Phil Hartman
El 28 de mayo de 1998, Hartman fue asesinado por su esposa Brynn en su hogar de Encino, Condado de Los Ángeles (California). Él tenía 49 años.
Mientras él dormía, Brynn entró a su habitación con un revólver y lo hirió fatalmente disparándole múltiples veces en y alrededor de la cabeza. Brynn estaba intoxicada en ese momento.
Subsecuentemente ella condujo hasta la casa de su amigo Ron Douglas y, después de confesar el asesinato, se desmayó. Después de recobrar la conciencia, los dos condujeron de vuelta a la casa de los Hartman en autos separados, donde Douglas vio el cuerpo de Hartman.Douglas telefoneó a los servicios de emergencia y admitió a la operadora que inicialmente no creyó la versión de Brynn hasta que había visto el cuerpo de Phil. Al llegar, la policía trató de retirar a los dos pequeños hijos de los Hartman y a Douglas de la propiedad. Mientras esto sucedía, Brynn entró a la habitación y cometió suicidio al dispararse a sí misma en la sien.
En ese momento, un vecino anónimo de los Hartman dijo a un reportero de la CNN que la pareja había estado experimentando problemas maritales: Ha estado empeorando, pero no pense que llevaría a esto. Sin embargo, Steve Guttenberg comentó que eran una pareja muy feliz, y siempre tuvieron la apariencia de estar bien equilibrados .Phil Hartman indicó en su testamento que su cuerpo fuera incinerado, y sus cenizas fueran esparcidas sobre la Bahía Esmeralda en la Isla de Santa Catalina.
El caso de Chistian Brando
Christian Brando era hijo de Marlon, fruto del primer matrimonio del actor de "El padrino". En la infancia de Christian, Marlon consiguió su custodia, y no tuvo una infancia fácil. Como decían en un documental que trató el caso, ser hijo de Marlon Brando debía ser algo difícil.
Una de sus hermanas, Cheyenne, estaba muy unida a él. Christian pretendía darle a Cheyenne todo aquello que él no pudo haber disfrutado, y la trataba bien. Pero el hecho de querer protegerla lo llevó a un suceso trágico...
Hay que remontarse al año 1990. Cheyenne, que por aquel entonces tenía 20 años, estaba embarazada de Dag Drollet, su novio de 25 años. En una ocasión, a mediados de su embarazo, ella le dijo a Christian que Dag le había pegado (Se dijo en un documental sobre el caso (Los 20 asesinatos más horribles de Hollywood) que en ese aspecto, Cheyenne posiblemente manipuló a Christian).
Christian quiso poner a Dag en su sitio, pero no lo hizo de la mejor manera...
Se dirigió un día a la casa de su padre Marlon (en la cual vivía con Cheyenne). Ese día Dag Drollet se encontraba en la casa. Christian, una vez allí, empezo a discutir con Dag. Cheyenne, que estaba presente, los dejó discutir a solas. Al rato, ocurrió un crimen...
Sonó un disparo, y tanto Marlon como Cheyenne se dirigieron a la sala donde estaban Christian y Dag. Allí se encontraron a Dag con un disparo. Christian había llevado un arma y le había dado un tiro (que le penetró por una mejilla y le salió por la nuca).
Inmediatamente Marlon lo intentó reanimar, pero no fue posible hacer nada por su vida. Dag murió, por desgracia.
Christian fue juzgado varias veces. En los primeros juicios, él dijo que cuando discutió con Dag, pelearon por el control del arma, y que en plena pelea, el arma se disparó accidentalmente. Declaró que nunca fue su intención hacerle eso, aunque sí quería llamarle la atención.
Sin embargo, la posición del cuerpo de Dag indicaba lo contrario. Cuando recibió el disparo, su cuerpo estaba relajado, tumbado en un sofá. Se veía que le habían disparado a sangre fría.
En el juicio final, para evitar una condena muy fuerte, Christian se declaró culpable del asesinato de Dag. Fue condenado a 12 años de cárcel, de los cuales cumplió la mitad.
Dorothy Stratten.
Casada con Paul Snider fue asesinada por éste cuando se enteró que Dorothy iba a abandonarlo por el director de cine Peter Bogdanovich con el que había rodado una película y había comenzado un romance. Snider se suicidó después de disparar a su mujer con una escopeta.
El 14 de agosto de 1980, unos amigos de la pareja llegaron a la casa de Dorothy y Paul. Allí se encontraron con una situación infernal: Paul y Dorothy estaban muertos, en una habitación llenísima de sangre. La cabeza de Dorothy estaba reventada y su cerebro salía de ella, y su cuerpo (que caía de un borde de una cama) estaba cubierto de hormigas (al igual que el de Paul, que yacía tendido en el suelo). Incluso tenía la punta de un dedo de la mano reventado.
¿Qué había pasado para encontrar semejante panorama?
Paul había atado a Dorothy a un aparato (parecido a una silla) sexual, y le había dado varios tiros con una escopeta en la cabeza. Posteriormente, estando la pobre Dorothy ya muerta, Paul mantuvo relaciones sexuales con ella (lo que se conoce como necrofilia). Media hora después de matar a Dorothy, Paul se suicidó de la misma manera que usó para matarla: un disparo en la cabeza.
La razón por la que se supone que Paul había hecho eso eran los celos que le estaban volviendo un maníaco: quería asegurarse de que si Dorothy triunfaba, él estaría con ella, y pensaba que si ella no era para él, no lo sería para nadie.
Aterrador, sin duda. Dorothy no había hecho nada malo para morir, y menos de la manera en que lo hizo.
La vida de Dorothy Stratten ha sido llevada al cine con las películas "Death of a Centerfold: The Dorothy Stratten Story" ("La muerte de una modelo"
(1981) protagonizada por Jamie Lee Curtis y "Star 80" (1983) protagonizada por Mariel Hemingway.
El asesinato Menéndez
El asesinato de José y Kitty Menéndez a manos de sus propios hijos estremeció a los estadounidenses en el verano de 1989. Fue un crimen que, por sus detalles espeluznantes, tuvo casi tanto eco mediático como la historia de O. J. Simpson.
Los Menéndez vivían en una mansión de Beverly Hills. Una casa que derrochaba tanto lujo que anteriormente había sido alquilada por personajes como Prince y Elton John.
La fortuna de José Menéndez (45 años, inmigrante cubano, aficionado al tenis, productor musical y empresario), se calculaba en 14 millones de dólares.
La tarde del 20 agosto hacía calor. José y Kitty, su esposa (dos años mayor que él), dormitaban en el estudio, mientras veían en la tele una de las películas de James Bond. Kitty estaba acurrucada y con su cabeza en el regazo de José.
Así los encontraron sus hijos, Lyle (21, estudiante de Princeton) y Erick (18, jugador de tenis). Los chicos habían salido a pasar la tarde con unos amigos. Pero cuando volvieron ya no eran los mismos. Se aparecieron armados con una escopeta Mossberg, calibre 12, dispuestos a hacer lo que venían preparando desde hacía semanas: matar a sus padres.
Entraron a la habitación y, por detrás, le pegaron dos tiros a su padre. El ruido despertó a Kitty, quien se levantó gritando.
José recibió otros cuatro balazos. Kitty, horrorizada, intentó huir, tapándose la cara, pero dos tiros le dieron en un brazo y la pierna derecha.
Como pudo, la mujer se metió debajo de la mesa. Hasta allí la siguieron sus hijos y le dispararon un par de veces más. Ella aún respiraba cuando se les terminaron las municiones. Luego dirían que no tenían pensado matarla, pero lo hicieron porque sabían que los denunciaría.
Lyle y Erick fueron al auto, recargaron la escopeta y volvieron al estudio. Colocaron el arma en la mejilla de su madre y volvieron a disparar. En total, fueron diez tiros.
Los detectives apuntaron la investigación hacia una posible venganza. José Menéndez tenía mucho dinero y también muchos enemigos. Pero fue el psicoterapeuta de Erick, Jerome Oziel, quien denunció a los hermanos y ayudó a los investigadores a confirmar la horrible sospecha del parricidio. Los hermanos fueron detenidos en marzo de 1990.
El juicio se pospuso varias veces y recién se hizo en 1995. Los hermanos intentaron defenderse hablando de presuntos abusos sexuales, pero fueron condenados a prisión perpetua. Aún siguen presos.
Dominique Dunne
Él no está enamorado de mí, papá.
Está obsesionado conmigo. Y está volviéndome loca”.
Dominique Dunne a su padre sobre John Thomas Sweeney
Sus padres se mostraban muy preocupados por su noviazgo con John Thomas Sweeney. De 25 años de edad, Sweeney trabajaba como chef en "Ma Maison", un restaurante de moda, y vivía con Dominique en West Hollywood. Dominique lo conoció en una fiesta a la que ella asistió como invitada y Sweeney trabajaba ahí como mesero.
Su relación comenzó bien hasta que todo se torció y la chica comenzó a sufrir maltratos físicos y psicológicos por parte de él. Cuando participó en un episodio de la serie Hill Street Blues improvisó muy poco, ya que su personaje pasaba por lo mismo que ella con su novio en la vida real. Incluso no requirió maquillaje, pues estaba llena de lastimaduras en el rostro.
Tan ambicioso y violento como avergonzado de su origen, Sweeney tuvo muchos disgustos con Dominique durante el tiempo que vivieron juntos. Sus celos eran legendarios: sufría día y noche pensando en que Dominique podía traicionarla con algún otro hombre, le hablaba mal de los amigos que ella había tenido por años, le pedía que cortara relaciones con todos ellos y que se retirara de la actuación para convertirse en un ama de casa bajo su sombra.
La noche del 30 de octubre de 1982, Dominique se hallaba en su casa de 8723 Rangely Avenue, en West Hollywood, ensayando con el actor David Packer, de 22 años, una escena para el programa V: Invasión Extraterrestre, de la NBC. Dominique ya había aparecido en el programa piloto, en un par de escenas; interpretaría a la hija de uno de los protagonistas.
Sweeney llegó poco antes de las nueve de la noche y comenzó a discutir con ella en la puerta. La discusión fue subiendo de tono: Dominique se negaba a readmitir a Sweeney en su casa y en su vida, pero él insistía y cada vez se ofuscaba más. Se puso muy violento, primero verbalmente y después comenzó a estrangularla, abusando de su musculatura y condición atlética. Al ver lo que ocurría, el actor David Packer intentó enloquecidamente comunicarse con la policía. Cuando por fin lo consiguió, Dominique Dunne yacía en tirada en el piso y Sweeney se había marchado.
El 28 de mayo de 1998, Hartman fue asesinado por su esposa Brynn en su hogar de Encino, Condado de Los Ángeles (California). Él tenía 49 años.
Mientras él dormía, Brynn entró a su habitación con un revólver y lo hirió fatalmente disparándole múltiples veces en y alrededor de la cabeza. Brynn estaba intoxicada en ese momento.
Subsecuentemente ella condujo hasta la casa de su amigo Ron Douglas y, después de confesar el asesinato, se desmayó. Después de recobrar la conciencia, los dos condujeron de vuelta a la casa de los Hartman en autos separados, donde Douglas vio el cuerpo de Hartman.Douglas telefoneó a los servicios de emergencia y admitió a la operadora que inicialmente no creyó la versión de Brynn hasta que había visto el cuerpo de Phil. Al llegar, la policía trató de retirar a los dos pequeños hijos de los Hartman y a Douglas de la propiedad. Mientras esto sucedía, Brynn entró a la habitación y cometió suicidio al dispararse a sí misma en la sien.
En ese momento, un vecino anónimo de los Hartman dijo a un reportero de la CNN que la pareja había estado experimentando problemas maritales: Ha estado empeorando, pero no pense que llevaría a esto. Sin embargo, Steve Guttenberg comentó que eran una pareja muy feliz, y siempre tuvieron la apariencia de estar bien equilibrados .Phil Hartman indicó en su testamento que su cuerpo fuera incinerado, y sus cenizas fueran esparcidas sobre la Bahía Esmeralda en la Isla de Santa Catalina.
El caso de Chistian Brando
Christian Brando era hijo de Marlon, fruto del primer matrimonio del actor de "El padrino". En la infancia de Christian, Marlon consiguió su custodia, y no tuvo una infancia fácil. Como decían en un documental que trató el caso, ser hijo de Marlon Brando debía ser algo difícil.
Una de sus hermanas, Cheyenne, estaba muy unida a él. Christian pretendía darle a Cheyenne todo aquello que él no pudo haber disfrutado, y la trataba bien. Pero el hecho de querer protegerla lo llevó a un suceso trágico...
Hay que remontarse al año 1990. Cheyenne, que por aquel entonces tenía 20 años, estaba embarazada de Dag Drollet, su novio de 25 años. En una ocasión, a mediados de su embarazo, ella le dijo a Christian que Dag le había pegado (Se dijo en un documental sobre el caso (Los 20 asesinatos más horribles de Hollywood) que en ese aspecto, Cheyenne posiblemente manipuló a Christian).
Christian quiso poner a Dag en su sitio, pero no lo hizo de la mejor manera...
Se dirigió un día a la casa de su padre Marlon (en la cual vivía con Cheyenne). Ese día Dag Drollet se encontraba en la casa. Christian, una vez allí, empezo a discutir con Dag. Cheyenne, que estaba presente, los dejó discutir a solas. Al rato, ocurrió un crimen...
Sonó un disparo, y tanto Marlon como Cheyenne se dirigieron a la sala donde estaban Christian y Dag. Allí se encontraron a Dag con un disparo. Christian había llevado un arma y le había dado un tiro (que le penetró por una mejilla y le salió por la nuca).
Inmediatamente Marlon lo intentó reanimar, pero no fue posible hacer nada por su vida. Dag murió, por desgracia.
Christian fue juzgado varias veces. En los primeros juicios, él dijo que cuando discutió con Dag, pelearon por el control del arma, y que en plena pelea, el arma se disparó accidentalmente. Declaró que nunca fue su intención hacerle eso, aunque sí quería llamarle la atención.
Sin embargo, la posición del cuerpo de Dag indicaba lo contrario. Cuando recibió el disparo, su cuerpo estaba relajado, tumbado en un sofá. Se veía que le habían disparado a sangre fría.
En el juicio final, para evitar una condena muy fuerte, Christian se declaró culpable del asesinato de Dag. Fue condenado a 12 años de cárcel, de los cuales cumplió la mitad.
Dorothy Stratten.
Casada con Paul Snider fue asesinada por éste cuando se enteró que Dorothy iba a abandonarlo por el director de cine Peter Bogdanovich con el que había rodado una película y había comenzado un romance. Snider se suicidó después de disparar a su mujer con una escopeta.
El 14 de agosto de 1980, unos amigos de la pareja llegaron a la casa de Dorothy y Paul. Allí se encontraron con una situación infernal: Paul y Dorothy estaban muertos, en una habitación llenísima de sangre. La cabeza de Dorothy estaba reventada y su cerebro salía de ella, y su cuerpo (que caía de un borde de una cama) estaba cubierto de hormigas (al igual que el de Paul, que yacía tendido en el suelo). Incluso tenía la punta de un dedo de la mano reventado.
¿Qué había pasado para encontrar semejante panorama?
Paul había atado a Dorothy a un aparato (parecido a una silla) sexual, y le había dado varios tiros con una escopeta en la cabeza. Posteriormente, estando la pobre Dorothy ya muerta, Paul mantuvo relaciones sexuales con ella (lo que se conoce como necrofilia). Media hora después de matar a Dorothy, Paul se suicidó de la misma manera que usó para matarla: un disparo en la cabeza.
La razón por la que se supone que Paul había hecho eso eran los celos que le estaban volviendo un maníaco: quería asegurarse de que si Dorothy triunfaba, él estaría con ella, y pensaba que si ella no era para él, no lo sería para nadie.
Aterrador, sin duda. Dorothy no había hecho nada malo para morir, y menos de la manera en que lo hizo.
La vida de Dorothy Stratten ha sido llevada al cine con las películas "Death of a Centerfold: The Dorothy Stratten Story" ("La muerte de una modelo"

(1981) protagonizada por Jamie Lee Curtis y "Star 80" (1983) protagonizada por Mariel Hemingway.
El asesinato Menéndez
El asesinato de José y Kitty Menéndez a manos de sus propios hijos estremeció a los estadounidenses en el verano de 1989. Fue un crimen que, por sus detalles espeluznantes, tuvo casi tanto eco mediático como la historia de O. J. Simpson.
Los Menéndez vivían en una mansión de Beverly Hills. Una casa que derrochaba tanto lujo que anteriormente había sido alquilada por personajes como Prince y Elton John.
La fortuna de José Menéndez (45 años, inmigrante cubano, aficionado al tenis, productor musical y empresario), se calculaba en 14 millones de dólares.
La tarde del 20 agosto hacía calor. José y Kitty, su esposa (dos años mayor que él), dormitaban en el estudio, mientras veían en la tele una de las películas de James Bond. Kitty estaba acurrucada y con su cabeza en el regazo de José.
Así los encontraron sus hijos, Lyle (21, estudiante de Princeton) y Erick (18, jugador de tenis). Los chicos habían salido a pasar la tarde con unos amigos. Pero cuando volvieron ya no eran los mismos. Se aparecieron armados con una escopeta Mossberg, calibre 12, dispuestos a hacer lo que venían preparando desde hacía semanas: matar a sus padres.
Entraron a la habitación y, por detrás, le pegaron dos tiros a su padre. El ruido despertó a Kitty, quien se levantó gritando.
José recibió otros cuatro balazos. Kitty, horrorizada, intentó huir, tapándose la cara, pero dos tiros le dieron en un brazo y la pierna derecha.
Como pudo, la mujer se metió debajo de la mesa. Hasta allí la siguieron sus hijos y le dispararon un par de veces más. Ella aún respiraba cuando se les terminaron las municiones. Luego dirían que no tenían pensado matarla, pero lo hicieron porque sabían que los denunciaría.
Lyle y Erick fueron al auto, recargaron la escopeta y volvieron al estudio. Colocaron el arma en la mejilla de su madre y volvieron a disparar. En total, fueron diez tiros.
Los detectives apuntaron la investigación hacia una posible venganza. José Menéndez tenía mucho dinero y también muchos enemigos. Pero fue el psicoterapeuta de Erick, Jerome Oziel, quien denunció a los hermanos y ayudó a los investigadores a confirmar la horrible sospecha del parricidio. Los hermanos fueron detenidos en marzo de 1990.
El juicio se pospuso varias veces y recién se hizo en 1995. Los hermanos intentaron defenderse hablando de presuntos abusos sexuales, pero fueron condenados a prisión perpetua. Aún siguen presos.
Dominique Dunne
Él no está enamorado de mí, papá.
Está obsesionado conmigo. Y está volviéndome loca”.
Dominique Dunne a su padre sobre John Thomas Sweeney
Sus padres se mostraban muy preocupados por su noviazgo con John Thomas Sweeney. De 25 años de edad, Sweeney trabajaba como chef en "Ma Maison", un restaurante de moda, y vivía con Dominique en West Hollywood. Dominique lo conoció en una fiesta a la que ella asistió como invitada y Sweeney trabajaba ahí como mesero.
Su relación comenzó bien hasta que todo se torció y la chica comenzó a sufrir maltratos físicos y psicológicos por parte de él. Cuando participó en un episodio de la serie Hill Street Blues improvisó muy poco, ya que su personaje pasaba por lo mismo que ella con su novio en la vida real. Incluso no requirió maquillaje, pues estaba llena de lastimaduras en el rostro.
Tan ambicioso y violento como avergonzado de su origen, Sweeney tuvo muchos disgustos con Dominique durante el tiempo que vivieron juntos. Sus celos eran legendarios: sufría día y noche pensando en que Dominique podía traicionarla con algún otro hombre, le hablaba mal de los amigos que ella había tenido por años, le pedía que cortara relaciones con todos ellos y que se retirara de la actuación para convertirse en un ama de casa bajo su sombra.
La noche del 30 de octubre de 1982, Dominique se hallaba en su casa de 8723 Rangely Avenue, en West Hollywood, ensayando con el actor David Packer, de 22 años, una escena para el programa V: Invasión Extraterrestre, de la NBC. Dominique ya había aparecido en el programa piloto, en un par de escenas; interpretaría a la hija de uno de los protagonistas.
Sweeney llegó poco antes de las nueve de la noche y comenzó a discutir con ella en la puerta. La discusión fue subiendo de tono: Dominique se negaba a readmitir a Sweeney en su casa y en su vida, pero él insistía y cada vez se ofuscaba más. Se puso muy violento, primero verbalmente y después comenzó a estrangularla, abusando de su musculatura y condición atlética. Al ver lo que ocurría, el actor David Packer intentó enloquecidamente comunicarse con la policía. Cuando por fin lo consiguió, Dominique Dunne yacía en tirada en el piso y Sweeney se había marchado.