El hombre comenzó una relación paralela y nunca pensó en confesárselo a su mujer
MENDOZA (Redacción) - Un un fallo civil con pocos precedentes sucedió en Mendoza, ya que una mujer le ganó una demanda por daños y perjuicios a la esposa de su amante. La supuesta tercera en discordia deberá ser indemnizada con una considerable cantidad de dinero.
El triángulo amoroso comenzó en 2013. La mujer que será beneficiada por el dinero trabajaba en un reconocido banco ubicado sobre calle Colón de Ciudad. A principios del mes de agosto de ese año, el hombre infiel acudió a realizar un trámite y la vio. Quedó flechado de tal forma que se quedó esperando a la salida de su trabajo para invitarla a tomar un café.
Siguiendo la versión de la demandante, tiempo después comenzaron un noviazgo. El individuo le dijo en ese momento que estaba separado y que su supuesta ex esposa residía en España. Incluso la hija y la nuera del conquistador estaban al tanto de la relación con la empleada del banco.
El amorío avanzó hasta tal punto que el hombre le ofreció las llaves de su cochera a la mujer, ya que residía en un edificio cercano al banco donde trabajaba. En septiembre se rompió la burbuja. El 6 de ese mes regresó de Europa la esposa y se puso furiosa al ver un auto ocupando su cochera. El hombre mandó al portero del edificio a reclamarle la llave del estacionamiento a su amante y le advirtió que no volviera por el lugar ya que "corría riesgos".
Ese mismo día, la demandante recibió 14 llamadas telefónicas e innumerables mensajes de texto. Si bien había devuelto la llave de la cochera, el 9 de septiembre se presentó la esposa del hombre en su trabajo diciéndole que la llamara porque sino "lo iba a pagar caro", tal como reza en la denuncia.
Veinte días después, la esposa engañada volvió a acudir al banco y solicitó hablar con los directivos. En esa charla difamó a la empleada y pidió que la echen, aunque no logró su objetivo. El triángulo amoroso tuvo varias consecuencias, entre ellas una causa penal y otra civil. En la primera la esposa quedó sobreseída -se retractó de sus actos-, pero en la segunda fue condenada a pagar 60 mil pesos más intereses a la amante de su marido.
Litigio
La juez civil Rosana Moretti fue quien accedió a la demanda que reclamó la amante en conceptos de gastos terapéuticos, gastos judiciales y daño moral. En la contestación a la acusación, la esposa negó todos los hechos pero las pruebas terminaron confirmando la versión de la empleada del banco.
Incluso las autoridades de la sucursal se presentaron a declarar y ratificaron que la mujer se presentó pidiendo que echen a la mujer diciendo que "es una puta, una cualquiera", entre otros agravios. Pero los dos jefes de la mujer confirmaron que tenían muy buen concepto sobre ella y jamás había estado involucrada en una situación similar.
MENDOZA (Redacción) - Un un fallo civil con pocos precedentes sucedió en Mendoza, ya que una mujer le ganó una demanda por daños y perjuicios a la esposa de su amante. La supuesta tercera en discordia deberá ser indemnizada con una considerable cantidad de dinero.
El triángulo amoroso comenzó en 2013. La mujer que será beneficiada por el dinero trabajaba en un reconocido banco ubicado sobre calle Colón de Ciudad. A principios del mes de agosto de ese año, el hombre infiel acudió a realizar un trámite y la vio. Quedó flechado de tal forma que se quedó esperando a la salida de su trabajo para invitarla a tomar un café.
Siguiendo la versión de la demandante, tiempo después comenzaron un noviazgo. El individuo le dijo en ese momento que estaba separado y que su supuesta ex esposa residía en España. Incluso la hija y la nuera del conquistador estaban al tanto de la relación con la empleada del banco.
El amorío avanzó hasta tal punto que el hombre le ofreció las llaves de su cochera a la mujer, ya que residía en un edificio cercano al banco donde trabajaba. En septiembre se rompió la burbuja. El 6 de ese mes regresó de Europa la esposa y se puso furiosa al ver un auto ocupando su cochera. El hombre mandó al portero del edificio a reclamarle la llave del estacionamiento a su amante y le advirtió que no volviera por el lugar ya que "corría riesgos".
Ese mismo día, la demandante recibió 14 llamadas telefónicas e innumerables mensajes de texto. Si bien había devuelto la llave de la cochera, el 9 de septiembre se presentó la esposa del hombre en su trabajo diciéndole que la llamara porque sino "lo iba a pagar caro", tal como reza en la denuncia.
Veinte días después, la esposa engañada volvió a acudir al banco y solicitó hablar con los directivos. En esa charla difamó a la empleada y pidió que la echen, aunque no logró su objetivo. El triángulo amoroso tuvo varias consecuencias, entre ellas una causa penal y otra civil. En la primera la esposa quedó sobreseída -se retractó de sus actos-, pero en la segunda fue condenada a pagar 60 mil pesos más intereses a la amante de su marido.
Litigio
La juez civil Rosana Moretti fue quien accedió a la demanda que reclamó la amante en conceptos de gastos terapéuticos, gastos judiciales y daño moral. En la contestación a la acusación, la esposa negó todos los hechos pero las pruebas terminaron confirmando la versión de la empleada del banco.
Incluso las autoridades de la sucursal se presentaron a declarar y ratificaron que la mujer se presentó pidiendo que echen a la mujer diciendo que "es una puta, una cualquiera", entre otros agravios. Pero los dos jefes de la mujer confirmaron que tenían muy buen concepto sobre ella y jamás había estado involucrada en una situación similar.