A todos nos ha pasado alguna vez que confundimos el apetito con el hambre, sin embargo, son cosas distintas, lo primero es comer por placer mientras que lo segundo es una necesidad vital del cuerpo humano.
Aunque es común caer en la tentación, hay diversas formas de evitarlo y según lo reseñado por Eme de Mujer, es más fácil de lo que se cree, a continuación te mostramos cómo hacerlo.
1.- Garantía de éxito
Debes plantearte un tiempo para un plan alimenticio y no extender, pues de esa forma podrás garantizar el éxito de tu estrategia. Según un estudio realizado por la American Society of Bariatric Physicians marcarte límites “motiva y hace ver que el éxito es posible, además de reforzar el deseo de continuar.”
2.- Motivación
Al momento de hacer una dieta plantéate ciertos objetivos. El solo tener un vientre plano puede hacer que se prolongue la dieta y te vayas desmotivando. Para evitarlo ve agregando objetivos a corto plazo.
3.- Desayunar
Ya sabemos la importancia del desayunar, pero al no hacerlo tu organismo buscará que ingieras azúcar rápidamente para tener energía. Para controlar el apetito, no debes saltar esta comida.
4.- Reguladores de alimentos
Limpia las estanterías de la cocina y la nevera. Luego súrtelo todo con almendras y otros frutos secos, queso, frutas y verduras, atún enlatado, pollo y salmón. Y haz lo mismo en el trabajo, elimina los aperitivos que no coinciden con tu dieta y sustituirlos por otros que sí lo hacen. De esta forma evitarás caer en la tentación de las chucherías.
5.- Saber reconocer si es hambre
Si surge un antojo de dulce al rato de terminar de comer, debes seguir el consejo de Journal of Applied Physiology: imagínate comiendo algo poco apetitoso. Si tienes hambre, igual te apetecerá en el platillo que estás pensando.
Si no te apetece, es solo tu cerebro jugando contigo y para controlar el apetito debes distraerte. Levántate de la silla o tómate un break.