Actualmente Windows tiene opciones de seguridad mucho más robustas, los navegadores son más inteligentes y, con suerte, también lo son los usuarios. En lugar de gastar tu dinero en un montón de software de seguridad que a menudo es tan invasivo e irritante como el malware del que te protege, piensa en una estrategia de seguridad minimalista y usa técnicas de navegación segura. A continuación enumeramos los escasos programas de software que realmente necesitas y dónde encontrarlos.
La buena noticia para el usuario consciente de la seguridad es que en 2017 los desarrolladores de sistemas operativos y navegadores se toman la seguridad muy, muy en serio, y una gran parte de la protección que antes requería aplicaciones de terceros (como herramientas para detectar páginas de phishing) ahora viene preinstalada, independientemente de la plataforma que estés utilizando.
Toda esa protección extra integrada no vale de mucho si no mantienes tu sistema operativo y tu navegador actualizados en todo momento. Es importante para la seguridad del sistema que Google actualice Chrome (y Chrome OS) automáticamente, te guste o no, y que Microsoft corra el riesgo de irritar a sus usuarios con actualizaciones constantes de su sistema operativo.
Te habrás dado cuenta de que muchos de los hackeos que llegan a las noticias se refieren a agujeros de seguridad que han sido parcheados desde entonces, o que acaban siendo parcheados rápidamente. Y hasta las grandes empresas de tecnología atacan a la competencia sobre vulnerabilidades que han dejado sin parchear.
Mantener tu sistema actualizado es una de las mejores maneras de protegerlo, y también uno de los más fáciles, así que no lo descuides. Con la mayor parte de nuestra vida digital centralizada en el navegador, mantenerlo actualizado y seguro debe ser una prioridad. No instales más extensiones y complementos de los que necesites y mantén actualizados los que tengas (Chrome y Firefox deberían hacerlo automáticamente).
Si tienes problemas para recordar contraseñas seguras o simplemente quieres una capa adicional de protección, considera instalar administradores de contraseñas como LastPass o 1Password, y un VPN también es una inversión que vale la pena para proteger tus datos cuando viajan por Internet, especialmente si usas redes wifi públicas con frecuencia.