El niño imán.
Iván Stoiljkovic originario de Croacia y de tan sólo seis años se ha convertido en todo una sensación, tiene un inexplicable ‘don magnético’ es decir, la habilidad de adherir a su cuerpo objetos metálicos como monedas, tenedores, sartenes y cuchillos.

De acuerdo con información publicada por el diario británico Daily Mail en su edición digital, sus padres se dieron cuenta de ésto cuando al niño se le quedó pegada una cuchara al cuerpo. Aseguran que al igual que los superhéroes posse super fuerza y que sus heridas cicatrizan mucho más rápido que las de otros niños de la misma edad.
Ivan, es capaz de mantener adheridos a su cuerpo objetos de hasta 25 kilogramos de peso.
El diario menciona que “la familia de Ivan cree que tiene capacidades extraordinarias, por su gran fuerza y porque es capaz de aliviar los dolores con solo acercar las manos a la zona afectada”.
Los médicos de la localidad, en la ciudad de Koprivnica, al norte del país no pueden explicar qué hace que Ivan funcione como un imán.
Los Annunakis.
Los Anunakis o Annunakis eran Dioses de los Sumerios y los Akadias, según algunos investigadores, el nombre de los Anunakis, significa “Los de Sangre Real”.

Se habla mucho de los Anunakis, como aquellos que ofrecieron el conocimiento a la civilización de los Sumerios, pero al parecer estos dioses estelares, no tenían la intención de ayudar a la raza humana, sino de convertirlos en esclavos.
Hay textos que hablan que ellos se juntaron con nuestra especie y que incluso, según algunos, modificaron parte de nuestro ADN para potenciar nuestras capacidades mentales y así poder ser útiles para ellos.
Sobre los Anunakis se habla de todo, desde que incluso hoy en día están entre nosotros, que forman parte del nuevo orden mundial y que han creado un sistema político-social para sus intereses.
Desde Misterios y Secretos, dejando a parte las conspiraciones y dudosas investigaciones, si que vemos que en las tablas sumerias, se habla de Dioses que vinieron del cielo, que estuvieron entre nosotros y creemos que sus escritos, son muy similares a los textos sagrados de muchos cultos y religiones. Creemos que algo debía pasar en el pasado, para que culturas que en teoría no se conocían, pensaran que los dioses vinieron del espacio y que se unieron a las mujeres para crear “hombres-dioses”.
Otra cosa que está clara es que los Sumerios consiguieron información sobre el sistema solar, que en teoría, era imposible conseguir a partir de sus conocimientos científicos y su escasa tecnología. Pero como sucede con los Mayas, los Egipcios y los Hindúes, entre otros, algo debían pasar para que consiguieran un conocimiento del cosmos, que para nosotros nos es difícil conseguir con nuestra tecnología actual.
Posibilidad de agua en la Luna.
Los análisis realizados por astronautas que viajaron en el Apolo 17 han determinado que la Luna podría tener cien veces más de agua de lo que se pensaba hasta el momento. Al menos esto es lo que han podido demostrar los expertos gracias a las rocas que trajeron los astronautas del satélite terrestre durante las famosas misiones Apolo, hace casi cuatro décadas.
Según estos datos, el manto superior lunar podría almacenar importantes cantidades de agua, tanto es así que los expertos consideran que en algunas partes del interior de la Luna podría haber tanta agua como manto superior terrestre. Científicos de la revista Science, quienes han colaborado conjuntamente con expertos del Carnegie Institution for Science de Washington, han reafirmado la teoría de que la Tierra y la Luna pueden tener un origen común.
Cabe recordar que los astrónomos y las mentes más brillantes de nuestro planeta, defienden la teoría de que el satélite de la Tierra se pudo formar como resultado de una importante colisión entre nuestro planeta en versión primitiva y un objeto, con un tamaño similar al de Marte. Sin embargo, se pensaba que el calor y la violencia provocados por el impacto podrían haber eliminado el material del que se formó la Luna, evaporando así por completo los compuestos volátiles, entre ellos el agua.
No obstante, los hallazgos facilitados por los análisis de las rocas, de aquella legendaria misión Apolo, han permitido descubrir que todavía se conservan en la Luna importantes cantidades de agua, lo que hace necesario replantear esta teoría. Un nuevo descubrimiento que resultará de gran ayuda para aclarar todas aquellas dudas sobre el pasado del satélite, y que a su vez resultará fundamental para determinar también el origen de la Tierra.
Imágenes vía satélite revelan nuevas pirámides en Egipto.
Un estudio con imágenes satelitales demostraron que hay unas 17 pirámides enterradas en Egipto, además de más de mil tumbas y 3 mil asentamientos antiguos. Según Las excavaciones iniciales ya confirman algunos de los hallazgos, incluyendo a dos de las supuestas pirámides, informa BBC. La investigación fue realizado por un laboratorio estadounidense financiado por la NASA, la agencia espacial de Estados Unidos, ubicado en Birmigham, Alabama.
“Estuvimos realizando esta investigación de manera intensa durante más de un año. Pude ver los datos mientras surgían. Sin embargo, me sorprendí cuando fui capaz de ver desde afuera todo lo que habíamos encontrado. No podía creerlo”, aseguró Sarah Parcak, líder del pionero estudio, quien dice estar sorprendida por lo mucho que ella y su equipo han descubierto. El equipo analizó las imágenes de los satélites en órbita que se encontraban a 700 kilómetros por encima de la tierra, equipados con cámaras muy poderosas, capaces de identificar objetos de menos de un metro de diámetro en la superficie de la tierra.
Todo gracias a infrarrojos superpotentes capaces de identificar distintos tipos de materiales bajo tierra. Los antiguos egipcios construyeron sus casas y estructuras utilizando ladrillos de barro, un material que es mucho más denso que el suelo que lo rodea, por lo que es posible identificar las formas de las casas, templos y tumbas aunque se encuentren bajo tierra.
Ahora, entre otras cosas, las autoridades egipcias planean usar esa tecnología para ayudar a proteger las antigüedades del país en el futuro. “A través de las imágenes se puede saber si una tumba fue saqueada y se puede alertar a la Interpol para que esté atenta a las antigüedades de la época en cuestión, que pueden ser ofrecidas a la venta”.
Parcak también espera que la nueva tecnología ayude a involucrar a los jóvenes en la ciencia y que sea útil para los arqueólogos de todo el mundo. “Nos permitirá ser más específicos y selectivos en el trabajo que hacemos, pues en un lugar enorme, es difícil saber por dónde empezar”.
“Es una herramienta importante para concentrarnos en donde estamos excavando. Nos da una perspectiva mucho más grande de los sitios arqueológicos. Tenemos que pensar en grande y eso es lo que los satélites nos permitirán hacer”. “Indiana Jones representa la vieja escuela. Ya estamos muy lejos de ti, Indy, lo siento Harrison Ford”, concluyó Parcak.
Teoría sobre el origen del ser humano.
Hablábamos hace poco de la procedencia celestial de la mayoría de los dioses antiguos y de una posible base real de dicho origen. El ser humano podría proceder de una vida extraterrestre.
Las tradiciones contadas por los indios norteamericanos y transmitidos de generación en generación también hablan de esta unión de los humanos con los venidos del cielo.
Los propios maories hablan del origen de su raza como la unión entre la hija de un jefe y un príncipe del “país de los cielos”.
Los mitos japonés y los aborígenes australianos también habla de ese origen llegado del cielo, lo sorprendente es que las mismas ideas se repiten en culturas que en la antigüedad no tuvieron ningún tipo de relación entre si con lo que no hay dudas de algún tipo de “copia” de los mitos.
También son muchas las culturas que en sus tradiciones más antiguas hablan de la llegada de los dioses sobre carros voladores y carros alados. Para alguien que no ha visto nunca un avión ni una nave espacial es sin duda una buena forma de describirlos.
Von Daniken y otros estudiosos de la cuestión incluso llegan a afirmar que la vida en la tierra tiene un origen extraterrestre. El ser humano seria una raza creada y llegada desde otro planeta hasta la tierra. Seriamos como una colonia de seres extraterrestres traídos hasta un planeta ideal para la vida como es la Tierra.
Área 51. ¿Base de estudio de extraterrestres?.
Muchas leyendas hablan del Área 51 en el estado de Nevada, cerca de Las Vegas en Estados Unidos. Se trata de una base militar secreta del ejército de los Estados Unidos de America.
Fue creada por el presidente Eisenhower en 1955 como lugar de pruebas de prototipos de aviones secretos y paulatinamente se ha ido aumentando hasta convertirse en un enorme centro de pruebas tanto de aviones como de misiles.
Pero no son pocos los que consideran que esta base también alberga otra serie de proyectos ultra secretos que tienen mucho que ver con los extraterrestres.
La teoría mas extendida es que Estados Unidos consiguió rescatar los restos de varios Objetos Volantes de origen extraterrestre y creo el Area51 para estudiar su tecnología, de ahí la multitud de prototipos indetectables para los radares que han salido de esta base.
Otras teorías también hablan de posibles restos de alienígenas e incluso de que en el Area51 podrían vivir seres procedentes de otros planetas que trabajan junto a científicos estadounidenses para transmitirles su conocimiento.
El otro ‘Sol’ de nuestro Universo.
El Universo despierta una gran curiosidad e incertidumbre en muchas personas, no hace falta ser un experto científico en astronomía para sentir una cierta atracción por la infinidad del espacio y fantasear con la posibilidad de que exista vida extraterrestre en otros planetas.

Las eternas preguntas como por ejemplo cuál es el origen del Universo, es uno de los grandes interrogantes que esperamos que algún día puedan ser resueltos y así poder dar una respuesta definitiva a otros muchos interrogantes.
A partir de ahora a todas estas cuestiones hay que sumar un importante descubrimiento realizado por científicos de la NASA, que han hallado un sistema planetario compacto y formado por una estrella similar a nuestro Sol. Aunque lo más curioso de toda esta situación es que en este sistema se encuentran los primeros planetas de un tamaño similar a la Tierra, que además se encuentran orbitando en una zona calificada por los científicos como habitable, es decir a una distancia de su estrella suficiente como para que pueda existir agua líquida.
Las densidades de los planetas permiten a los científicos hacerse una idea aproximada acerca de su composición, y así tener más datos para realizar un estudio más completo. Los seis tienen densidades inferiores a la de la Tierra, aunque parece que los que se encuentran en la parte interior estarían formados de agua y con una fina capa de gas de hidrógeno-helio en la superficie.
Mientras que los que están más alejados tendrían densidades menores a las del agua, es decir atmósferas de hidrógeno-helio, algo que ha sorprendido a la comunidad científica, ya que en el caso de un pequeño planeta caliente resultaría difícil mantener una atmósfera ligera. En cualquier caso se trata de un descubrimiento muy importante porque permitirá a los investigadores comparar los planetas de un sistema solar y otro.
