Hola a todo el mundo... Andaba aburrido, y pensé crear un tema para poner leyendas urbanas, que les parece???Bueno aca les dejo unas cuantas xDD AVISO IMPORTANTE!!!!! Los que tengan miedo a muchas cosas, mejor que no lo lean, ya que pueden sufrir pesadillas... Los que no tengan miedo, pueden leerlo sin problemas Leyendas Urbanas Número Extraño NO CONTESTÉIS A ESTE NÚM DE TELEFONO MOVIL 670 113 9900 Yo me lo he grabado en la agenda del móvil con el nombre 'NO DESCOLGAR', así, seguro que cuando me suene y mire la pantalla me acordaré. Me ha llegado información de toda confianza sobre que se están efectuando llamadas a móviles desde el número 670 113 9900. Como veréis, el número no es habitual, ya que tiene 10 dígitos en vez de 9, que es lo normal. La Anciana de la Curva Un camionero se dirigía a su destino en un pequeño pueblo de la sierra. Era un día de verano sofocante. Al pasar por una gasolinera vio a una anciana de pie en el andén haciendo autostop. Como iba bien de tiempo, decidió parar a recogerla. Así, emprendieron juntos el camino hacia el pueblo de la señora, que pillaba de camino al pueblo de destino del camionero. Al llegar a un punto de la carretera, en una curva pronunciada, la anciana advierte: Tenga cuidado aquí, que fue donde mi hija y yo nos matamos. Al girar la cabeza el camionero, la anciana ha desaparecido. No solo los perros lamen...(Es muy Fuerte) Se supone que es muy conocida donde yo vivo esta historia, incluso la comentaron en una estación de radio local. Era una niña de 9 años (aproximadamente), hija única de padres de gran influencia en la política local; esta niña tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña normal con buena educación, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola. Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande (esto para que cuidase a la niña cuando creciera), pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra los padres fueron a despedirse de la niña; el perro, ya acostumbrado a dormir con la niña, se postraba abajo de la cama. Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, ya aproximadamente como a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) y lo hizo y entonces ella se tranquilizó y durmió otra vez. Cuando ella se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con letras rojas, era sangre que decía así:N0 SÓLO LOS PERROS LAMEN. Entonces dio un grito de terror al ver a su perro crucificado en el suelo de su habitación. Se dice que cuando los padres la encontraron ella no hablaba de otra cosa más que de "¿quién me lamió?" y decía el nombre de su perro, se volvió loca y hasta la fecha está en un manicomio y sus padres, tratando de olvidar lo que hallaron en el cuarto y a su hija, se fueron al extranjero. Y la incógnita más grande es: según los que fueron a investigar al cuarto de la niña, el perro ya estaba muerto, es decir crucificado en el suelo, desde hace horas. ¿Quién le lamió la mano a la niña debajo de la cama? 11: El dia de la Tercera Guerra Mundial ¿Suena todo esto un poco a coincidencia?... Aquí va: La fecha del ataque: 9/11 (9 + 1 + 1 = 11) De septiembre el 11 es el 254vo día del año: 2 + 5 + 4 = 11 Después del 11 de Septiembre hay 111 días hasta el final del año. 119 es el código de área de Iraq/Iran: 1 + 1 + 9 = 11 Torres gemelas - al mirarlas parado de lado a lado, parecían el número 11 El primer avión en golpear las torres era el vuelo 11 El Estado de Nueva York, es el Estado 11 de USA Suma las letras de New York City - 11 Letras Afghanistán - 11 Letras El Pentágono - 11 Letras Ramzi Yousef - 11 Letras (el capullo que puso las bombas en el WTC en 1993). Vuelo 11 - 92 a bordo (9 + 2 = 11) Vuelo 77 - 65 a bordo (6 + 5 = 11) Aserejé Las Ketchup y su 'Aserejé' han traspasado nuestras fronteras. En Europa, EE UU e incluso en países como Japón, el público ha sucumbido a su pegadizo ritmo. Pero en otros lugares del mundo se han elevado voces que advierten del 'peligro' de la letra de la popular canción del verano. Sí, sí, como lo lees. Te preguntarás qué tiene de malo la invitación a que mires cómo Diego viene rumbeando. Pues bien: aquí te descubrimos las claves de tanta polémica y alarma. Juzga por ti mismo si hay fundamento en la protesta. ¿Contenido satánico? Al parecer en México hay quien le ha dado tantas vueltas a la canción de marras (se ve que se aburren) y han encontrado referencias a Satán. El título se interpreta como una llamada a la herejía 'a ser hereje'. El 'rumbeo' del tal Diego tampoco les parece muy inocente. Según los críticos, Diego es un mensajero, y la palabra 'rumbeando', quiere decir que viene rondando. La letra continúa: 'Con la Luna en las pupilas y en su traje agua marina van restos de contrabando...' El análisis de la estrofa desprende que la Luna en las pupilas sólo se puede presentar durante la noche. En referencia al color del traje, se señala que el tono 'agua marina' pertenece a una gama de azul (color preferido del Diablo). Para colmo, 'contrabando', que se relaciona con la ilegalidad. Pero donde hay mayor carga diabólica es en el segundo párrafo de la tan escuchada canción, el cual dice: 'Y donde va no cabe un alma (refiriéndose al Infierno) ahí se mete a darse caña (placer), poseído por el ritmo ragatanga' (esta última palabra fue descifrada como ganará). 'Y el DJ que lo conoce toca el himno de las doce (hora en que se realizan los actos y sacrificios satánicos) para Diego la canción más deseada, y la baila, y la goza, y la canta', refiriéndose a que este ser está contento con los rituales a los que supuestamente se refiere la canción. El siguiente párrafo peculiar y que llama la atención de los jóvenes empieza así: 'Aserejé, ja, de je, de jebe tu de jebere sebiunouva, majabi an de bugui an de buididipi'. Aquí aparece la palabra asejeré (un ser hereje), ja (las siglas de Jehová), deje, dejebe tu dejebe (deja tu ser); al unir los vocablos dice 'un ser hereje Jehová deja tu ser'. Continúa la palabra majabi, que se relaciona con la palabra 'bajan' al ser leída al revés, an de 'y han de' bugui an de buididipi (en estas últimas letras fueron encontradas las palabras guían o guiar, el gerundio gui, que en inglés es 'we', que significa nosotros, es decir, 'bajan y han de guiar de nosotros' es el mensaje encontrado en la estrofa. El cuarto párrafo manifiesta: 'No es cosa de brujería que lo encuentre tó los días (pecado) por donde voy caminando... Diego tiene chulería (Lucifer era un ángel hermoso) y ese punto de alegría rastafari afrogitano' (en término afrogitano se relaciona con tribus, cartas y esoterismo, sacrificios). Para finalizar se indicó que en el nombre 'ketchup' está el término 'up', que en inglés significa arriba, y 'chet', que significa excremento, u otras interpretaciones que al unirse pueden significar un ataque al cielo Cerdo En un distrito rural de Inglaterra cuentan la historia de un hombre que conducía su pequeño utilitario, cuando justo a unos 20 metros de una curva muy cerrada y estrecha se cruzó con un gran Rolls conducido por una mujer. Justo en el momento en el que ambos coches se cruzaban, la mujer del Rolls gritó "CERDO!". "Vieja vaca gorda," gritó él como venganza. Seguidamente entró en la curva cerrada, y en mitad de la misma – se estrelló contra el cerdo más grande que jamás había visto, y que estaba en mitad de la carretera en plena curva. Cuidado con lo que le dices a los niños pequeños Lo que os voy a contar es para que tengáis cuidado con lo que decís a los niños pequeños. Le ha pasado a los primos de mi mejor amiga. El niño pequeño tiene tres años y el mayor cinco. Pues el pequeño como está aprendiendo a hablar repite todo lo que dicen los mayores y solo dice palabrotas. La madre siempre le dice que le va a lavar la boca con jabón como vuelva a decirlo. Pues la madre estaba hablando por teléfono con la madre de mi mejor amiga cuando el niño mayor se pone delante de ella y dice: 'A que no se dicen palabrotas, mamá'. Y la madre, claro, dice que no se dicen. Y el niño le dijo 'A que cuando se dicen palabrotas se lava la boca con jabón'. Y la madre dijo que sí. Cuando la madre colgó el teléfono se dio cuenta de que el niño pequeño no estaba. Lo encontró en el cuarto de baño muerto. El hermano mayor le había metido en la boca una pastilla de jabón entera y se había asfixiado. El Chihuahua que adoptamos Una familia que viaja alegremente a Méjico a pasar unas vacaciones pronto descubre que por las calles de Ciudad de Méjico hay muchos perros Chihuahua. Estos perros son originales de este país y muy abundantes, mientras que en el resto del mundo son muy apreciadas mascotas. El caso es que estos perros despiertan sentimientos bondadosos en las personas y parecen decir "Recógeme, recógeme! El caso es que el hijo del matrimonio encontró un chihuahua abandonado en mitad de la calle que se mostró muy receptivo y cariñoso con la familia. Se dejaba acariciar, comía de la mano y pronto todos se encapricharon de tan fantástico animal. Decidieron llevárselo a su casa a la vuelta de vacaciones y esconderlo unos días en el hotel antes de partir hacia su casa de nuevo. Cuando la familia llegó a su hogar trataron al Chihuahua fenomenal. Le hicieron una caseta en el jardín y le llamaron "Pufi". Todo era perfecto para todos menos para el gato de la familia que aparte de sentirse desplazado con la llegada del nuevo miembro de la familia, tenía que velar de continuo por su seguridad personal. El caso es que un día en que la familia se fue de compras, al volver se encontraron con una desagradable sorpresa: Pufi, su perro Chihuahua, había sometido a amputación traumática de la cabeza al gato familiar. Todos los esfuerzos por salvarle la vida al gato fueron inútiles, como cabía esperar por la magnitud de la herida. Lo que más sorprendió a la familia fue que el gato había sido ejecutado de un zarpazo. La familia, de pronto, descubrió que a Pufi, su perro Chihuahua, le habían crecido las garras demasiado en los últimos días, el hocico se le había agrandado y la verdad es que se parecía más A UNA RATA QUE A OTRA COSA. Resultó que habían recogido a una rata de las calles de Ciudad de Méjico. Una rata gigante que había entrado en sus vidas y que había acabado con la vida de su gato. El Monstruo del Pantano Joe era un niño que vivía con sus padres en Nueva York. Un día sus padres decidieron enviarle de viaje con sus abuelos al campo, donde ellos vivían. La primera noche que pasó con ellos, Joe no pudo dormir por los constantes sonidos del pantano que estaba enfrente de la casa. Al día siguiente, les preguntó a sus abuelos qué eran esos aullidos y ese escándalo que la noche anterior no le habían dejado dormir. Ellos, con cara de preocupación, le dijeron a Joe que venían del pantano y que jamás fuese allí porque tenía muchos misterios en el fondo del agua. También le dijeron que allí habitaba un ser monstruoso y que jamás se le ocurriera acercarse. Los abuelos de Joe estaban hablando muy en serio y no parecían decir mentiras, pero él no hizo caso de su advertencia y fue a investigar. Salió por la tarde, sin que nadie pudiera verlo. Era un chico muy atrevido, con ganas de vivir nuevas experiencias, nuevos retos. El pantano parecía solitario 'como un pantano más...', pensó él. De pronto, las nubes taparon el sol y salió la luna, había oscurecido de repente. Muy asustado, sacó la linterna y una manta y se tapó; por suerte iba preparado. Cada vez más y más asustado, buscaba sin cesar la salida para llegar a casa pero no podía ver nada por la densa niebla que había a su alrededor. Sin saber qué hacer se quedó parado, y comenzó a oír a lo lejos unos enormes gruñidos que se aproximaban. Por más que corría las voces se oían cada vez más cerca. De pronto, sin pensarlo dos veces, paró de correr y se dio media vuelta para ver quién era ese horrible ser. En efecto, allí estaba tal y como se lo habían explicado sus abuelos. Joe se quedó inmóvil ante tal enorme y horripilante ser. Pero no se iba a quedar con las manos quietas, así que cogió su tirachinas y empezó a tirarle piedras. El monstruo cada vez se ponía más nervioso y se abalanzó contra él, y de un salto lo mató. Al cabo de dos días de intensa búsqueda, sus abuelos lo encontraron muerto y devorado por el monstruo del pantano y llegaron a la conclusión de no volver por allí nunca más. A los pocos días se mudaron, estaban tan destrozados por la muerte de su nieto que no se lo pensaron dos veces y abandonaron su casa de campo. Pero lo que no sabían es que llevaban al monstruo en el coche. El yorkshire Resucitado El siguiente caso, le ocurrió a la abuela de la novia de un antiguo compañero de trabajo: Esta mujer, de edad avanzada ,realiza un viaje en avión con su perro yorkshire desde Madrid a las Islas Canarias, pero durante su estancia allí, el pobre animalito se muere, y la mujer, muy encariñada con él decide traerlo en el viaje de regreso a su lugar de residencia para darle el entierro que merece. Ella lo hace facturar de tal manera, como animal muerto, pero en este tipo de casos el cuerpo tiene que ir con el resto de animales vivos que viajan en el avión. El avión llega sin ningún tipo de contratiempo a su lugar de destino, y allí, un empleado novato se lía con los documentos de tal manera que no se da cuenta que ese animal fue embarcado como muerto a la salida del avión, y se cree que el perro ha sufrido algún percance y ha muerto durante el vuelo por algún tipo de descuido por su parte. El empleado asustado por las posibles consecuencias que su negligencia le puede acarrear en el aspecto laboral, decide ir a una tienda de animales y comprar un perro exactamente igual, bueno, o al menos lo más parecido al que se encuentra tieso en su jaula. Una vez que lo tiene regresa al aeropuerto y llega la hora de entregar cada animal a su dueño; Todos quedan conformes, hasta llegar al momento en que le corresponde la entrega a la dueña del yorkshire que, por supuesto, nada más verlo dice que ése no su perro. El empleado se pone nervioso pensando que la mujer se ha dado cuenta del cambio, e intenta persuadirla, diciendole: -"¿Pero cómo no va a ser su perro? Por supuesto que sí, señora, ¿por qué ha llegado usted a esa conclusión?", a lo que la mujer, sin ningún tipo de vacilación, responde -"Porque cuando yo metí a mi perro en el avión estaba muerto y usted me esta dando un animal vivito y coleando". Escremento Asesino Un cuidador del zoo de Paderborn (Alemania) murió cuando un elefante defecó encima suyo. El cuidador, Friedrich Riesfeldt, de 46 años, dio a su estreñido elefante, Rose, 22 dosis de laxantes, además de bayas, higos y ciruelas. El resultado fue que el animal de golpe se sintió aliviado y descargó 200 libras de excrementos sobre su cuidador. La brutal defecación del elefante pilló desprevenido a su cuidador, que empujado por la fuerza de las heces, calló de espaldas golpeándose contra una piedra. Según la policía, mientras el cuidador yacía inconsciente, el paquidermo siguió soltando encima suyo su materia orgánica. Permaneció bajo la masa tóxica durante una hora, hasta que una persona que pasaba por allí y vio lo ocurrido. Pero ya era demasiado tarde. Bajo la inmensa masa de estiércol, sólo se veían las pantorrillas y los pies del cuidador. Friedrich había muerto ahogado. Todo había empezado un 23 de abril cuando Friedrich notó que su elefante no defecaba con la abundancia con que solía hacerlo anteriormente. “Friedrich estaba bastante preocupado, porque sabía que el estreñimiento puede acabar matando a un elefante", dijo Kurt Herman, ayudante del cuidador. "Me dijo que ese jueves se quedaría hasta tarde para darle al elefante laxantes e incluso hacerle un enema. Me ofrecí a ayudarle, pero me dijo que me fuera a casa, porque lo tenía todo controlado".- "Nunca pensé que pudiera pasar algo así, pero ahora soy consciente de que hacer un enema a un elefante puede ser una actividad realmente peligrosa", advirtió Kurt. Escusas para no hacer un examen Me he cambiado de instituto y como no conozco a los profesores he tenido que preguntar qué tal son. Pues me han dicho que todos son buenos menos uno, que una vez pilló al hermano de un antiguo alumno en una mentira y no se pudo presentar a selectividad porque no le aprobó su asignatura. Al parecer, el chico vivía en un pueblo que está a cinco kilómetros y llegaba al instituto con un amigo en el coche de su padre. Resulta que los dos chicos, que estaban en la misma clase, tenían un examen el lunes, pero ninguno de los dos estudió. Así que decidieron no presentarse. Para poder hacer el examen otro día y ganar tiempo para estudiar, le dijeron al profesor que al coche se le había pinchado una rueda. El profesor dijo que no pasaba nada, que se lo haría otro día. Cuando se presentaron a hacer el examen otro día, el profesor les puso a cada uno en un aula diferente y les dio un examen que solo tenía una pregunta: ¿Cuál era la rueda pinchada y quién la cambió? La Gata Blanca Cuentan que hace muchos años existió un matrimonio aparentemente feliz; la mujer, llamada Carmen, sentía adoración por su marido pero tenía una extraña enfermedad que la mantenía en cama todo el tiempo. Felipe, al contrario, la engañaba con una prostituta del pueblo. Historias De Terror ATENCION:ESTAS HISTORIAS SON REALES! LAS LUCES Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades. Eso sí, tenía visitantes misteriosos. Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos". La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama. Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron. La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía? Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe. La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir. No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores. Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar. No es para menos. Su hija también lloró al contármelo. EL ANIVERSARIO Esta historia me la contó una estudiante de catorce años en un arrebato de intimidad. El suceso lo vivieron sus padres, a los que llamaremos Angela y Martín (recuerdo sus nombres reales pero ya sabéis...) Aquella noche Angela y Martín se acostaron como de costumbre. Martín se durmió rápidamente pero Angela tenía el sueño más flojo, de modo que cuando empezaron los arañazos ella los oyó y se puso alerta. Lo primero que pensó al oir ruidos que no supo identificar debido al miedo, fue que habían entrado ladrones en la casa. Despertó a su marido sin abrir siquiera la luz y le pidió que escuchara y mirara a ver si había entrado alguien al hogar. Martín se despertó, escuchó y dijo: "Son arañazos, será el perro". Si apenas hacer movimiento encendieron la luz y vieron al animal dormido a los pies de la cama. No había sido él. Volvieron a apagar la luz pero esta vez se reanudaron los arañazos, y cada vez parecía más claro que se estaban haciendo en la puerta cerrada de la habitación. Martín dijo en voz baja a Angela que igual era un ratón, y que si era así, lo pillaría, porque los ratones, al ver una luz, se quedaban inmóviles momentáneamente. Y lo hizo, pero la luz demostró que allí no había ratones. Despertaron al perro, que se puso nervioso. Volvieron a hacer otra prueba y cada vez que apagaban la luz se escuchaban los rasguños sobre la madera de la puerta. Martín decidió abrir la luz y levantarse y, con bastante miedo, según confesaría, se dirigió a la puerta, la abrió y miró ceñudamente a ambos lados. Nada. Se dirigió hacia la cocina con Angela siguiendo sus pasos. Pensaban en los niños, no querían que se despertaran e intentaron caminar en silencio. Al llegar a la cocina Angela tuvo un pálpito. - ¿Qué día es hoy, Martín? Martín le dijo la fecha exacta. - Es el aniversario de la muerte de mi madre!. -Exclamó ella. Angela encendió una vela y rezó y prometió a su madre que por aquel olvido le haría una misa especial para ella. El resto de la noche no se escuchó ni un rasguño más. LA VISION Esta experiencia le ocurrió a un joven francés y a su grupo de amigos. Me lo contó un verano y recuerdo la sensación de elevarme (¡¡¡estaba teniendo miedo!!! cuánto disfruté!) Pero vamos a la historia: Se habían reunido para hacer espiritismo y habían adecuado la habitación para que todo fuera más lúgubre. Les quedó bien, iluminados tan sólo por las velas encendidas, los amigos se dispusieron a practicar la ouija y durante un rato se estuvieron divirtiendo. Alguien les contestaba, aquello estaba animado. Entonces uno de los chicos comenzó a hacer cosas raras y todos dirigieron sus miradas hacia él. El francés que me contó la historia alzó su rostro y vió algo más... algo que los demás no pudieron ver. Dos fuertes manos aprisionaban la garganta del chico y apretaban, apretaban. La víctima abría la boca y buscaba aire pero nadie supo cómo ayudarle, tenían mucho miedo. El chico que observaba miró hacia arriba y vió al dueño de esas manos. Tras la víctima, estaba su propio padre muerto años atrás. El fantasma del padre que asesinaba al hijo más allá de la realidad... en forma de espíritu estrangulaba un cuello que los otros chicos veían desnudo, sin esas manos apretando y apretando... Al final ocurrió lo impensable. La víctima se soltó de las manos y corrió en dirección a la ventana para lanzarse al vacío. Los amigos actuaron rápido esta vez y consiguieron cogerlo de las piernas salvándole la vida. No sé qué habrá sido de aquel joven. ALGUIEN OBSERVANDO A la chica protagonista de esta historia ya la conocéis, es aquella a la que hemos llamado Lorena. Lorena solía pasar muchas horas sentadas frente a un libro o una máquina de escribir o unos folios porque le gustaba leer y escribir. Se metía en su habitación y pasaba allí el tiempo tratando de hacer algo productivo por simple placer. En ocasiones notaba como si alguien le observase desde atrás. La sensación era tan fuerte que no podía evitar volverse, y allí solía estar su padre, en el umbral de la puerta, observándola en silencio con una sonrisa en el rostro, posiblemente orgulloso de ver a su hija tan entregada a algo. - ¿Cuánto hace que estás ahí? -Le preguntaba. - Un ratito. -Contestaba él. Y así sucedió en muchas ocasiones. Lorena se acostumbró a saber que cuando notaba esa mirada en la nuca, insistente, invisible, detrás estaría su padre mirándola con cariño. Era bonito vivir una sensación así. Un día escuchó su nombre. - ¿Qué? -preguntó al tiempo que giraba el rostro. Se asombró de ver que no había nadie, y entonces se preguntó si había escuchado una voz de hombre o de mujer y no supo contestarse. No le dio más importancia y siguió con sus quehaceres. Volvió a ocurrirle, y esta vez notó que la voz estaba "pegada" a su oído. Quien hubiera dicho "Lorena" lo tenía que haber dicho en un susurro firme justo en su oreja. Pero no había nadie, estaba completamente sola en la habitación. Tampoco esta vez hubiera sabido concretar si se trataba de una voz femenina o masculina pero lo que sí tenía claro era que lo había oído lo suficientemente fuerte como para arrancarla de sus pensamientos. Su padre murió. Alguien le dijo que aquella casa estaba llena de espíritus que desde hacía mucho tiempo esperaban la llegada de su padre, y más tarde tendría oportunidad para comprobar si aquello era cierto o no... pero esta es otra historia, no quiero desviarme. Lorena estaba una tarde en su habitación cuando notó a su padre en el umbral de la puerta. Se giró porque sabía que estaba ahí, como siempre, y la sonrisa desapareció de su rostro cuando recordó que su padre ya no estaba. Sintió un escalofrío porque sabía que aquella sensación había sido tan vívida y tan fuerte como cuando el hombre estaba vivo, y no supo qué pensar. De nuevo y durante un tiempo, siguió escuchando a alguien llamarle al oído y también la mirada clavada en la nuca, pero de nuevo y durante todo ese tiempo que duró, allí ya no había nadie. MATAOS MUTUAMENTE Esta es la historia de dos amigas que desde que tenían sólo nueve años jugaban con el tablero de la oui-ja. Cuando relató esta historia, tenía tan sólo 13 años, y el hecho había ocurrido hacía apenas unas semanas. Yo os relataré su historia... ojalá la protagonista lea esta historia y nos pueda dar más detalles. Las dos adolescentes entraron en una casa abandonada con el fin de invocar a algún espíritu, pero en esta ocasión, al contrario que las veces anteriores, en vez de venir un espíritu benigno, vino uno maligno. Aquel espíritu, mediante el tablero, les ordenó que hiciera lo que él les ordenaba o las mataría. Le preguntaron alucinadas qué quería. "Mataos mutuamente" fue su contestación. No dudaron en decirle que se fuera, pero el vaso se movía enérgico una y otra vez hacia el NO del tablero. Tras varias negativas rotundas, el vaso paró en seco y ellas se miraron preguntándose qué estaba ocurriendo. Entonces ocurrió. Al final de la escalera de aquella casa abandonada había un fantasma. Llegaron incluso a hacerle una fotografía. En aquel mismo momento escucharon un crujido y al girarse vieron que el vaso de cristal se había roto. Al mismo tiempo el fantasma desaparecía. VISIONES Y PREMONICIONES Esta historia la vivieron Marjorie Tillotson y su hija Hellen, de 26 años. Hellen vivía en un edificio de apartamentos al otro lado de la calle donde vivía Marjorie. Una noche, Helen dormía profundamente cuando se despertó al escuchar fuertes voces. Era su madre que gritaba "¡Helen ¿estás ahí? ¡Déjame entrar!". Helen se dirigió a la puerta y al abrir se encontró con su madre nerviosa. Marjorie quería saber por qué Helen había llamado a su puerta unos minutos antes. Helen miró a su madre estupefacta. Ella no había salido, no había ido a casa de su madre, no había llamado a su puerta. Es más, se había acostado a las 11 de la noche y no despertó hasta ese momento. Marjorie, alarmada, le dijo que aquello no era posible porque ella le había visto y había hablado con ella. Es más, según Marjorie, Helen le dijo que fuera inmediatamente a su casa sin hacer preguntas. Entonces un estruendo las dejó atónitas y madre e hija corrieron para asomarse por la ventana: en la acera de enfrente, había había un escape de gas y como consecuencia había provocado una explosión en el edificio donde vivía Marjorie!. Si en el primer caso Marjorie salvó la vida, aquí de nuevo hay un caso de premonición que... será mejor que leáis la historia: El 20 de octubre de 1966, una niña galesa de 9 años llamada Eryl Mai Jones, le dijo a su mamá que había soñado que iba a la escuela y al llegar vio que el edificio desaparecía, que "una cosa negra la había aplastado". Al día siguiente fue a la escuela como de costumbre y... medio millón de toneladas de carbón de desecho se deslizaron sobre el pueblo minero matando a 139 personas, la mayoría niños, y entre ellos Eryl. SALVAJE ASESINATO Hace unos años en el pueblo de La Eliana, Valencia, una mujer pasaba unas horas en casa de unos amigos a los que tenía especial cariño por lo amables y atentos que eran. Los conocía desde no hacía mucho tiempo y estaba en esa fase en la que quieres pasar mucho tiempo con las nuevas amistades. Generalmente las horas se pasaban tan rápido que la mujer a veces se quedaba a cenar con ellos, previa llamada telefónica a su casa para avisar que le habían invitado y que la esperaran un rato más tarde. Aquellos días eran de auténtico relax, disfrute y mucha amistad. Un día entre semana, en compañía de aquellos amigos, miró el reloj y dijo que se iba a marchar un momento a recoger a su hija al tren pero que luego volvería para pasar un rato más con ellos. Cogió su coche y se marchó a la estación del tren. Su hija, llamémosle A., había llegado apenas tres minutos antes y al ver que no había nadie para recogerla se le ocurrió pedirle a un amigo que vio en la estación que la acercara a casa. Los coches debieron cruzarse y la madre llegó a la estación. ¿Por qué se quedó esperando al próximo tren? no lo sabe ni la propia madre. Podía perfectamente haber regresado a casa de sus amigos o a su propia casa para verificar que su hija había perdido el tren, pero en vez de esto se quedó en la estación, dentro de su propio coche... esperando. Y esperó tanto que cuando llegó el siguiente tren y vio que la hija no bajaba de éste, arrancó el coche y se marchó, pero MIRÓ EL RELOJ y decidió que por esta noche se iría directamente a casa. Mañana ya volvería a disfrutar de sus amigos. En casa se encontraron madre e hija. La madre le confesó a su hija que de no haber quedado con ella en el tren o, más aún, de no haber esperado al siguiente tren, seguramente aquella noche la pasaría cenando en casa de tan interesante matrimonio. No lo dijo enfadada, mañana podría verlos otra vez. Al día siguiente la hija, su hermana y el padre de ambas cogieron el coche para marcharse a la capital a trabajar. Justo cuando salían sonó el teléfono que cogió la madre y no les dejó marcharse. "Era la hermana de xxxx (su amiga, la señora del matrimonio), dice que está preocupada porque no cogen el teléfono. Pasad por allí a ver si ha pasado algo y luego me llamáis para que le diga qué pasa". Así, salieron de su casa y se dirigieron hacia la casa del matrimonio. El padre aparcó el coche, la hija A. bajó de este y vio la verja ENTREABIERTA. Dentro estaban los coches y parecía que todo iba bien. Al llegar a Valencia llamaron a la madre para decirle que daba la impresión de que estaban a punto de salir dado que la puerta ya estaba abierta, pero que no habían llamado. Poco más tarde la mujer recibió de nuevo una nerviosa llamada telefónica de la hermana que no sabía nada. Por favor -le pidió- ve a ver qué pasa. Este matrimonio tenía que haber ido a recoger a la señora del teléfono al hospital, donde estaba ingresada desde hacía unos días, aquella misma mañana y no daba señales de vida. La mujer, (madre de A) cogió su propio coche y se dirigió a la casa de sus amigos. Al llegar vio también la verja entreabierta y los coches dentro de la parcela particular. Entró llamándoles por su nombre de pila (que obviaré aquí por respeto) y llegó hasta la puerta de la casa. Aquella puerta también estaba abierta y mientras les llamaba en voz alta siguió entrando... hasta la cocina. No había nadie. Entonces giró la cabeza y sus ojos vieron algo que casi se negaron a creer. Al otro lado, en la habitación matrimonial, dos cuerpos yacían asesinados. Él, atado con cuerdas y la cabeza cortada al parecer con un hacha; ella, atada y con un pañuelo en la boca, parecía que se hubiesen ensañado con la mujer especialmente. La mujer gritó hasta quedarse afónica "llamen a la policía" y así salió de la casa llorando y pidiendo ayuda. Cuando llegó la policía, uno de los oficiales que entró tuvo que salir a vomitar. Tras la investigación se le dijo una cosa muy importante a la madre de A. "quienes asesinaron a la pareja no querían testigos, de haber pasado aquella noche cenando con ellos hoy no estaría con vida". Reflexionemos - Si A. hubiera esperado a su madre en la estación, ésta, tras dejar a su hija en su hogar hubiese vuelto a casa de sus amigos porque le sobraba tiempo. - Si la madre hubiese ido a casa a comprobar si su hija estaba en casa, al estar ésta tan cerca de la de sus amigos, habría ido a cenar con ellos. - Si la madre no se hubiese quedado a esperar al próximo tren -de modo que se le hiciera tarde-, se hubiera ido de nuevo a ver a sus amigos. Según la investigación policial aquello pasó en la misma noche, no se forzaron las cerraduras, quienes entraron conocían a la pareja, y la madre de A. estaría muerta. EL PRESENTIMIENTO Era de noche y María aún no había tenido a su hijo (de ella os he contado la historia de "La noche de San Juan". Embarazada como estaba y sensible por duplicado, María trataba de dormir y se daba cuenta de que NO podía. Su marido dormía tranquilo a su lado, ambos estaban de espaldas, una contra otra, y de ese modo él no se percató cuando María comenzó a llorar y a llorar... La imagen de su padre fallecido le vino a la mente, y lloró en silencio por él, porque le echaba de menos, porque le estaba recordando y hubiera deseado que conociera al hijo que iba a tener. La cuestión es que lloró tan en silencio como pudo pero notó que el hecho de que la imagen de su padre le hubiera llegado tan de pronto era algo más que extraño. Un par de días después estaba en una tortillería tomando un aperitivo con su marido, su hermana y su cuñado. Allí hablaron de un par de cosas y de pronto el cuñado la miró y le dijo: "¿A que no te has acordado del aniversario de la muerte de tu padre?". Tan perdida en el tiempo como estaba María preguntó: - ¿Cuándo fue?. La respuesta le dejó helada: - Anteayer. Tragó saliva y abrió los ojos como platos: "Anteanoche estuve llorando y recordando a papá", dijo ella emocionada, y no sabía qué fecha era ni por qué me había llegado ese recuerdo tan fuerte de él." Cuando ya tuvo a su hijo, estaba una noche dándole un biberón tardío en la casa silenciosa. Estaba sentada en un sillón y tenía a su bebé medio dormido, que chupaba de la tetina sin abrir los ojos. Estaba muy cansada, muy muy cansada, y creía que se iba a quedar dormida, pero los dolores del reciente parto y la flojedad le hacían llorar constantemente porque María soportaba muy mal el dolor. Entonces una paz interior llegó hasta ella inundándola, el dolor desapareció por unos instantes, y una alegría injustificada la sucumbió de golpe... frente a ella, lo sabía, estaba su padre. No era visible, pero podía sentirle, y además de eso, podía notar su amor. LOS CUATRO PUENTES Rebeca tenía dos abuelos a los que adoraba, pero ahora están muertos. Y sobre ellos es la historia que os voy a contar. Un día el abuelo falleció y la abuela quedó como un alma en pena vagando por la casa que habían compartido tantos años en amor y armonía. Aún tenía familia por supuesto, pero no era lo mismo. La abuela tenía mucha confianza en Rebeca, tanta que terminó confesándole algo que le ocurría: soñaba con su marido muerto. "Hay cuatro puentes, y al final de los puentes está él, alargando la mano para que vaya con él". Pasaron los días y los meses, y una noche fue Rebeca la que tuvo un sueño extraño: Era pequeña y entraba a un ascensor con su abuela. Iban cogidas de la mano y el elevador ascendía pisos y pisos. Una especie de viaje sin retorno puesto que el ascensor no era familiar para Rebeca. No sabía cuántos pisos habían ascendido cuando, de pronto, el ascensor se paró y se abrieron las puertas. La abuela soltó la mano de Rebeca y salió. Ella trató de avanzar pero su abuela le dijo: "No, tú no vienes conmigo". La abuela le sonrió en su sueño y aquí terminó todo. Cuando Rebeca se despertó por la mañana su abuela había fallecido la misma noche. En el sueño se había despedido de ella. Y me preguntaréis, ¿qué tienen que ver los cuatro puentes en esta historia? Cada puente es un mes. La abuela falleció cuatro meses después que su marido, o sea, cuatro puentes después... y recordad que ya os lo decía ella en su sueño: al final de los cuatro puentes, su fallecido marido le tendía la mano.