InicioInfoMinibiografias de los cientificos mas grandes!
"MINIBIOGRAFIAS" DE LOS MAS GRANDES



ANDRÉ-MARIE AMPÈRE (1775 – 1836)



Físico y matemático francés. Demostró en la práctica que una corriente eléctrica circulando a lo- largo de un cable conductor, produce un campo magnético a su alrededor. Formuló la ley- conocida como “Ley de Ampere”.

El físico y matemático André-Marie Ampère, nació en Lyon, Francia, el 22 de enero de 1775. A pesar de no haber asistido nunca a una escuela como tal, recibió una esmerada instrucción de su padre, de profesión comerciante, pero muy entendido en literatura latina y francesa, y en diferentes ramas de la ciencia.


André-Marie resultó ser un niño prodigio y a la edad de 12 años ya poseía sólidos conocimientos acerca de las matemáticas básicas conocidas en la época que le tocó vivir, ciencia que continuó fortaleciendo hasta llegar a dominar el cálculo diferencial e integral. Su educación la completó, de forma autodidacta, devorando con su lectura los libros de la biblioteca familiar.

Después de la Revolución Francesa, Ampère se convirtió en profesor de ciencias en Lyon y en 1808 pasó a desempeñar el cargo de inspector general del sistema universitario en París. Ejerció también como profesor de física y filosofía. En 1826 fue nombrado catedrático en la Université de France, cargo que desempeñó hasta su muerte.

Desde 1820 André-Marie Ampère se interesó por el estudio de la teoría de la electricidad y el magnetismo. Basado en las investigaciones realizadas por el físico danés Hans Christian Ørsted, relacionadas con el movimiento de una aguja magnética cuando se encuentra próxima a un flujo de corriente eléctrica, pudo demostrar que el paso de ésta a través de un cable conductor era capaz de producir un campo magnético a su alrededor. Posteriormente demostró también que la dirección de las líneas de fuerza del campo magnético que se producía estaba directamente relacionada con la dirección que llevaba el flujo de la propia corriente que circulaba por el conductor.

Basado en esa experiencia, en 1825 formuló los fundamentos teóricos del electromagnetismo, conocido como “Ley de Ampere”, donde se postula la relación básica que existe entre la corriente eléctrica y el surgimiento de un campo electromagnético.

André-Marie Ampère sentó así las bases de la electrodinámica demostrando la creación de campos magnéticos cuando la corriente eléctrica atraviesa un conductor y la estrecha relación existente entre ambos fenómenos, es decir, entre la electricidad y el magnetismo. La aplicación práctica de la electrodinámica se convirtió después en algo fundamental para el desarrollo de la ciencia y la técnica a partir del siglo 19.

Ampère fue también el primero en llamar a la “corriente” eléctrica por ese nombre y en medir la intensidad de su flujo utilizando un instrumento que él mismo construyó y que más tarde tomó el nombre de “galvanómetro”.

André-Marie Ampère falleció en Marsella, Francia, el 10 de junio de 1836. En su honor se adoptó el “ampere” y su símbolo (A) como unidad de medida de la intensidad de la corriente eléctrica. Algunos países de habla hispana emplean también la palabra "amperio" para designar esta unidad de medida, aunque lo correcto es "ampere", de acuerdo con lo estipulado en el Sistema Internacional de Medidas (SI).

Alexander Graham Bell (1847 – 1922)




Científico y logopeda de origen escocés, al que se le ha atribuido la invención del teléfono.



Alexander Graham Bell nació en Edinburgo, Escocia en 1847 y su formación transcurrió dentro del seno de una familia de logopedas. Tanto su abuelo como su padre fueron especialistas en esa materia y con el tiempo él mismo decidió continuar esa tradición familiar para enseñar a hablar correctamente a las personas.


Sus estudios los cursó en la Royal High School de su ciudad natal y en la University College de Londres, aunque la mayor parte de su formación la realizó de forma autodidacta. Sus primeras investigaciones acerca del sonido las llevó a cabo en la Weston House Academy, de Elgin donde ocupaba una plaza de residente. En 1868 comenzó a desempeñarse como asistente de su padre en Londres, antes que éste se trasladara a vivir a América.

La pérdida de dos de sus hermanos enfermos de tuberculosis, incidió tanto en la salud como en el ánimo de Bell que en 1870 resolvió trasladarse él también a América. Allí se estableció con su familia en Brantford, Canadá y al año siguiente se fue a vivir a Boston, Estados Unidos de América.

Al igual que su padre, durante toda su vida Bell se interesó en perfeccionar los sistemas de educación para sordos, por lo que su actividad principal estuvo orientada, desde un principio, a conocer el sistema de aprendizaje destinado a personas con deficiencia auditiva creado por su padre, que había sido publicado en 1866 con el nombre de “Visible Speech” (Habla visible).

Esas investigaciones tuvieron tan buena acogida que parte del tiempo lo dedicó a impartir conferencias, hasta que en 1873 recibió el nombramiento de profesor de fisiología vocal de la Universidad de Boston. Paralelamente a su actividad como profesor, Bell dedicó tiempo a diseñar un dispositivo electromagnético que pudiera convertir los impulsos eléctricos en sonidos.

En principio su idea era construir un aparato que fuera capaz de imitar la voz humana y reproducir las vocales y consonantes. Para ello contaba con la cooperación de su ayudante, el joven mecánico Thomas Watson y el respaldo económico de los padres de Mabel Hubbard, que posteriormente se convirtió en su esposa.


Los resultados de sus experimentos concluyeron con la invención del teléfono en 1876. Este dispositivo traspasó rápidamente las fronteras de los Estados Unidos de Norteamérica y un año después se dio a conocer en Europa. En 1878 Bell inauguró la primera central telefónica en New Haven, Connecticut, Estados Unidos y en 1884 se efectuó la primera comunicación de larga distancia dentro de ese país entre las ciudades de Boston, Massachussets y New York.

Alexander Graham Bell falleció en Baddeck, Canadá, el 2 de agosto de 1922, dejando 18 patentes de inventos realizados por él.


Desde su invención, el teléfono se convirtió en un dispositivo prácticamente indispensable para el desarrollo de la civilización. Aunque Bell tuvo plena conciencia de lo que significaba el teléfono para la humanidad, seguramente nunca imaginó que un siglo después a través de una línea telefónica se pudiera transmitir no sólo sonidos, sino también datos e imágenes. Tampoco pudo imaginar que un día se pudiera llevar un teléfono en el bolsillo, ni que, finalmente, tal como había sido su propósito, personas sordas o mudas pudieran comunicarse entre sí o con otras personas a través de un sistema telefónico y una pantalla diseñada especialmente para ellos.

Como ironías de la historia Elisha Gray, otro inventor norteamericano, presentó en la Oficina de Patentes de Estados Unidos, unas horas después que Bell, un teléfono inventado por él, pero ya la patente se le había concedido a este último.

Sin embargo en 1849, veintisiete años antes que Bell patentara su teléfono, el italiano Antonio Meucci, trabajador del Teatro Tacón, de La Habana, Cuba, había inventado un aparato telefónico que no pudo patentar antes que el desarrollado por Bell, por no haber podido disponer de recursos económicos que se requerían para ello.


El 15 de junio de 2002 la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América reconoció a Antonio Meucci como el inventor del teléfono en oposición a Bell ante las irrefutables pruebas presentadas por el congresista italo-norteameriano Vito Fossella. Meucci murió en la miseria en el año 1889 tras un continuo desgaste reclamando el reconocimiento de su invento.



THOMAS ALVA EDISON (1847 – 1931)




Científico e inventor autodidacta. Se le atribuye el invento de la lámpara o bombilla incandescente. Inventó también el fonógrafo, el kinetoscopio, el telégrafo impresor, el micrófono de carbón, la- dinamo generadora de corriente directa, etc.


Científico e inventor autodidacta, Thomas Alva Edison nació en Milan, Ohio, Estados Unidos de Norteamérica, el 11 de febrero de 1847, procedente de una familia de origen holandés y escocés, de escasos recursos económicos. A la edad de 7 años comenzó la instrucción primaria en una escuela de Port Huron, Michigan, en la que sólo se mantuvo tres meses, pues lo expulsaron calificándolo de retrasado por el poco interés que mostraba en aprender. A partir de entonces su madre Nancy, maestra de profesión, se encargó de impartirle clases en la casa.

A los 12 años Edison se comenzó a ganar la vida vendiendo periódicos en la estación del ferrocarril que cubría el trayecto de Port Huron a Detroit. En 1862 su interés por la física y la química lo llevaron a dedicar su tiempo libre a realizar experimentos con diferentes aparatos mecánicos y eléctricos en un improvisado “laboratorio” que montó en el interior de un vagón de tren, donde también imprimía un periódico semanal llamado “The Grand Trunk Herald”.

Después de realizar un curso, pasó a trabajar como operador de telégrafo en los ferrocarriles. En el desempeño de esa función hizo su primer invento: un repetidor que podía retransmitir los mensajes de forma automática a otra línea, sin mediación de operador.

En 1869 Edison se fue a residir a New York con el objetivo de trabajar como inventor. Sin mucho éxito al principio, una reparación que realizó en un indicador de precio del oro en la Bolsa le valió para que la Western Union le extendiera un contrato en el que se comprometía a realizar mejoras en ese aparato. Con los 40 mil dólares que recibió por dicho trabajo, creó un laboratorio en Newark y en 1876 se trasladó para Menlo Park, ambos sitios localizados en el estado de New Jersey. Por los inventos realizados en ese primer laboratorio en el mundo dedicado a la investigación industrial, recibió el sobrenombre de “El mago de Menlo Park”.



Allí, en 1877, inventó el fonógrafo, un aparato mecánico precursor de lo que sería después el tocadiscos. Originalmente ese aparato grababa el sonido en un cilindro envuelto en papel de estaño y después lo reproducía. Pero el invento más importante atribuido a Edison y que lo inmortalizaría para siempre, lo dio a conocer en 1879: la bombilla o lámpara eléctrica incandescente, que en realidad ya había sido inventada un año antes por el químico inglés Sir Joseph Wilson Swan (1828-1914), pero no patentada.

Después de patentar y dar a conocer la bombilla eléctrica, Edison se dedicó a perfeccionarla y a fabricar también la dinamo para generar la corriente eléctrica directa que necesitaba para encender la bombilla.

El 21 de octubre de 1879 Edison realizó la primera demostración pública de la bombilla incandescente ante 3 mil personas reunidas en Menlo Park y en 1882 inauguró, en la ciudad de New York, la primera central eléctrica del mundo para alumbrado público, con la que iluminó la calle Wall Street, en Manhattan.

Su gran capacidad de observación lo llevó a descubrir en 1883 un fenómeno de ennegrecimiento que se producía dentro de las bombillas o lámparas incandescentes.

La alta temperatura a la que se encuentra sometido el filamento dentro de las lámparas cuando se encuentran encendidas, provoca su paulatina volatilización por fusión del hilo metálico que lo compone. Simultáneamente se produce una emisión de electrones a partir del hilo caliente, que al no tener salida chocan interiormente contra las paredes de cristal de la lámpara, produciendo su ennegrecimiento.


A ese efecto termoeléctrico o termoiónico Edison no le encontró en aquellos momentos explicación ni aplicación práctica alguna. Sin embargo, en 1904, el ingeniero inglés Sir John Ambrose Fleming, basado en ese fenómeno que hoy se conoce como “efecto Edison”, creó la válvula diodo o rectificadora de corriente, que sirvió de base para el posterior desarrollo de la radio, la televisión y la electrónica moderna, hasta la llegada del transistor.

La válvula de Fleming, recibió esa denominación porque sólo permite la circulación de la corriente en un solo sentido, como si fuera una válvula o grifo de agua. A partir de esta válvula el físico e ingeniero norteamericano Lee de Forest creó, poco después, la válvula amplificadora que se convirtió durante muchos años en un dispositivo imprescindible en cualquier circuito electrónico ya fuera un radio, televisor o computadora, hasta que comenzó a ser desplazada primero por los transistores, y después por los circuitos integrados y los microprocesadores, mucho más pequeños y de menor consumo energético.

En 1887 Edison se trasladó de Menlo Park para West Orange, situado también en el estado de New Jersey. En ese lugar fundó el Laboratorio Edison (hoy monumento nacional), donde contó con valiosos colaboradores como el físico e inventor de origen croata Nikola Tesla.

En 1889 Edison inventó el kinetoscopio, precursor del actual cinematógrafo e ideó, con la colaboración de George Eastman, el formato de película de 35 mm con perforaciones a ambos lados, que aún se emplea en las películas que se exhiben en las salas de cine y en las cámaras fotográficas compactas. En 1913 sincronizó el kinetoscopio con el fonógrafo para producir la primera película sonora de la historia del cine. Otro de sus inventos fue el micrófono de carbón, que mejoró enormemente la calidad de transmisión de la voz a través del teléfono. En total Edison patentó mil 93 inventos, muchos de ellos relacionados con la telegrafía.

En 1878 fue nombrado Caballero de la Legión de Honor Francesa y en 1889 Comendador de la propia Legión. En 1892 fue galardonado con la “Medalla Albert” de la Real Sociedad de las Artes de Gran Bretaña. En 1915 lo nombraron presidente del Consejo Asesor de la Marina de Estados Unidos y en 1928 recibió la medalla de oro del Congreso de los Estados Unidos de América por el aporte de sus inventos al desarrollo de la civilización. Los últimos años de su vida los dedicó a mejorar sus inventos.

En una ocasión que alguien le preguntó en qué consistía un genio respondió: “El genio consiste en uno por ciento de inspiración, y noventa y nueve por ciento de sudor”.

Thomas Alva Edison, uno de los inventores autodidactas más importantes de la historia del desarrollo de la humanidad falleció el 18 de octubre de 1931 en West Orange, New Jersey.


Sir JOHN AMBROSE FLEMING (1849 – 1945)




Ingeniero eléctrico inglés. Inventor de la válvula electrónica diodo rectificadora de corriente.

El ingeniero eléctrico John Ambrose Fleming nació en Lancaster, Lancashire, Inglaterra, el 29 de noviembre de 1849. Su padre, el reverendo James Fleming, hombre de pocos recursos económicos, tuvo que enfrentar muchas dificultades para poder educar a su hijo. John Ambrose pronto demostró ser un joven brillante, al impartir su primera conferencia de electromagnetismo a los 13 años.



A los 16 años se matriculó en la Universidad de Londres, donde obtuvo en 1870 el título de bachiller en ciencias. En 1874, al constituirse la Sociedad de Física de Londres (Physical Society of London), el primer escrito que allí se leyó fue uno de Fleming donde exponía la teoría de las celdas galvánicas.


En 1877 comenzó a trabajar en la Universidad de Cambridge bajo las órdenes del eminente físico y profesor James Clerk Maxwell. En 1879 recibió el grado de doctor y continuó trabajando en el laboratorio de Cambridge hasta 1881. Para entonces la iluminación eléctrica había llegado a Inglaterra y el gran caudal de conocimientos prácticos que Fleming había adquirido le permitieron comenzar a trabajar como ingeniero consultor en la Compañía de Iluminación Eléctrica Edison de Londres (Edison Light Company of London). Ese cargo lo desempeñó por espacio de 10 años, simultaneándolo, desde 1885, con el de profesor de ingeniería eléctrica en la University College, cátedra que mantuvo durante toda su vida profesional.

Su alto grado de calificación y su estrecha relación con la introducción en Inglaterra de la telegrafía inalámbrica y la iluminación eléctrica le permitieron convertirse también en consejero de muchas corporaciones que le consultaban los planes y problemas relacionados con la iluminación eléctrica. También desempeñó el cargo de científico consejero de la Compañía de Telegrafía Inalámbrica Marconi (Marconi Wireless Telegraph Company) durante más de 20 años. En esa compañía tuvo oportunidad de participar en el diseño del aparato de radio con el cual, el 12 de diciembre de 1901, Guglielmo Marconi realizó la primera transmisión de telegrafía inalámbrica enviando la letra “S” del código Morse desde la localidad de Poldhu, en Inglaterra, hasta las costas de Terranova, en América del Norte, al otro lado del Océano Atlántico.

En 1883 el inventor estadounidense Thomas Alva Edison había observado que cuando la corriente eléctrica atravesaba el filamento de la bombilla incandescente que había desarrollado, éste se iba volatizando hasta fundirse. Observó, además, que con las horas de uso se producía el paulatino ennegrecimiento interno del cristal de la bombilla. Edison consideró todo eso una simple curiosidad, o un misterio al que no le encontró explicación, ni aplicación práctica, sin imaginar siquiera la importancia que tendría para el desarrollo de la humanidad. Fue precisamente Fleming quien descubriría, pocos años después, la explicación científica y la aplicación práctica a lo que hoy conocemos como "Efecto Edison".


Consejero en aquel entonces de la " Compañía de Iluminación Eléctrica Edison", de Londres, Fleming se había relacionado muy de cerca con la observación realizada por Edison del fenómeno termoeléctrico que ocurría en las lámparas incandescentes. A partir de ese momento comenzó a estudiarlo desde el punto de vista físico con todos los medios científicos a su alcance en aquella época.

Corría el año 1904 y como resultado de esas investigaciones descubrió que colocando dentro de la bombilla incandescente otro electrodo independiente y algo alejado del filamento, se establecía una circulación de corriente eléctrica desde el filamento (cátodo) hacia el nuevo electrodo (ánodo), a través de un circuito externo. De esa forma Fleming inventó la válvula electrónica diodo, que abrió el camino a los posteriores avances de la electrónica moderna.

ALBERT EINSTEIN (1879 – 1955)




Físico y matemático alemán, nacionalizado después estadounidense. Descubridor del movimiento- browniano, el efecto fotoeléctrico y la teoría de la relatividad.

Albert Einstein (1879-1955). Físico y matemático alemán, nacionalizado suizo y más tarde estadounidense. Fue uno de los genios más controversiales de todos los tiempos, que revoluciono nuestra percepción del universo. Extravagante y distraído, pero también hombre simple, se interesó profundamente por los asuntos del mundo y tuvo fe en la grandeza del ser humano.

Su deseo infinito de comprensión y sed de conocimiento insaciable lo llevaron a realizar los más importantes descubrimientos que revolucionarían la ciencia, la filosofía y el mundo de la física.

El creador de la teoría de la relatividad, nació en la ciudad de Ulm (Wuttemberg, Alemania), el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, ambos judíos, procedentes de Suabia.

Einstein tuvo una infancia difícil, pero su padre y su tío Jakob Einstein, que se habían trasladado con la familia a Munich y establecido en esa ciudad como comerciantes en las novedades electrotécnicas de la época, lo alentaron desde pequeño a interesarse por las matemáticas y las ciencias. Todavía siendo niño y durante su estancia en Munich, cursó estudios de primera enseñanza en el instituto católico, donde el promedio de sus calificaciones no fueron muy altas.

Introvertido y ensimismado, de desarrollo intelectual lento, no le resultaba fácil hacer amistades debido a su carácter retraído y tímido, aunque algunos biógrafos aseguran que también padecía dislexia, por lo que era visto por sus profesores como un alumno difícil y poco dado a integrarse en su grupo. Su compañero de infancia fue un violín y además le gustaba componer melodías en el piano de su madre.

En 1894, debido a dificultades económicas, su padre se mudó a Pavía, Italia, cerca de la ciudad de Milán. Mientras tanto Albert permaneció en Alemania para poder terminar el bachillerato, que concluyó con calificaciones mediocres, salvo en matemáticas. Al año siguiente se reunió con sus padres.

Más tarde la familia lo envió a estudiar a Suiza, recibiendo en 1896 el diploma de graduado de la Universidad Politécnica Federal, de la ciudad de Zurich, donde fue alumno del matemático Hermann Minkowski, quien posteriormente generalizó el formalismo cuatridimensional introducido por las teorías de su antiguo alumno.

En 1900 se graduó de maestro escolar de secundaria en las asignaturas de matemáticas y física en esa propia universidad suiza y en 1901 adoptó la ciudadanía de ese país. No obstante intentar desempeñarse como profesor, el camino le resultó difícil, pues sus métodos didácticos eran tenidos por heterodoxos, lo que le hizo perder tres empleos.

El 23 de junio de 1902 Einstein comenzó a prestar servicios como perito técnico de la Oficina Suiza de Patentes de Berna, donde trabajó hasta 1909. En 1903, contrajo matrimonio con Mileva Maric, una joven serbia antigua compañera de estudios en Zurich, con la que un año antes había tenido una hija a la que llamaron Liserl. Después de casados tuvieron dos hijos más, Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en 1910. En 1919 Einstein se divorcia de Mileva y posteriormente se casa con su prima Elsa.


SAMUEL MORSE (1791 – 1872)




Inventor y pintor estadounidense. Inventó el telégrafo y el código que lleva su nombre.

El inventor y pintor estadounidense Samuel Finley Breese Morse, nació el 27 de abril de 1791 en Charlestown, Massachussets. Era hijo de un pastor calvinista y destacado geógrafo, que trató siempre que su hijo recibiera una educación esmerada. Inició los estudios en la Academia Phillips, de Adover y los terminó en 1810, en la hoy Universidad de Yale.


En la universidad, Morse nunca demostró mucho interés por las clases, excepto por la pintura y la electricidad, lo que causó no pocas veces la desesperación de sus padres y profesores. Morse decidió dedicarse a la pintura, aunque también le interesaba mantenerse al tanto de los últimos descubrimientos y experimentos relacionados con la electricidad.

Después de graduarse en Yale trabajó unos meses como oficinista en una editorial de Boston hasta que logró convencer a los padres para que le permitieran ir a Londres a estudiar bellas artes, ciudad donde se convertiría en retratista y escultor de éxito.

A su regreso a los Estados Unidos en 1825, se estableció en la ciudad de New York, donde se ganó la vida como retratista, convirtiéndose en uno de los pintores más importantes y respetado del país. Fue, además, fundador y primer presidente de la Academia Nacional de Dibujo y profesor de arte y diseño de la Universidad de la Ciudad de New York.

Tiempo después Morse regresó a Europa y poco a poco le fue prestando más atención a la química y la electricidad, especialmente en lo relacionado con los descubrimientos realizados por el francés André-Marie Ampère acerca de la corriente eléctrica y el magnetismo.

De regreso a Estados Unidos en 1832, después de escuchar una conversación en el barco en que viajaba acerca del invento del electroimán, concibió la idea de crear un telégrafo eléctrico que sirviera para enviar mensajes a largas distancias a través de un cable. La idea no era nueva, pero hasta ese momento nadie la había materializado.

En 1835 tenía construido el primer prototipo de telégrafo y en 1838 había creado el código que permitiría cursar los mensajes, más conocido después como alfabeto o código Morse, compuesto de puntos y rayas.

Durante los siguientes cinco años Morse se dedicó a mostrar su telégrafo a hombres de negocio y al Comité del Congreso, con la esperanza de recaudar fondos que le permitieran realizar las pruebas de transmisión de los mensajes a larga distancia entre dos ciudades por medio de un cable. Finalmente, en 1843 el Congreso de los Estados Unidos le asignó 30 mil dólares para construir una línea telegráfica de 60 kilómetros que uniría a las ciudades de Baltimore y Washington. En mayo de 1844 la primera línea telegráfica electromagnética estaba lista para la prueba.


El 24 de agosto de 1844 Morse envió desde el Capitolio de Washington a Baltimore el primer mensaje telegráfico del mundo, una cita bíblica que ponía de manifiesto su propio asombro de que Dios lo hubiera escogido a él para dar a conocer de esa forma a la humanidad el uso práctico de la electricidad. El mensaje transmitido era el siguiente: “What Hath God Wrought?” (What had God brought?) o ¿Qué nos ha traído Dios? Después de doce años de lucha para que reconocieran su esfuerzo, Morse se convertía así en un héroe de la nación norteamericana.

El segundo cable telegráfico se extendió entre las ciudades de Washington y New Jersey. En un inició las primeras líneas telegráficas enlazaron solamente estaciones ferroviarias, después se utilizaron para uso oficial de los gobiernos y, por último, para el envío de mensajes a particulares. Una vez demostrada en la práctica la posibilidad de enviar mensajes por ese medio a grandes distancias, comenzó de inmediato el rápido enlace entre diferentes ciudades de los Estados Unidos.

No obstante el éxito obtenido con su invento, en los primeros tiempos Morse se vio obligado a luchar contra el oscurantismo de la época que achacaba a su invento la culpa de todos los males que acechaban a los ciudadanos. Tuvo incluso que luchar duramente para que se le reconociera el derecho de patente de invención del telégrafo. Debido a que el sistema de transmisión de mensajes por cables estaba siendo desarrollado simultáneamente por científicos de otros países, se vio envuelto en largos litigios ante los tribunales hasta que, en 1854, la Suprema Corte de los Estados Unidos lo reconoció como único inventor del telégrafo.

Una parte de la fortuna que le proporcionó el telégrafo, Morse la dedicó a subvencionar obras filantrópicas, aportando fondos a instituciones educativas como Vassar College, la Universidad de Yale, asociaciones misioneras y de caridad, así como a artistas pobres.

Samuel Morse murió de pulmonía en la ciudad de New York, el 2 de abril de 1872, poco antes de cumplir 81 años de edad. Ese día los puntos y las rayas enviados a través de los cables de las instalaciones telegráficas transmitieron la noticia que el inventor del telégrafo había fallecido. El sistema de transmisión de mensajes telegráficos por cables de forma inmediata y a largas distancias, ideado por Morse, así como el código que él mismo creó, es el más sencillo y práctico que ha empleado la humanidad durante muchos años. A pesar de la aparición mucho después del télex, el fax y, por último, el correo electrónico, aún hoy se continúa empleando, aunque en menor escala que antes, el código de telegrafía inventado por Samuel Morse.


ALESSANDRO VOLTA (1745–1827)




Físico italiano. Inventor de la batería eléctrica conocida como “Pila de Volta”


Alessandro Volta, o Conde Alessandro Giuseppe Antonio Anastasio Volta, físico y pionero en los estudios de la electricidad, nació en Como, Lombardía, Italia, el 18 de febrero de 1745, en el seno de una familia de nobles. A los siete años falleció el padre y la familia tuvo que hacerse cargo de su educación. Desde muy temprano se interesó en la física y a pesar del deseo de su familia de que estudiara una carrera jurídica, él se las ingenió para estudiar ciencias.


En 1773 contrajo matrimonio con Teresa Peregrini, con la que tuvo tres hijos. Al año siguiente pasó a ser profesor de física de la Royal School de Como. En 1775 inventó el electróforo, dispositivo con el que podía producir corriente estática; en 1778, interesado por la composición de los gases, descubrió y aisló el gas metano. Ese descubrimiento le abre las puertas de la fama dentro de la comunidad científica de la época y le da la oportunidad de conocer y relacionarse con otros científicos. Un año después lo nombran catedrático de física experimental de la Universidad de Pavia.

En 1780 Luigi Galvani, científico y profesor de anatomía de la Universidad de Bolonia, en Italia, descubrió que al conectar dos metales diferentes en el muslo de una rana, se generaba una pequeña corriente eléctrica que se podía medir. Cuando en 1791 se publicaron los resultados de sus experimentos para obtener “electricidad animal”, Volta se propuso encontrar otras alternativas que le permitieran obtener electricidad sin utilizar tejido animal.

A partir de 1794 comenzó a experimentar con diferentes tipos de metales en sustitución de los tejidos orgánicos y en 1800 descubrió que colocando dos metales diferentes, de forma separada, dentro de un vaso conteniendo salmuera (agua y sal), se generaba igualmente electricidad.

Mediante las múltiples pruebas que realizó pudo determinar que los metales más apropiados para esa función eran el zinc y la plata (que posteriormente sustituiría por cobre). El siguiente paso fue experimentar lo qué ocurriría si conectaba varios vasos entre sí. Debido a que con salmuera líquida era engorroso realizar esos experimentos, ideó la alternativa de impregnar cartón con la salmuera, sustituyendo posteriormente ese material por un paño empapado igualmente en salmuera, emparedándolo entre los dos metales, para formar una celda. De esa manera pudo unir varias entre sí, colocándolas unas encima de las otras, hasta formar una batería de celdas conectadas en serie.


-------------------------------------------------------------------------------------------
Estan buenas porque son biografias mas bien chicas, es decir, comparando com otras biografias que uno encuentra por ahi.
Por ejemplo si a uno le piden de tarea para el colegio alguna de las biografias, les aseguro que estas estan muy bien y son relativamente cortas.(aclaro que no voy mas al colegio jaja, pero en su momento me hubiesen sido utiles)

-------------------------------------------------------------------------------------------

Un saludo, comenten!
Datos archivados del Taringa! original
4puntos
5,587visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

c
cchhuuqquuii🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts12
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.