Hola a todos, hoy les vengo a hablar de los enemigos de la cerveza, y no se trata de personas que no toman birras, se trata de factores externos que llegan a perturbar la frescura, el sabor y sus propiedades.
Luz: la cerveza es muy sensible a la luz, dependiendo de los ingredientes con los que está hecha, significa que si le pega la luz será afectada en sabor y olor, se generará un aroma muy fuerte y un sabor que llega a ser desagradable, recordemos que hablamos de una exposición prolongada.
Movimiento: el movimiento excesivo de la botella o de la lata va a tener impacto en el sabor de la birra. La agitación acelera el proceso de oxidación cuando el oxígeno que está en el espacio superior del envase se difunde hasta el líquido, envejeciéndolo. Tengamos en cuenta que aunque una cerveza esté embotellada, ésta seguirá madurando con el tiempo.
Oxígeno: este es otro enemigo de la cerveza porque el oxígeno es oxidación y como sabemos, eso se traduce en mal sabor. En este caso es responsabilidad del equipo de la cervecería que la produce.
Temperatura: el calor también es enemigo declarado de la birra, porque la cerveza es un alimento, sí, un alimento y como tal debe mantenerse a una temperatura fresca. Por ejemplo, no es lo mismo tener un queso en la maleta del carro o al lado de una cocina con calor, que en una nevera; pasa lo mismo con la birra. Además el calor o frío extremo, como ya hemos mencionado, hace que la cerveza pierda sus propiedades.
Son 4 factores los que atentan contra la frescura y el sabor de nuestras cervecitas, sé un buen o una buena pana y comparte esto con tus amigos para que los conozcan y protejan su birra de estos enemigos.
GRACIAS POR PASAR...
Luz: la cerveza es muy sensible a la luz, dependiendo de los ingredientes con los que está hecha, significa que si le pega la luz será afectada en sabor y olor, se generará un aroma muy fuerte y un sabor que llega a ser desagradable, recordemos que hablamos de una exposición prolongada.
Movimiento: el movimiento excesivo de la botella o de la lata va a tener impacto en el sabor de la birra. La agitación acelera el proceso de oxidación cuando el oxígeno que está en el espacio superior del envase se difunde hasta el líquido, envejeciéndolo. Tengamos en cuenta que aunque una cerveza esté embotellada, ésta seguirá madurando con el tiempo.
Oxígeno: este es otro enemigo de la cerveza porque el oxígeno es oxidación y como sabemos, eso se traduce en mal sabor. En este caso es responsabilidad del equipo de la cervecería que la produce.
Temperatura: el calor también es enemigo declarado de la birra, porque la cerveza es un alimento, sí, un alimento y como tal debe mantenerse a una temperatura fresca. Por ejemplo, no es lo mismo tener un queso en la maleta del carro o al lado de una cocina con calor, que en una nevera; pasa lo mismo con la birra. Además el calor o frío extremo, como ya hemos mencionado, hace que la cerveza pierda sus propiedades.
Son 4 factores los que atentan contra la frescura y el sabor de nuestras cervecitas, sé un buen o una buena pana y comparte esto con tus amigos para que los conozcan y protejan su birra de estos enemigos.
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