamiento de los mismos. Estamos impacientes para ver más novedades en este campo.
Super magnetismo en los frigoríficos, un paso más cerca
No. No nos referimos a ese tipo de magnetismo… Foto: oskay (Flickr)
La utilización del magnetismo en la refrigeración es una opción muy interesante tanto desde el punto de vista de la eficiencia energética como desde el respeto por el medio ambiente. Las aplicaciones de esta tecnología, para la que no se ha conseguido todavía el material ideal, iría desde máquinas frigoríficas a aparatos de aire acondicionado. Sin embargo, los científicos han acortado la distancia logrando ya reducciones de un 20-30% menos en el consumo de energía.
Science Daily ha hecho público un informe del Imperial College of London que permite identificar diferentes aleaciones de metales en base a sus diferentes patrones de cristalización interior. Este hallazgo permitirá establecer qué aleación funciona mejor en un sistema de refrigeración magnético, que pueda sustituir al típico proceso de compresión de gas tan ávido consumidor de energía.
Un sistema de refrigeración magnético funciona aplicando un campo magnético a determinados materiales magnéticos -algunos de los que se podrán investigar mejor ahora- que como consecuencia, aumentan su temperatura. El exceso de calor puede eliminarse del sistema mediante agua, que enfría el material devolviéndolo a su temperatura original. Cuando se interrumpe el campo magnético, el material se enfría todavía más y esta propiedad es la que interesa a los investigadores para aplicarla a una gran variedad de aplicaciones de refrigeración.
La única pega es que, por el momento, solo ha sido posible conseguir resultados en laboratorios. Los científicos esperan conseguir en breve nuevas aleaciones y materiales con los que probar y trasladar esta prometedora tecnología a nuestro hogares y negocios. Afortunadamente, los últimos descubrimientos nos acercan un poco más a una tecnología de refrigeración más eficiente y limpia.
Combustible a partir del agua, CO2 y luz solar
Los árboles utilizan la luz solar para transformar el CO2 y el agua en combustible útil. Una estrategia simple y elegante que hace uso de energía renovable y elementos comunes no tóxicos que ha funcionado durante muchos millones de años. ¿Por qué no hacer lo mismo que las plantas, crear combustible a partir del sol? Los investigadores avanzan muy rápidamente descifrando los mecanismos que nos permitirían trabajar a la misma escala que la naturaleza, pero ¿lo hacen en la dirección correcta? Las últimas investigaciones arrojan luz muy prometedora sobre las oportunidades de este potencial frecuentemente olvidado.
La vida está construida a nano escala, desde el virus más pequeño a la secuoya más grande. Nuestra capacidad para escudriñar ese mini mundo ha aumentado considerablemente en los últimos 50 años, aunque nuestra habilidad para manipularlo no ha hecho mas que empezar. El potencial de la nano tecnología está quedando al descubierto con los hallazgos aportados por Craig Grimes y sus colegas de la Universidad estatal de Pennsylvania.
El grupo de investigadores ha encontrado una manera de generar hidrocarburos de forma 20 veces más rápida que en intentos anteriores. Los científicos usan dióxido de titanio, el mismo material utilizado en las células solares DSSC (dye sensitized solar cells), solo que esta vez, el dióxido de titanio adopta la forma de nano tubos de 135 nanometros de ancho, la décima parte de un milimetro. Los investigadores ha añadido nitrógeno a los nano tubos y partículas de cobre y titanio en la superficie.
Normalmente las aplicaciones con dióxido de titanio requieren luz ultravioleta para activar el catalizador, sin embargo, las adiciones de nitrógeno y cobre a los nano tubos amplía el espectro a la banda de la luz visible y acelera el proceso.
Los investigadores no están muy seguros todavía de cómo funciona el proceso. Creen que la luz solar que entra en los nano tubos es capaz de dividir la molécula de agua en dos componentes, radicales de hidróxido y iones de hidrógeno. Los iones de hidrógeno pueden unirse para formar el gas. También creen -ésta es la parte que menos clara tienen- que las moléculas de CO2 también se dividen para formar oxígeno y monóxido de carbono (que reacciona con el gas hidrógeno para constituir metano y agua).
Michael Grätzel, de la Escuela Politécnica de Lausanne (Suiza), dice que los resultados son fundamentales para demostrar que los nano tubos pueden ofrecer un mejor factor de eficiencia en la conversión que otras técnicas. La eficiencia de los catalizadores es todavía baja, pero hay mucho optimismo en que las investigaciones actuales puedan mejorarla.
Grimes y sus colegas afirman que con la tecnología actual, con un metro cuadrado de película con nano tubos, si se le suministra CO2 puro y agua y radiación solar utilizando un concentrador, podría generarse hasta 500 litros de metano en el curso de unas 8 horas. Las últimas mejoras se centran en mejorar la capa de recubrimiento de cobre y aprovechar el CO2 emitido por las centrales térmicas.
El MIT crea una batería a base de virus
Investigadores del MIT han conseguido manipular genéticamente virus para ser utilizados en la construcción de baterías de iones de litio. Esas nuevas baterías podrían usarse para cualquier cosa, desde teléfonos móviles e iPods a los paquetes de baterías recargables de los coches híbridos enchufables y eléctricos.
Por si fuera poco, esas baterías podrían construirse en un entorno respetuoso con el medio ambiente, evitando el uso de disolventes tóxicos y procedimientos intensivos en el consumo de energía.
“Como los virus son organismos vivos, se utilizan únicamente soluciones en agua, sin necesidad de altas presiones ni altas temperaturas”, dice Angela Belcher, una científica del MIT experta en materiales y coautora del estudio.
Previamente, el equipo del MIT ya había desarrollado un virus que se adhería al polo negativo de una pila (el ánodo) recubriéndose de óxido de cobalto y oro. De manera muy similar, el nuevo virus se reviste de fosfato de hierro y plata, creando el polo positivo (cátodo).
Diseñar virus e incorporarlos a los polos de las baterías permite que ahora éstas pueden tener formas distintas a las tradicionales, utilizando técnicas de impresión de micro-contactos.
Los virus utilizados son del tipo bacteriófagos (un tipo de virus que infecta a especies de bacterias) y en cualquier caso benignos para el hombre.
Produciendo electricidad con la voz
Imagina un teléfono móvil que no tuvieras que conectar al cargador porque él mismo se recarga cada vez que hablas por él. Esta posibilidad no parece muy lejana de acuerdo con los resultados obtenidos por Tahir Cagin, del departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Texas A&M. Combinando nano tecnología, campo en el que está especializado Tahir, con determinados materiales piezoeléctricos, sería posible generar energía con las ondas de la voz humana con una eficiencia del 100%.
Descubierta por investigadores franceses en la década de 1880, la piezoelectricidad no es un concepto nuevo. Ya fue utilizada en la 1ª Guerra Mundial en los sonares. Hoy se usa normalmente en micrófonos, encendedores y relojes de cuarzo. El hecho de presionar el botón del mechero causa un impacto físico sobre un cristal que produce electricidad. A escala grande, el efecto también se explota para generar electricidad, por ejemplo, en una sala de baile. También tenemos noticias de aplicaciones de uso militar, como la de generar energía eléctrica al caminar.
A escala nano métrica, las propiedades de algunos materiales cambian drásticamente -dice Cagin-. Un ejemplo son los materiales piezoeléctricos. Hemos demostrado que a una determinada escala, entre 20 y 23 nanometros, se puede mejorar la eficiencia de generación eléctrica en un 100%. Estamos investigando esos materiales, tanto a nivel químico como físico, para tratar de obtener el máximo de eficiencia.
Como la mayoría de los equipos electrónicos (como teléfonos móviles, portátiles, etc.) ya disponen de elementos y componentes realizados a nano escala, las investigaciones de Cagin pueden tener grandes implicaciones en el futuro.
MAS INFORMACION Y
Ojala que estas investigaciones se apliquen a corto plazo por el bien de todos.
Gracias por leer mi post!
Demostración de la energía de la radio frecuencia (Intel)
intel-rf-harvesting
Uno de los objetivos de Intel es aumentar su capacidad de proveerse de energía limpia y gratuita como la solar o cinética. Esto incluye atrapar la energía procedente de la radiofrecuencia (RF) desde fuentes como la WiFi, repetidores de telefonía móvil y señales de TV.
En relación a ésta última, acaban de realizar un experimento que demuestra que es posible aprovechar la energía de la RF. Los investigadores consiguieron alimentar una pequeña estación meteorológica doméstica con una pantalla LCD (ver fotografía) utilizando una antena de TV apuntando a una emisora local.
En esta demostración, orientaron una antena hacia una estación emisora situada a 4 km de distancia, obteniendo suficiente energía para alimentar la pequeña estación meteorológica. La tecnología empleada es una extensión de la usada con las etiquetas RFID, que funcionan gracias a la energía que reciben de los lectores de etiquetas (las propias etiquetas carecen de alimentación).
A medida que los gadgets se vayan haciendo más y más eficientes, la idea de utilizar la RF para alimentarlos se acerca cada vez más a la realidad, aunque todavía transcurrirá algún tiempo antes de que lo veamos. Intel también se ha interesado por capturar (y transformar) la energía procedente de la iluminación ambiental (interior y exterior), del calor procedente del cuerpo humano y de los propios sistemas y del movimiento (energía cinética).
La empresa considera que el desarrollo de estas tecnologías híbridas para alimentar los dispositivos, sin excluir el resto de energías alternativas, puede redundar en un abaratamiento de los mismos. Estamos impacientes para ver más novedades en este campo.
Super magnetismo en los frigoríficos, un paso más cerca
No. No nos referimos a ese tipo de magnetismo… Foto: oskay (Flickr)
La utilización del magnetismo en la refrigeración es una opción muy interesante tanto desde el punto de vista de la eficiencia energética como desde el respeto por el medio ambiente. Las aplicaciones de esta tecnología, para la que no se ha conseguido todavía el material ideal, iría desde máquinas frigoríficas a aparatos de aire acondicionado. Sin embargo, los científicos han acortado la distancia logrando ya reducciones de un 20-30% menos en el consumo de energía.
Science Daily ha hecho público un informe del Imperial College of London que permite identificar diferentes aleaciones de metales en base a sus diferentes patrones de cristalización interior. Este hallazgo permitirá establecer qué aleación funciona mejor en un sistema de refrigeración magnético, que pueda sustituir al típico proceso de compresión de gas tan ávido consumidor de energía.
Un sistema de refrigeración magnético funciona aplicando un campo magnético a determinados materiales magnéticos -algunos de los que se podrán investigar mejor ahora- que como consecuencia, aumentan su temperatura. El exceso de calor puede eliminarse del sistema mediante agua, que enfría el material devolviéndolo a su temperatura original. Cuando se interrumpe el campo magnético, el material se enfría todavía más y esta propiedad es la que interesa a los investigadores para aplicarla a una gran variedad de aplicaciones de refrigeración.
La única pega es que, por el momento, solo ha sido posible conseguir resultados en laboratorios. Los científicos esperan conseguir en breve nuevas aleaciones y materiales con los que probar y trasladar esta prometedora tecnología a nuestro hogares y negocios. Afortunadamente, los últimos descubrimientos nos acercan un poco más a una tecnología de refrigeración más eficiente y limpia.
Combustible a partir del agua, CO2 y luz solar
Los árboles utilizan la luz solar para transformar el CO2 y el agua en combustible útil. Una estrategia simple y elegante que hace uso de energía renovable y elementos comunes no tóxicos que ha funcionado durante muchos millones de años. ¿Por qué no hacer lo mismo que las plantas, crear combustible a partir del sol? Los investigadores avanzan muy rápidamente descifrando los mecanismos que nos permitirían trabajar a la misma escala que la naturaleza, pero ¿lo hacen en la dirección correcta? Las últimas investigaciones arrojan luz muy prometedora sobre las oportunidades de este potencial frecuentemente olvidado.
La vida está construida a nano escala, desde el virus más pequeño a la secuoya más grande. Nuestra capacidad para escudriñar ese mini mundo ha aumentado considerablemente en los últimos 50 años, aunque nuestra habilidad para manipularlo no ha hecho mas que empezar. El potencial de la nano tecnología está quedando al descubierto con los hallazgos aportados por Craig Grimes y sus colegas de la Universidad estatal de Pennsylvania.
El grupo de investigadores ha encontrado una manera de generar hidrocarburos de forma 20 veces más rápida que en intentos anteriores. Los científicos usan dióxido de titanio, el mismo material utilizado en las células solares DSSC (dye sensitized solar cells), solo que esta vez, el dióxido de titanio adopta la forma de nano tubos de 135 nanometros de ancho, la décima parte de un milimetro. Los investigadores ha añadido nitrógeno a los nano tubos y partículas de cobre y titanio en la superficie.
Normalmente las aplicaciones con dióxido de titanio requieren luz ultravioleta para activar el catalizador, sin embargo, las adiciones de nitrógeno y cobre a los nano tubos amplía el espectro a la banda de la luz visible y acelera el proceso.
Los investigadores no están muy seguros todavía de cómo funciona el proceso. Creen que la luz solar que entra en los nano tubos es capaz de dividir la molécula de agua en dos componentes, radicales de hidróxido y iones de hidrógeno. Los iones de hidrógeno pueden unirse para formar el gas. También creen -ésta es la parte que menos clara tienen- que las moléculas de CO2 también se dividen para formar oxígeno y monóxido de carbono (que reacciona con el gas hidrógeno para constituir metano y agua).
Michael Grätzel, de la Escuela Politécnica de Lausanne (Suiza), dice que los resultados son fundamentales para demostrar que los nano tubos pueden ofrecer un mejor factor de eficiencia en la conversión que otras técnicas. La eficiencia de los catalizadores es todavía baja, pero hay mucho optimismo en que las investigaciones actuales puedan mejorarla.
Grimes y sus colegas afirman que con la tecnología actual, con un metro cuadrado de película con nano tubos, si se le suministra CO2 puro y agua y radiación solar utilizando un concentrador, podría generarse hasta 500 litros de metano en el curso de unas 8 horas. Las últimas mejoras se centran en mejorar la capa de recubrimiento de cobre y aprovechar el CO2 emitido por las centrales térmicas.
El MIT crea una batería a base de virus
Investigadores del MIT han conseguido manipular genéticamente virus para ser utilizados en la construcción de baterías de iones de litio. Esas nuevas baterías podrían usarse para cualquier cosa, desde teléfonos móviles e iPods a los paquetes de baterías recargables de los coches híbridos enchufables y eléctricos.
Por si fuera poco, esas baterías podrían construirse en un entorno respetuoso con el medio ambiente, evitando el uso de disolventes tóxicos y procedimientos intensivos en el consumo de energía.
“Como los virus son organismos vivos, se utilizan únicamente soluciones en agua, sin necesidad de altas presiones ni altas temperaturas”, dice Angela Belcher, una científica del MIT experta en materiales y coautora del estudio.
Previamente, el equipo del MIT ya había desarrollado un virus que se adhería al polo negativo de una pila (el ánodo) recubriéndose de óxido de cobalto y oro. De manera muy similar, el nuevo virus se reviste de fosfato de hierro y plata, creando el polo positivo (cátodo).
Diseñar virus e incorporarlos a los polos de las baterías permite que ahora éstas pueden tener formas distintas a las tradicionales, utilizando técnicas de impresión de micro-contactos.
Los virus utilizados son del tipo bacteriófagos (un tipo de virus que infecta a especies de bacterias) y en cualquier caso benignos para el hombre.
Produciendo electricidad con la voz
Imagina un teléfono móvil que no tuvieras que conectar al cargador porque él mismo se recarga cada vez que hablas por él. Esta posibilidad no parece muy lejana de acuerdo con los resultados obtenidos por Tahir Cagin, del departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Texas A&M. Combinando nano tecnología, campo en el que está especializado Tahir, con determinados materiales piezoeléctricos, sería posible generar energía con las ondas de la voz humana con una eficiencia del 100%.
Descubierta por investigadores franceses en la década de 1880, la piezoelectricidad no es un concepto nuevo. Ya fue utilizada en la 1ª Guerra Mundial en los sonares. Hoy se usa normalmente en micrófonos, encendedores y relojes de cuarzo. El hecho de presionar el botón del mechero causa un impacto físico sobre un cristal que produce electricidad. A escala grande, el efecto también se explota para generar electricidad, por ejemplo, en una sala de baile. También tenemos noticias de aplicaciones de uso militar, como la de generar energía eléctrica al caminar.
A escala nano métrica, las propiedades de algunos materiales cambian drásticamente -dice Cagin-. Un ejemplo son los materiales piezoeléctricos. Hemos demostrado que a una determinada escala, entre 20 y 23 nanometros, se puede mejorar la eficiencia de generación eléctrica en un 100%. Estamos investigando esos materiales, tanto a nivel químico como físico, para tratar de obtener el máximo de eficiencia.
Como la mayoría de los equipos electrónicos (como teléfonos móviles, portátiles, etc.) ya disponen de elementos y componentes realizados a nano escala, las investigaciones de Cagin pueden tener grandes implicaciones en el futuro.
MAS INFORMACION Y
Ojala que estas investigaciones se apliquen a corto plazo por el bien de todos.
Gracias por leer mi post!