Momias del Llullaillaco

Sitio arqueológico
Las momias estaban a 6.715 msnm, en una plataforma ceremonial de 10 x 6 m ubicada en un promontorio muy visible de la cumbre, afianzada por muros de contención. En la plataforma se hallaron tres tumbas cavadas en la roca madre que resguardaban los cadáveres, enterrados entre 1,5 y 2 m de profundidad. Se considera a estas ruinas el sitio arqueológico más alto del mundo. El complejo arqueológico comprende un enterratorio en la base del volcán (a 4.900 m de altitud), saqueado en el pasado por buscadores de tesoros; un tambo a 5.200 m, algunas de cuyas construcciones conservan paredes de hasta 22 dm de altura y las vigas del techo en posición original, que se supone servía como "campamento base" para la ascensión a la cima; y otras conjuntos menores de ruinas sobre las laderas de la montaña a 5.700, 6.300 y 6.550 m.
Según Ceruti, "uno de los cuerpos, que pertenecía a un niño de siete años se encontraba sentado sobre una túnica o uncu plegado, y presentaba distintos elementos del ajuar acompañante, tales como sandalias o ushutas, bolsitas de piel de animal conteniendo cabello del niño, un saquillo tejido o chuspa, engarzado con plumas blancas, estatuillas masculinas de valva de spondylus y un aríbalo de cerámica. La víctima enterrada en la tumba norte era una joven mujer de quince años, que llevaba un tocado de plumas blancas. Estaba acompañada de un uncu o túnica tejida, de objetos de cerámica de formas y estilos típicos incaicos - aríbalo, vasija con pie, jarrito, platos ornitomorfos – y de elementos textiles tales como chuspas, fajas arrolladas y una pequeña vincha. Presentaba keros de madera en miniatura, un peine de espinas y trozos de carne seca o charqui. De su tumba se recuperaron asimismo estatuillas femeninas de oro, plata y valva de spondylus. En la tercer tumba se descubrió el cuerpo de una niña de seis años, dañado por la descarga de un rayo. La niña se encontraba rodeada de varios elementos de cerámica en miniatura, de típico estilo incaico. Llevaba consigo bolsas o chuspas; mocasines de cuero y sandalias, vasos o keros, y un conjunto de estatuillas femeninas alineadas."
Las ofrendas halladas en el volcán Llullaillaco
El fardo más pequeño pertenece a la niña más joven, cuyo cadáver se encuentra perfectamente conservado e incluso se puede observar los ojos semiabiertos, además de su cabello negro con una mascapaycha (una chapa de oro oxidada de más de 10 cm que parece un hongo). Está envuelta en una cobertura de mantas de lana de distintos tonos de marrón, elaborada en lana de alpaca, en la cual existen algunos rastros de quemaduras como consecuencia posible de la caída de un rayo. Las otras dos reliquias pertenecen a una niña de quince años y a un niño de entre siete u ocho. Estos cuerpos fueron encontrados con 36 estatuillas de oro, plata y valva spondylus, mantos, tejidos con decoración geométrica de vivos colores, penachos de plumas, chuspas (bolsitas tejidas) con comidas de charqui, habas y hojas de coca. Además, se encontró un aríbalo (vasija de muy fina cerámica), sandalias de cuero con tirantes de lana, una vincha, una suerte de cuerda de lana cumpi, una figura de llama y una cuchara de madera. También había collares de conchas marinas (spondylus), que provenían del océano Pacífico y significan el dominio de las aguas.
Recorrido de los niños sacrificados en el Llullaillaco
Apoyándose en las crónicas de los conquistadores españoles y los datos que han recopilado en la observación de los cuerpos y las vestimentas y objetos que portaban los tres incas sacrificados, los investigadores creen que salieron del Perú, e hicieron un recorrido de un año de duración hasta llegar al lugar donde murieron. Un grupo de sacerdotes los acompañaron.
Un investigador médico que analizó los cuerpos, el argentino Facundo Arias, señaló que es muy probable que los tres fueran “emborrachados con chicha”, una bebida a base de maíz fermentado, y que, adormecidos, se murieron congelados, “ya que no se han encontrado en sus cuerpos signos de violencia".
Al parecer, los dos niños más jóvenes eran de familias nobles y fueron marcados desde su nacimiento para ser sacrificados, como muestra el hecho de que sus cráneos fueran deformados con distintas técnicas y por los brazaletes y ropajes (ver Historia del Imperio Inca) que llevaban al morir. La adolescente no parece ser de origen noble y se especula que acompañó a los más pequeños, como una especie de niñera. Las investigaciones basadas en el análisis de ADN, han determinado que no existía parentesco entre los tres.
Los tres niños se encuentran en perfecto estado de conservación. El médico Arias manifiesta que: “…los cuerpos están conservados naturalmente y tienen los órganos intactos, incluido el cerebro”.
Conservación
Los restos se conservan en un laboratorio especialmente acondicionado, a temperatura constante de -20 °C (similar a la de la cima), en el Campus Castañares de la Universidad Católica de Salta , en Salta , Argentina. Desde noviembre de 2004 los ajuares ceremoniales se exhiben en el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) de la ciudad de Salta . Después de una larga espera, el 5 de Septiembre de 2007 se presentaron al mundo "Los Niños de Salta " en el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) de Salta (Mitre 77). La primera de estas tres "momias" en exhibición es "La Doncella", a la que seguirán "La Niña del Rayo" y "El Niño".
La Doncella
Niña Del Rayo
El Niño
Las Tienen Que Ver En Persona, Son Impriecionantes
Momia Juanita
Momia Juanita es el nombre con que se conoce a un cadáver momificado y congelado, que fue descubierto en 1996 por Johan Reinhard y Miguel Zarate en la zona de volcanes nevados de la parte sur de Perú, en el nevado Ampato, integrante de la cordillera de los Andes. También se la conoce como la Dama de Ampato, la Dama de Hielo o su equivalente inglés Ice Maiden.
El cadáver corresponde al sexo femenino y perteneció a una niña de aproximadamente 12años de edad, que murió entre 1440 y 1450. Fue integrante del Imperio Inca y, según la cronología, murió durante el reinado del Sapa Inca Pachacútec Inca Yupanqui.
En el año 1995, en uno de sus ascensos al nevado Ampato, el guía Zárate divisó a lo lejos “algo” que relucía en una hondonada del nevado y se lo comunicó a Reinhard; ambos bajaron a la hondonada encontrando un bulto. Lo limpiaron con cuidado y con asombro vieron que se trataba de la momia de una adolescente, excelentemente conservada. Además, en los alrededores encontraron “varias illas estatuillas de oro y de nácar spondyllus, 19 tipos de plantas, entre las que sobresalían el maíz y varias leguminosas”. Días después fue llevada a Arequipa; inicialmente se guardaron los restos en una refrigeradora.
Quién fue Juanita
El cadáver de esta jovencita fue sometido a una autopsia virtual en los laboratorios de la Johns Hopkins Hospital de Baltimore, (Maryland, Estados Unidos). Se le hicieron tomografías y se la sometió a rayos X tridimensionales. Los científicos llegaron a las siguientes conclusiones:
* Juanita murió a los 14 años de edad, entre 1440 y 1450 d. C. aproximadamente.
* Tenía una estatura de 1,40 metros.
* Había sido esbelta y bella.
* No había sufrido de ninguna enfermedad.
* Tenía una dentadura perfecta y huesos fuertes.
* Había gozado de una alimentación con una buena dieta balanceada.
* Había ayunado un día antes del sacrificio.
* Tenía una fisura de 5 cm en el cráneo y una hemorragia interna que terminó con su corta existencia.
* Habría muerto de un certero golpe en la cabeza, producido probablemente con una macana, cuando estaba arrodillada.
El ADN de Juanita
Los científicos del Institute for Genomic Research (TIGR), de Maryland en pruebas de laboratorio, lograron recuperar células de los tejidos del corazón de la jovencita. Estas pruebas sirvieron para:
* Identificar su ADN (ácido desoxirribonucleico)
* Comparar el ADN de “Juanita” con el ADN del programa Genoma Humano.
* Esos estudios demostraron que “Juanita” tenía parentesco cercano con la tribu Ngobe de Panamá y con antiguas razas taiwanesas y coreanas.
Ubicación actual de la momia Juanita
A la fecha, el cuerpo momificado de Juanita se encuentra en el Museo Santuario de Altura del Sur Andino de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa. Se encuentra en un congelador especial, protegida del medio ambiente por una cámara de vidrio cerrada al vacío. La urna está asegurada con perfiles de acero y tiene en su interior dos capas de plexiglás. El interior de esta urna se encuentra a una temperatura de -19,2 ºC y -19,5 ºC, para evitar la deshidratación del cadáver.

Momia Urpicha
Momia Urpicha también conocida como Palomita, és el nombre que se le dio al cuerpo momificado/congelado de una mujer inca encontrado por un equipo de investigadores de santuarios incas en altura, en el año 1995 en la cordillera de los Andes, concretamente en el volcan nevado Pichu Pichu (5,510 metros sobre el nivel del mar) en la región de Arequipa, Perú.
Historia y Simbologia
Se cree que fue ofrecida en sacrificio a los dioses incaicos Inti (el dios del Sol), Illapa (el dios del clima) o a los Apus, espíritus de las Montañas del mundo religioso inca, seguramente con el objetivo de que cesaran las continuas erupciones del volcan Misti, que consta que erupcionó hacia el año de 1440. Todos las investigaciones y pruebas biologicas realizadas indican que Palomita tendría unos 500 años de antigüedad.
Conservación
La momia reposa actualmente en el Museo Santuario de Altura del Sur Andino de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa. Su estado de conservación no es tan óptimo comparado con la famosa Momia Juanita, una mujer inca encontrada en perfecto estado de conservación en 1996 en el nevado Amapato, al Sur de los Andes, pese a estar en un congelador con condiciones especiales para evitar su deterioro.

Las “Momias de
Salta
”, es el nombre con que se conoce a tres cadáveres momificados y congelados de una antigüedad aproximada de 500 años, descubiertos entre el 17 y el 20 de marzo de 1999 en el volcán nevado Llullaillaco de la Cordillera de los Andes, entre la provincia de
Salta
en Argentina y la provincia de Antofagasta en Chile. Los cadáveres corresponden a una adolescente de 15 años (conocida como La Doncella), una niña de unos 6 años (la Niña del Rayo) y un niño de 7 años.
La expedición estuvo co-dirigida por el arqueólogo de montaña estadounidense Johan Reinhard y la arqueóloga argentina Constanza Ceruti, y financiada por la National Geographic Society. El descubrimiento ratificó dos hechos:
1. El Tawantinsuyo extendió sus dominios por el sureste hasta el noroeste de la actual República Argentina.
2. Se vuelve a confirmar que en la época de los Incas se hacían sacrificios humanos, como lo demuestran los descubrimientos de Perú: momia Juanita y los descubrimientos en los volcanes Mismi, Misti, Sara Sara y otros ubicados en la cordillera volcánica del Perú.
La expedición estuvo co-dirigida por el arqueólogo de montaña estadounidense Johan Reinhard y la arqueóloga argentina Constanza Ceruti, y financiada por la National Geographic Society. El descubrimiento ratificó dos hechos:
1. El Tawantinsuyo extendió sus dominios por el sureste hasta el noroeste de la actual República Argentina.
2. Se vuelve a confirmar que en la época de los Incas se hacían sacrificios humanos, como lo demuestran los descubrimientos de Perú: momia Juanita y los descubrimientos en los volcanes Mismi, Misti, Sara Sara y otros ubicados en la cordillera volcánica del Perú.
Sitio arqueológico
Las momias estaban a 6.715 msnm, en una plataforma ceremonial de 10 x 6 m ubicada en un promontorio muy visible de la cumbre, afianzada por muros de contención. En la plataforma se hallaron tres tumbas cavadas en la roca madre que resguardaban los cadáveres, enterrados entre 1,5 y 2 m de profundidad. Se considera a estas ruinas el sitio arqueológico más alto del mundo. El complejo arqueológico comprende un enterratorio en la base del volcán (a 4.900 m de altitud), saqueado en el pasado por buscadores de tesoros; un tambo a 5.200 m, algunas de cuyas construcciones conservan paredes de hasta 22 dm de altura y las vigas del techo en posición original, que se supone servía como "campamento base" para la ascensión a la cima; y otras conjuntos menores de ruinas sobre las laderas de la montaña a 5.700, 6.300 y 6.550 m.
Según Ceruti, "uno de los cuerpos, que pertenecía a un niño de siete años se encontraba sentado sobre una túnica o uncu plegado, y presentaba distintos elementos del ajuar acompañante, tales como sandalias o ushutas, bolsitas de piel de animal conteniendo cabello del niño, un saquillo tejido o chuspa, engarzado con plumas blancas, estatuillas masculinas de valva de spondylus y un aríbalo de cerámica. La víctima enterrada en la tumba norte era una joven mujer de quince años, que llevaba un tocado de plumas blancas. Estaba acompañada de un uncu o túnica tejida, de objetos de cerámica de formas y estilos típicos incaicos - aríbalo, vasija con pie, jarrito, platos ornitomorfos – y de elementos textiles tales como chuspas, fajas arrolladas y una pequeña vincha. Presentaba keros de madera en miniatura, un peine de espinas y trozos de carne seca o charqui. De su tumba se recuperaron asimismo estatuillas femeninas de oro, plata y valva de spondylus. En la tercer tumba se descubrió el cuerpo de una niña de seis años, dañado por la descarga de un rayo. La niña se encontraba rodeada de varios elementos de cerámica en miniatura, de típico estilo incaico. Llevaba consigo bolsas o chuspas; mocasines de cuero y sandalias, vasos o keros, y un conjunto de estatuillas femeninas alineadas."
Las ofrendas halladas en el volcán Llullaillaco
El fardo más pequeño pertenece a la niña más joven, cuyo cadáver se encuentra perfectamente conservado e incluso se puede observar los ojos semiabiertos, además de su cabello negro con una mascapaycha (una chapa de oro oxidada de más de 10 cm que parece un hongo). Está envuelta en una cobertura de mantas de lana de distintos tonos de marrón, elaborada en lana de alpaca, en la cual existen algunos rastros de quemaduras como consecuencia posible de la caída de un rayo. Las otras dos reliquias pertenecen a una niña de quince años y a un niño de entre siete u ocho. Estos cuerpos fueron encontrados con 36 estatuillas de oro, plata y valva spondylus, mantos, tejidos con decoración geométrica de vivos colores, penachos de plumas, chuspas (bolsitas tejidas) con comidas de charqui, habas y hojas de coca. Además, se encontró un aríbalo (vasija de muy fina cerámica), sandalias de cuero con tirantes de lana, una vincha, una suerte de cuerda de lana cumpi, una figura de llama y una cuchara de madera. También había collares de conchas marinas (spondylus), que provenían del océano Pacífico y significan el dominio de las aguas.
Recorrido de los niños sacrificados en el Llullaillaco
Apoyándose en las crónicas de los conquistadores españoles y los datos que han recopilado en la observación de los cuerpos y las vestimentas y objetos que portaban los tres incas sacrificados, los investigadores creen que salieron del Perú, e hicieron un recorrido de un año de duración hasta llegar al lugar donde murieron. Un grupo de sacerdotes los acompañaron.
Un investigador médico que analizó los cuerpos, el argentino Facundo Arias, señaló que es muy probable que los tres fueran “emborrachados con chicha”, una bebida a base de maíz fermentado, y que, adormecidos, se murieron congelados, “ya que no se han encontrado en sus cuerpos signos de violencia".
Al parecer, los dos niños más jóvenes eran de familias nobles y fueron marcados desde su nacimiento para ser sacrificados, como muestra el hecho de que sus cráneos fueran deformados con distintas técnicas y por los brazaletes y ropajes (ver Historia del Imperio Inca) que llevaban al morir. La adolescente no parece ser de origen noble y se especula que acompañó a los más pequeños, como una especie de niñera. Las investigaciones basadas en el análisis de ADN, han determinado que no existía parentesco entre los tres.
Los tres niños se encuentran en perfecto estado de conservación. El médico Arias manifiesta que: “…los cuerpos están conservados naturalmente y tienen los órganos intactos, incluido el cerebro”.
Conservación
Los restos se conservan en un laboratorio especialmente acondicionado, a temperatura constante de -20 °C (similar a la de la cima), en el Campus Castañares de la Universidad Católica de Salta , en Salta , Argentina. Desde noviembre de 2004 los ajuares ceremoniales se exhiben en el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) de la ciudad de Salta . Después de una larga espera, el 5 de Septiembre de 2007 se presentaron al mundo "Los Niños de Salta " en el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) de Salta (Mitre 77). La primera de estas tres "momias" en exhibición es "La Doncella", a la que seguirán "La Niña del Rayo" y "El Niño".
La Doncella
Niña Del Rayo
El Niño
Las Tienen Que Ver En Persona, Son Impriecionantes
Momia Juanita
Momia Juanita es el nombre con que se conoce a un cadáver momificado y congelado, que fue descubierto en 1996 por Johan Reinhard y Miguel Zarate en la zona de volcanes nevados de la parte sur de Perú, en el nevado Ampato, integrante de la cordillera de los Andes. También se la conoce como la Dama de Ampato, la Dama de Hielo o su equivalente inglés Ice Maiden.
El cadáver corresponde al sexo femenino y perteneció a una niña de aproximadamente 12años de edad, que murió entre 1440 y 1450. Fue integrante del Imperio Inca y, según la cronología, murió durante el reinado del Sapa Inca Pachacútec Inca Yupanqui.
En el año 1995, en uno de sus ascensos al nevado Ampato, el guía Zárate divisó a lo lejos “algo” que relucía en una hondonada del nevado y se lo comunicó a Reinhard; ambos bajaron a la hondonada encontrando un bulto. Lo limpiaron con cuidado y con asombro vieron que se trataba de la momia de una adolescente, excelentemente conservada. Además, en los alrededores encontraron “varias illas estatuillas de oro y de nácar spondyllus, 19 tipos de plantas, entre las que sobresalían el maíz y varias leguminosas”. Días después fue llevada a Arequipa; inicialmente se guardaron los restos en una refrigeradora.
Quién fue Juanita
El cadáver de esta jovencita fue sometido a una autopsia virtual en los laboratorios de la Johns Hopkins Hospital de Baltimore, (Maryland, Estados Unidos). Se le hicieron tomografías y se la sometió a rayos X tridimensionales. Los científicos llegaron a las siguientes conclusiones:
* Juanita murió a los 14 años de edad, entre 1440 y 1450 d. C. aproximadamente.
* Tenía una estatura de 1,40 metros.
* Había sido esbelta y bella.
* No había sufrido de ninguna enfermedad.
* Tenía una dentadura perfecta y huesos fuertes.
* Había gozado de una alimentación con una buena dieta balanceada.
* Había ayunado un día antes del sacrificio.
* Tenía una fisura de 5 cm en el cráneo y una hemorragia interna que terminó con su corta existencia.
* Habría muerto de un certero golpe en la cabeza, producido probablemente con una macana, cuando estaba arrodillada.
El ADN de Juanita
Los científicos del Institute for Genomic Research (TIGR), de Maryland en pruebas de laboratorio, lograron recuperar células de los tejidos del corazón de la jovencita. Estas pruebas sirvieron para:
* Identificar su ADN (ácido desoxirribonucleico)
* Comparar el ADN de “Juanita” con el ADN del programa Genoma Humano.
* Esos estudios demostraron que “Juanita” tenía parentesco cercano con la tribu Ngobe de Panamá y con antiguas razas taiwanesas y coreanas.
Ubicación actual de la momia Juanita
A la fecha, el cuerpo momificado de Juanita se encuentra en el Museo Santuario de Altura del Sur Andino de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa. Se encuentra en un congelador especial, protegida del medio ambiente por una cámara de vidrio cerrada al vacío. La urna está asegurada con perfiles de acero y tiene en su interior dos capas de plexiglás. El interior de esta urna se encuentra a una temperatura de -19,2 ºC y -19,5 ºC, para evitar la deshidratación del cadáver.

Momia Urpicha
Momia Urpicha también conocida como Palomita, és el nombre que se le dio al cuerpo momificado/congelado de una mujer inca encontrado por un equipo de investigadores de santuarios incas en altura, en el año 1995 en la cordillera de los Andes, concretamente en el volcan nevado Pichu Pichu (5,510 metros sobre el nivel del mar) en la región de Arequipa, Perú.
Historia y Simbologia
Se cree que fue ofrecida en sacrificio a los dioses incaicos Inti (el dios del Sol), Illapa (el dios del clima) o a los Apus, espíritus de las Montañas del mundo religioso inca, seguramente con el objetivo de que cesaran las continuas erupciones del volcan Misti, que consta que erupcionó hacia el año de 1440. Todos las investigaciones y pruebas biologicas realizadas indican que Palomita tendría unos 500 años de antigüedad.
Conservación
La momia reposa actualmente en el Museo Santuario de Altura del Sur Andino de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa. Su estado de conservación no es tan óptimo comparado con la famosa Momia Juanita, una mujer inca encontrada en perfecto estado de conservación en 1996 en el nevado Amapato, al Sur de los Andes, pese a estar en un congelador con condiciones especiales para evitar su deterioro.