
Para muchos, la apariencia física es una de las cosas más importantes, tanto que llegan a burlarse de aquellos que no son considerados “perfectos”, pues tienen algún rasgo que los hacen ser “extraños” o “feos” para los demás. Así le pasó a Evita Delmundo, una joven chica de Malasia que desde pequeña tuvo que lidiar con las burlas y risas de quienes la rodeaban y hacían chistes sobre su apariencia.
Incluso la apodaron “galleta con chips de chocolate ”.
Evita solía ser el blanco del bullying debido a que su cuerpo está cubierto de verrugas, sobre todo en su cara, lo que le valió apodos como “monstruo” o, incluso, “galleta con trozos de chocolate ”, lo cual provocó su personalidad más tímida.
“Definitivamente no era fácil para mí. Fui intimidada en la escuela primaria y otros niños me llamaban ‘el monstruo’ o ‘chispas’, que era realmente difícil de aceptar para una niña de esa edad”

Sin embargo, a pesar del bullying, Evita jamás dejó de pensar en que algún día se convertiría en Miss Universo y decidió fortalecer su amor propio participando en un campamento en el que reforzó su autoestima y aprendió a quererse a sí misma.
“En el colegio nadie quería ser mi amigo. Recuerdo a una profesora pidiéndole a dos niñas que me acompañaran durante el recreo y después cómo ellas se decían: ‘¿Por qué tenemos que tratarla como a una princesa?‘, me rompió el corazón. Les dije que no tenían que seguirme y se fueron inmediatamente. Básicamente,estaba sola”
Actualmente Evita está esperando el resultado de su postulación a Miss Universo y, mientras, cautiva a sus más de 40 mil seguidores en Instagram, quienes alaban su actitud y celebran su belleza.