1Husmear en el botiquín del baño ajeno.
2Hacer algo en redes sociales para manipular la atención de una persona.
3Tener conductas altamente cuestionables en la ducha
4Hacer tiempo para cruzarte “casualmente” a alguien.
5Actuar conversaciones que nunca tuvimos ni tendremos de esa manera.
6Narrar lo que vamos haciendo mientras cocinamos como si estuviéramos en televisión.
7Hacer conexiones dignas del FBI cuando estamos stalkeando.
8Fingir agradecimientos de premios que nunca vamos a recibir.
9Sacarnos 200 selfies hasta que UNA salga “con el mensaje adecuado”.
10Imaginar videoclips mentales mientras escuchas música en el transporte público.
11Stalkearnos a nosotros mismos para ver cómo nos vemos desde afuera.