El adulterio (del latín adulterium) se refiere a la unión sexual de dos personas cuando uno o ambos están casados con otra persona.
A través de los siglos, en diversas culturas, el adulterio ha sido moralmente censurado y hasta penado, considerándoselo un delito, pero esto no ha impedido que muchas personas lo practiquen.
¿Qué dice el papa Francisco, uno de los ídolos kirchneristas?
http://www.eluniversal.com/internacional/140131/papa-francisco-asegura-que-el-adulterio-es-pecado-grave
En Argentina el adulterio estaba penado por el art. 118 del Código Penal, pero fue derogado por ley 24.453 de 1995.
En el Islam el adulterio se castiga con lapidación.
La gente adúltera tiene los valores trastocados.
Lamentablemente los medios de comunicación como la televisión y los periódicos resaltan o idealizan en sus programas o editoriales a los deshonestos, adúlteros, borrachos, homosexuales, ladrones, estafadores, etc. una clase de personas que no merecen ser dignas de ser admiradas, ni prestarles siquiera la atención; porque las que realmente deberían ocupar nuestra admiración son las personas probas, solidarias, trabajadoras, respetuosas, buenos padres, madres e hijos, estos pueden servir como excelentes ejemplos para ser imitados, pero lastimosamente en nuestra sociedad ya no son tomados en cuenta.
A través de los siglos, en diversas culturas, el adulterio ha sido moralmente censurado y hasta penado, considerándoselo un delito, pero esto no ha impedido que muchas personas lo practiquen.
¿Qué dice el papa Francisco, uno de los ídolos kirchneristas?
http://www.eluniversal.com/internacional/140131/papa-francisco-asegura-que-el-adulterio-es-pecado-grave
En Argentina el adulterio estaba penado por el art. 118 del Código Penal, pero fue derogado por ley 24.453 de 1995.
En el Islam el adulterio se castiga con lapidación.
La gente adúltera tiene los valores trastocados.
Lamentablemente los medios de comunicación como la televisión y los periódicos resaltan o idealizan en sus programas o editoriales a los deshonestos, adúlteros, borrachos, homosexuales, ladrones, estafadores, etc. una clase de personas que no merecen ser dignas de ser admiradas, ni prestarles siquiera la atención; porque las que realmente deberían ocupar nuestra admiración son las personas probas, solidarias, trabajadoras, respetuosas, buenos padres, madres e hijos, estos pueden servir como excelentes ejemplos para ser imitados, pero lastimosamente en nuestra sociedad ya no son tomados en cuenta.