La ciencia avanza y con el paso del tiempo los médicos encuentran formas más seguras y menos invasivas para tratar a los pacientes.
Como por ejemplo, Da Vinci, un sistema robótico que utilizan los médicos del Hospital Carlos Andrade Marín para realizar diferentes cirugías de vesícula, hernia, de próstata y también una operación del útero.
Con este sistema robótico el porcentaje de complicaciones quirúrgicas es menor del 1%.