
Debido a que entre los premios Goya y los no-poco-cargados-de-polémica Oscar, febrero podría declararse como mes del cine, los usuarios de Minube, viajeros también, estuvieron recomendando salas de cine peculiares para quienes estén pensando en ver una película de una manera peculiar.
La cultura es algo muy importante, y si de verdad os gusta el cine, no os olvidéis en pensar en sentaros en las butacas de estos cines cuando os vayáis de viaje, seguro que es una experiencia inolvidable.
1. La Géode, Francia

Esta gigantesca bola de acero de 36 metros de diámetro se encuentra en el Parque de la Villette de París. En su interior se encuentra una de las mejores salas de cine de Europa, con 400 plazas de capacidad y una pantalla hemisférica de mil metros cuadrados que desborda el campo máximo de visión humana.
Fue creada en 1985 por Adrien Fainsilver y se trata de una figura arquitectónica impresionante por sus dimensiones y porque en sus espejos se reflejan París y el cielo haciéndose invisible.
2. Museo del Cine de Ouarzazate, Marruecos

Es el corazón de las producciones cinematográficas en Marruecos , y figuras muy importantes en la historia del cine han elegido ese lugar para rodar sus películas. En 1897, uno de los hermanos Lumière rodó aquí una de las primeras películas de la historia: El cabrero marroquí. También Orson Welles viajó a la zona para ambientar su Otelo, Hitchcock rodó aquí El hombre que sabía demasiado y David Lean hizo lo mismo con Lawrence de Arabia.
3. Raj Mandir, India

El Raj Mandir de Jaipur es el cine más grande y ostentoso de la India, con más de 400 butacas en su sala principal. Es muy conocido por sus escalinatas, lámparas de cristal, luces de colores y palcos decorados con colores pastel.
La ostentosidad el cine se corresponde con el tipo de películas que se proyectan en él, por lo que se suele decir que es un templo del cine de Bolllywood, con una atmósfera que te sumerge en la película rápidamente.
4. Sun Picture, Australia

Este cine australiano, situado en Broome, es el cine al aire libre más antiguo del mundo, pues fue inaugurado en 1916. Por otro lado, también está situado en uno de los edificios más antiguos de la ciudad, que sobrevive desde hace décadas. Sus asientos son muy originales y antiguos y eso le da un especial ambiente, junto con sus interrupciones vespertinas que coinciden con el aterrizaje de algún vuelo chárter.
Esto último tiene lugar porque el cine se encuentra muy cerca del aeropuerto, que solo cuenta con doce vuelos diarios. Desde luego, puede ser una experiencia muy interesante.
5. Cine York, Argentina

Esta sala de cines fue inaugurada en 1910, cuando se convirtió en uno de los centros del ocio social del distrito Vicente López. Posteriormente, fue cerrada por motivos económicos, hasta que volvió una buena época en la que los reabrieron hasta el día de hoy. Allí se reproducen ciclos de cine temáticos y de autor, además de representaciones, ballets, conciertos y visitas guiadas a las entrañas de las salas.
Este edificio es considerado patrimonio histórico municipal y fue el primer cine en contar con innovaciones como un método de amplificación de sonido muy especial.
6. El Capitán, Estados Unidos

El Capitán es un cine muy conocido de Hollywood Boulevard, en Los Ángeles, Estados Unidos. Fue construído en 1926 y se trata de una de las joyas de la industria cinematográfica porque allí se proyectaron por primera vez películas tan famosas como Ciudadano Kane. En los años 90 fue comprada por Disney para fomentar la vida social de zona.
Desde luego es un lugar muy especial y digno de ser visitado para, además de verse una película, contemplar las fuentes de soda real típicas de las tiendas de comestibles de la época y sus salones para tomar té.
7. Cines Doré, España

Esta es una de las salas de cine más antiguas de Madrid. Inaugurada en 1923, se convirtió en una de las principales salas sociales de la capital, alcanzando un éxito increíble con sus proyecciones. De hecho, en su momento de fama se ampliaron sus palcos y sus salas para poder acoger a más personas que disfrutaban del cine internacional en la época. Fue cerrado en 1963, cuando el barrio de Antón Martín tuvo su declive, aunque actualmente se trata de un referente en cuanto a cine independiente.