
Chile ha sido descrito muchas veces como el laboratorio viviente de las ideas neoliberales, luego de haber sido una de las primeras naciones en adoptar un programa de políticas de libre mercado en 1973.Pero, según un reciente estudio, es también un "paraíso" para emprendedores sociales.
Estos empresarios que combinan olfato empresarial con metas sociales encuentran muchas facilidades para su trabajo en Chile, según una encuesta de la Fundación Thomson-Reuters.
La misma encontró que Chile es la mejor nación en América Latina para los emprendedores sociales, y la sexta en el mundo.Le siguen en los resultados de ese estudio Colombia, Argentina, México, Brasil y Venezuela, en ese orden.
Centros mundiales
Más aún, el estudio describe a Santiago de Chile como uno de cinco "hotspots" o centros neurálgicos a nivel mundial para los emprendedores sociales, al mismo nivel de urbes como Londres o Hong Kong.

Según el estudio de la fundación Thomson-Reuters, no hay una definición universal de lo que es un emprendedor social. Sin embargo, aclara, en términos generales el concepto describe a quien aplica estrategias comerciales a resolver problemas sociales y ambientales, dándole prioridad al bienestar social mientras se busca el lucro para financiar el proyecto y sostener su impacto.
A diferencia del dirigente empresarial convencional, asegura la investigación, el emprendedor social no está motivado por la maximización de las utilidades para los dueños, sino que reinvierte esas ganancias en el negocio para beneficio de la comunidad.
La receta
La capital chilena, Santiago, aparece mencionada en el reporte como un núcleo de emprendedores sociales. Cuenta con iniciativas como Techo, una de las organizaciones no gubernamentales más grandes de América Latina, que busca atender los problemas de falta de vivienda para personas de bajos recursos.
Mohammed Yunnus es uno de los más conocidos emprendedores sociales. O el caso de Balloon, una empresa que emplea a jóvenes provenientes de varios países para que vayan a las comunidades a transmitir sus habilidades empresariales para así ayudar a resolver problemas locales.
Particularidades chilenas
Entre los expertos consultados, muchos aseguran que el éxito chileno en este campo se puede explicar por factores como el acceso a la financiación estatal, el papel de las universidades, la disponibilidad de una mano de obra calificada, interés en los medios de comunicación e incluso la existencia de buenas conexiones de internet.
Sobresale, según distintos observadores, una voluntad política de las autoridades para que el emprendimiento social sea parte de la agenda nacional de productividad. Voluntad que se ve reflejada en distintos mecanismos de financiación estatal para iniciativas en este campo.
El Estado chileno ofrece a algunos emprendedores escogidos facilidades que van esde créditos hasta espacios de oficina en centros de innovación y oportunidades para recibir consejo de mentores.
El resultado ha sido un aumento rápido en la actividad de estos empresarios orientados a lo social, como señala en el informe de Thomson-Reuters María José Montero, jefa de la primer Fondo de Inversión de Impacto de Chile. "Hace apenas cinco años la gente no entendía el concepto del emprendimiento social", dice.
Los expertos también subrayan la organización en Santiago de un festival anual de emprendedores sociales como otra de las señales de vitalidad del sector en la capital chilena.
Un estudio anterior, del capítulo chileno del Global Entrepreneurship Monitor (Monitor Global de Emprendimiento, GEM, por sus siglas en inglés, encontró que en 2015 había 270 emprendedores sociales en Chile, con una edad promedio de 40 años.