No se si les ha pasado que van caminando por la calle y ven a una chica súper linda y a su lado la acompaña un hombre realmente ¡FEO!… Así como la película de Disney “La Bella y la Bestia”. Y nosotros nos preguntamos, qué es lo que tiene él para estar con una chica taaaan linda.
Según un estudio, las mujeres son mucho más felices cuando están al lado de un hombre que es, con todas sus letras, espantoso.
Para el estudio, los investigadores de la Universidad Estatal de Florida, evaluaron las relaciones de 113 parejas de recién casados, con una edad promedio de 20 años, para así entender si el atractivo juega un papel en la felicidad general.
Los resultados de la investigación arrojaron que las mujeres que tienen esposos atractivos, intentan perder peso para verse mejor.
Las mujeres en esta categoría respondieron preguntas afirmativas como: “me siento extremadamente culpable después de comer”, “me gusta que mi estómago esté vacío” y “me aterroriza ganar peso”.
Por el contrario, las mujeres que no tenían maridos atractivos no sentían la necesidad de hacer esfuerzos físicos ni alimenticios para estar en la competencia de sensualidad contra otras mujeres, lo que hace que una mujer verdaderamente sea feliz. En lugar de preocuparse por verse tan sexi como sus esposos, estas mujeres llegan a disfrutar plenamente su vida al lado de sus hombres antiestéticos.
Según un estudio, las mujeres son mucho más felices cuando están al lado de un hombre que es, con todas sus letras, espantoso.
Para el estudio, los investigadores de la Universidad Estatal de Florida, evaluaron las relaciones de 113 parejas de recién casados, con una edad promedio de 20 años, para así entender si el atractivo juega un papel en la felicidad general.
Los resultados de la investigación arrojaron que las mujeres que tienen esposos atractivos, intentan perder peso para verse mejor.
Las mujeres en esta categoría respondieron preguntas afirmativas como: “me siento extremadamente culpable después de comer”, “me gusta que mi estómago esté vacío” y “me aterroriza ganar peso”.
Por el contrario, las mujeres que no tenían maridos atractivos no sentían la necesidad de hacer esfuerzos físicos ni alimenticios para estar en la competencia de sensualidad contra otras mujeres, lo que hace que una mujer verdaderamente sea feliz. En lugar de preocuparse por verse tan sexi como sus esposos, estas mujeres llegan a disfrutar plenamente su vida al lado de sus hombres antiestéticos.