El comer excremento tiene un nombre científico: Coprofagia. Comer excremento lo creas o no es un comportamiento extremadamente repetitivo en el reino animal. Los conejos y muchos roedores rutinariamente se comen sus propias heces y tiene que hacerlo para tener una digerir y absorber nutrientes de su comida. Las madres de algunos animales muy a menudo se comen las heces de sus crías hasta que estos han llegado a la juventud. Los predadores también suelen comer y revolcarse en el excremento de sus presas (caballos, vacas, cebras, búfalos, etc.)
Tipos de coprofagiaCoprofagia intraespecífica: animales que comen heces de otros dentro de su misma especie. Coprofagia interespecífica: animales que comen heces de otras especies. Las causas màs comunes del porque se comen la popo son:
1- Llamar atención: tienen este tipo de comportamiento para llamar nuestra atención, aunque sea para que los regañemos.
2- Curiosidad: se produce en cachorros que por curiosidad exploran su entorno y pueden descubrir el sabor apetecible de las heces de otros animales alimentados con otra dieta. Es habitual en los perros la ingestión de heces de los gatos con los que comparten espacio en la misma casa.
3- Problemas digestivos: en perros que hacen heces blandas o diarreas aisladas, persisten en ellas nutrientes sin digerir por lo que al detectarlos, las ingieren de nuevo para digerirlos completamente. Esto se suele dar sobre todo en cachorros.
4- Aburrimiento: animales que pasan muchas horas solos o que no se les dedica la suficiente atención.
5- Ansiedad: animales que padecen mucho estrés por diversos motivos pueden tener este tipo de hábitos.
6- Limpieza: los animales distinguen zonas sucias de zonas limpias, por lo que algunos perros ingieren material fecal para mantener limpio su hábitat.
7- Instinto: algunas madres comen las cacas para quitar el olor y evitar así la presencia de posibles predadores.
8- Alimentación: en casos extremos en los que los animales no tienen suficiente comida pueden desarrollar este tipo de comportamientos.
9- Nutrición: hay casos de animales que no asimilan el pienso que les administramos por lo que pueden padecer deficiencias vitamínicas y minerales que desencadenen este comportamiento.
10- Patologías: casos de perros adultos que de forma repentina desarrollan coprofagia deberán acudir a su Veterinario habitual para descartar posible patologías como insuficiencia pancreática exocrina para valorarlo tratarlo adecuadamente.
Tipos de coprofagia
- Autocoprofagia: animal que se come sus propias heces.
1- Llamar atención: tienen este tipo de comportamiento para llamar nuestra atención, aunque sea para que los regañemos.
2- Curiosidad: se produce en cachorros que por curiosidad exploran su entorno y pueden descubrir el sabor apetecible de las heces de otros animales alimentados con otra dieta. Es habitual en los perros la ingestión de heces de los gatos con los que comparten espacio en la misma casa.
3- Problemas digestivos: en perros que hacen heces blandas o diarreas aisladas, persisten en ellas nutrientes sin digerir por lo que al detectarlos, las ingieren de nuevo para digerirlos completamente. Esto se suele dar sobre todo en cachorros.
4- Aburrimiento: animales que pasan muchas horas solos o que no se les dedica la suficiente atención.
5- Ansiedad: animales que padecen mucho estrés por diversos motivos pueden tener este tipo de hábitos.
6- Limpieza: los animales distinguen zonas sucias de zonas limpias, por lo que algunos perros ingieren material fecal para mantener limpio su hábitat.
7- Instinto: algunas madres comen las cacas para quitar el olor y evitar así la presencia de posibles predadores.
8- Alimentación: en casos extremos en los que los animales no tienen suficiente comida pueden desarrollar este tipo de comportamientos.
9- Nutrición: hay casos de animales que no asimilan el pienso que les administramos por lo que pueden padecer deficiencias vitamínicas y minerales que desencadenen este comportamiento.
10- Patologías: casos de perros adultos que de forma repentina desarrollan coprofagia deberán acudir a su Veterinario habitual para descartar posible patologías como insuficiencia pancreática exocrina para valorarlo tratarlo adecuadamente.