Bastardos sin Village.

Mucho se esperó que llegara a la Argentina la última peli de Quentin Tarantino. Una semana después de lo previsto, llega a las salas del país Inglorious Basterds (Bastardos sin gloria). Pero, el famoso slogan "en las mejores salas" esta vez no se cumple. No por completo.
Y es que la gran cadena Village Cines, que tiene sucursales en Recoleta, Caballito, Rosario, Pilar, Avellaneda, Mendoza y Neuquén, no proyectará en sus pantalla la tan esperada película.
¿Cuál es el problema?
Pequeñas peleas de la industria. Puntualmente, la cadena no terminó de arreglar los números como hubiera querido con la distribuidora UIP.
Para entender todo ésto, hay que entender un poco cómo funciona la industria.
¿Cómo llegan las películas a las salas?
Las películas llegan a nuestro país gracias a distribuidoras que las traen. En este caso, la última de Tarantino lo hace a través de UIP (United International Pictures). La empresa vende cierta cantidad de copias a cada sala. En cada sala que se proyecta, se usa una copia (existen maneras de pasar una copia en más de una sala, pero es otro tema). Usualmente, a menos que sean los grandes tanques, cada sala compra una copia. Para ser más claros, cada copia es una cinta. Cada una sale una cierta cantidad de dinero, unos miles de dólares, que paga la cadena (en este caso Village Cines) a la distribuidora (UIP).
Lo que pasa, es que a los dueños del Village no les convenció el dinero que pedían, se pelearon y decidieron no pasarla.
Por eso, lo puntual ahora, es que si querés ver Bastardos sin gloria, no vas a poder ir al Village.
Será cuestión de asistir a otras salas que sí hayan arreglado la plata.
Via Cineindiscreto.

