Cada país tiene algo especial, algo único que no existe en otras partes del mundo. En
Bulgaria
abundan tradiciones, gastronomía y costumbres únicas y exclusivas, y como no puedo enumerarlas a todas he seleccionado cinco:
1. El yogur búlgaro:
El yogur búlgaro, el auténtico, contiene lactobacillus bulgaricus, un bichito que le confiere una serie de propiedades especiales y únicas, con múltiples beneficios para la salud. Esta bacteria está en la hierba que pastan las vacas en Bulgaria y no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.

2. Su propia lengua en peligro de extinción: el gagauz:
En la región de Dobrudzha, al noroeste de Bulgaria , aún hay algunas personas que hablan gagauz, una lengua túrquica que está en serio peligro de extinción según los datos de la UNESCO. Un idioma muere cuando ya no hay nadie que lo hable, y parece que quedan menos de 100 hablantes de gagauz.

3. Asentir y negar al revés:
Los búlgaros asienten y niegan al revés que el resto del mundo: mueven la cabeza de arriba a abajo para decir NO y de lado a lado para decir SÍ.

La afirmación, además, es curiosa porque no rotan la cabeza de derecha a izquierda como cuando los demás queremos negar, sino que es más bien un movimiento extraño en el que se inclina la cabeza hacia un hombro, y luego hacia el otro.
Prueben!, piensen "SI" mientras niegan con la cabeza, y piensan "NO" mientras mueven la cabeza hacía arriba y abajo "Van a ver que raro es!"
Esta curiosa costumbre viene de la época del dominio otomano, cuando los turcos conquistaron Bulgaria y exigían que los búlgaros renunciaran a su Fe cristiana. Se dice que les ponían una espada en la garganta y les preguntaban "¿Aceptas a Alá como tu dios?". Para salvar el pescuezo sin renunciar a sus creencias, los búlgaros, muy ingeniosos ellos, decían que sí mientras por dentro se repetían que no.
4. Su propio alfabeto:
¿Cuántos países pueden vanagloriarse de haber creado un alfabeto? Aunque actualmente el alfabeto cirílico se utiliza en más de 20 países, realmente su origen es búlgaro. No es que en Bulgaria se use el alfabeto ruso, como se suele creer, sino más bien los demás países eslavos usan el alfabeto búlgaro.

En el siglo IX no existía alfabeto en esta parte del mundo, y los hermanos Cirilo y Metodio crearon el alfabeto glagolítico. Más tarde su discípulo San Clemente de Ohrid lo adaptó a lo que ahora se conoce como alfabeto cirílico.
La creación de este alfabeto facilitó sobremanera la transmisión de la cultura escrita. Por ello cada 24 de mayo, cuando se celebra en Bulgaria el Día del Alfabeto Cirílico, también es el Día de la Cultura y Educación Búlgaras.
5. Las klek-shops:

Los klek-shops son tiendecitas ubicadas en semisótanos, con una pequeña ventana que da a la calle pero que queda a ras de suelo, y por ahí es por donde se le pide lo que sea al vendedor.
Hay que agacharse para comprar, de ahí su nombre (kliakam es agacharse en búlgaro). En ellas se puede comprar tabaco, alcohol, chocolatinas... los típicos caprichos. Nada de fruta, verdura o carne, ni artículos de primera necesidad; no son supermercados. Suelen estar abiertas cuando todas las demás tiendas han cerrado.
1. El yogur búlgaro:
El yogur búlgaro, el auténtico, contiene lactobacillus bulgaricus, un bichito que le confiere una serie de propiedades especiales y únicas, con múltiples beneficios para la salud. Esta bacteria está en la hierba que pastan las vacas en Bulgaria y no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.

2. Su propia lengua en peligro de extinción: el gagauz:
En la región de Dobrudzha, al noroeste de Bulgaria , aún hay algunas personas que hablan gagauz, una lengua túrquica que está en serio peligro de extinción según los datos de la UNESCO. Un idioma muere cuando ya no hay nadie que lo hable, y parece que quedan menos de 100 hablantes de gagauz.

3. Asentir y negar al revés:
Los búlgaros asienten y niegan al revés que el resto del mundo: mueven la cabeza de arriba a abajo para decir NO y de lado a lado para decir SÍ.

La afirmación, además, es curiosa porque no rotan la cabeza de derecha a izquierda como cuando los demás queremos negar, sino que es más bien un movimiento extraño en el que se inclina la cabeza hacia un hombro, y luego hacia el otro.
Prueben!, piensen "SI" mientras niegan con la cabeza, y piensan "NO" mientras mueven la cabeza hacía arriba y abajo "Van a ver que raro es!"
Esta curiosa costumbre viene de la época del dominio otomano, cuando los turcos conquistaron Bulgaria y exigían que los búlgaros renunciaran a su Fe cristiana. Se dice que les ponían una espada en la garganta y les preguntaban "¿Aceptas a Alá como tu dios?". Para salvar el pescuezo sin renunciar a sus creencias, los búlgaros, muy ingeniosos ellos, decían que sí mientras por dentro se repetían que no.
4. Su propio alfabeto:
¿Cuántos países pueden vanagloriarse de haber creado un alfabeto? Aunque actualmente el alfabeto cirílico se utiliza en más de 20 países, realmente su origen es búlgaro. No es que en Bulgaria se use el alfabeto ruso, como se suele creer, sino más bien los demás países eslavos usan el alfabeto búlgaro.

En el siglo IX no existía alfabeto en esta parte del mundo, y los hermanos Cirilo y Metodio crearon el alfabeto glagolítico. Más tarde su discípulo San Clemente de Ohrid lo adaptó a lo que ahora se conoce como alfabeto cirílico.
La creación de este alfabeto facilitó sobremanera la transmisión de la cultura escrita. Por ello cada 24 de mayo, cuando se celebra en Bulgaria el Día del Alfabeto Cirílico, también es el Día de la Cultura y Educación Búlgaras.
5. Las klek-shops:

Los klek-shops son tiendecitas ubicadas en semisótanos, con una pequeña ventana que da a la calle pero que queda a ras de suelo, y por ahí es por donde se le pide lo que sea al vendedor.
Hay que agacharse para comprar, de ahí su nombre (kliakam es agacharse en búlgaro). En ellas se puede comprar tabaco, alcohol, chocolatinas... los típicos caprichos. Nada de fruta, verdura o carne, ni artículos de primera necesidad; no son supermercados. Suelen estar abiertas cuando todas las demás tiendas han cerrado.