Compartir piso está sobrevalorado, no hay nada como disfrutar de tu casa sin que nadie te moleste.
Ventajas:
Desventajas:

Ventajas:
- Vivir sola es genial, no peleas con nadie, no hay malos entendidos ni a quién echarle culpas (o al revés). Haces y deshaces a tu antojo.
- No tienes que compartir tu salario con nadie. No hay padres o hermanos que dependan de ti, por lo que si te sabes administrar con el dinero, puedes hacer maravillas con él.
- Puedes estar bailando toda la noche, comer viendo televisión o tirada en el sofá en vez de irte a dormir a la cama, tan solo porque así quieres hacerlo, y ¿quién puede decirte algo? Nadie, ¡vives solo!
- No tienes que aguantar a nadie que no quieras
- Puedes pasar el día en la cama sin que nadie te pregunte si sigues vivo.
- puedes limpiar y recoger cuando te apetezca y, por lo tanto, cuando no te apetece, no.
Desventajas:
- Tienes que aprender a ser responsable de tus gastos, de la limpieza de la casa y de cuidar de ti misma; si tú no lo haces, nadie vendrá a echarte una mano.
- Hay veces en que se echa en falta a alguien con quien compartir una película, hablar hasta altas horas de la noche o incluso, en esos momento en que la gripe puede contigo, tener a un compañero que te ofrezca una taza de té caliente con miel y limón y un abrazo, no tiene precio.
- Hay días de la semana que pueden resultarte eternos; nadie con quién hablar, ni con quién ir a dar una vuelta. Al final, te da por deprimirte y por momentos crees que después de todo no sería tan mal convivir con alguien.
