Las series que se alargan demasiado pierden calidad, y las mejores, las que pasan a la historia, son las que se moderan y no pasan de un cierto número de temporadas más bien reducido. ¿Es así? Veamos qué dicen los datos.

Las series son el género televisivo por experiencia. Las películas son tan efímeras como heredadas de la pantalla grande. Los concursos pueden sostener grandes audiencias, pero no aportan imagen de marca a las cadenas, y en un contexto de pago por suscripción, hace falta justificar el exigir unos dólares mensuales a los consumidores. Los documentales tienen, en su mayoría, una audiencia reducida, y los programas tienen fecha de caducidad a la hora de reemitirlos. Las series en cambio son mucho más caras, pero pueden ser muy rentables además de dar esa anhelada imagen de marca a la casa que las fabrica. Los Soprano o
The Wire
fueron y son santo y seña de HBO; Netflix tiene por bandera a House of Cards, Orange is the New Black o Narcos, ABC se engrandeció con
Lost
y AMC disparó su popularidad con Breaking Bad y The Walking Dead.
A mediados de la pasada década comenzó el boom de las series, siendo
Lost
posiblemente la mejor referencia para su inicio. Desde entonces hemos visto, gracias en parte al paso del modelo de emisiones en directo a otro de consumo bajo demanda, cómo ha crecido notablemente el número de series anuales de éxito.
¿Cuántas temporadas puede sobrevivir una serie de forma digna? ¿A partir de qué momento se sigue únicamente el criterio de la audiencia para decidir si continuar o darle un final? ¿Qué duración comparten las series más exitosas?
En esta gráfica podemos ver cada episodio de cada una de esas cuarenta series reflejado en cada punto celeste, ordenado de forma cronológica. Hay algún episodio que está por debajo del 5 que marca el inicio del eje Y, pero comenzamos por ahí por una cuestión de homogeneización (todos los ejes idénticos) y visualización (óptima en ese rango). La línea azul es la línea de tendencia que marca la ídem de cada serie a lo largo de sus episodios, de principio a fin de la serie. Importante recordar que muchas de ellas siguen en emisión, para esta selección hemos descartado las que lo están pero tienen menos de tres temporadas (como Narcos, Better Call Saul o la cancelada Sense8).
En esta gráfica podemos ver cada episodio de cada una de esas cuarenta series reflejado en cada punto celeste, ordenado de forma cronológica. Hay algún episodio que está por debajo del 5 que marca el inicio del eje Y, pero comenzamos por ahí por una cuestión de homogeneización (todos los ejes idénticos) y visualización (óptima en ese rango). La línea azul es la línea de tendencia que marca la ídem de cada serie a lo largo de sus episodios, de principio a fin de la serie. Importante recordar que muchas de ellas siguen en emisión, para esta selección hemos descartado las que lo están pero tienen menos de tres temporadas (como Narcos, Better Call Saul o la cancelada Sense8).

Podemos dividir las series según su tendencia de la siguiente forma (entre paréntesis, su número de temporadas, bien hasta la fecha o bien con la serie finalizada):
Mejoran de principio a fin: Breaking Bad (5), The Wire (5), Sons of Anarchy (7), Vikings (4), The Leftovers (3), Black Mirror (3), House of Cards (5), Orange is the New Black (4), Peaky Blinders (3).
Empeoran de principio a fin: Los Simpson (28), Futurama (7), The Big Bang Theory (10), Padre de Familia (15), Modern Family (8), Frasier (11), The Office (9), Embrujadas (8), Prison Break (4), Anatomía de Grey (13), El Equipo A (5).
Mejoran pero terminan empeorando: Seinfeld (9), The Walking Dead (7), Expediente X (11), Doctor Who (26), Mad Men (7), House (6), Sherlock (4), Dexter (8).
Empeoran pero terminan mejorando: Malcolm in the Middle (7), The West Wing (7), Los Soprano (5).
Lineales: Lost (6), Game of Thrones (6), Friends (10), Sobrenatural (12), Sexo en Nueva York (6), The Americans (5), I.T. Crowd (5), Buffy Cazavampiros (7), El Coche Fantástico (4).
El patrón se ve bastante claro: por lo general, las series que mejoran o mantienen su calidad son las que duran unas cinco temporadas. A partir de la sexta o séptima suelen comenzar a caer en calidad. Conforme más se alargue, más difícil es, cuando no imposible, no tener que bajar el listón.
Si quieres que tu serie mantenga un buen nivel, es mejor que la termines antes de que se degrade, lo dicen los datos
