La familia no tenía idea de la existencia de este padecimiento hasta que el doctor lo mencionó. Hay solo 100 casos similares en el mundo.
Silah Calvert, una niña australiana, padece una extraña condición que provoca que su cabello no se pueda peinar. Se trata del síndrome del “pelo impeinable”.
A pesar de que la gente la mire y crea que se trata de una simple broma, la niña lleva su pelo despeinado contenta, ya que considera divertido tenerlo diferente al resto de las personas.
Su familia no tenía idea de la existencia de este padecimiento hasta que a los seis años de Calvert, el doctor les informó sobre esta rara enfermedad, de la que solo se conocen 100 casos en el mundo.
El “síndrome de pelo impeinable” es causado por una mutación de un gen, y no tiene cura, aunque se espera que a medida que pasen los años se vuelva más controlable. Si bien el pelo se reseca, no produce caída del cabello.
Según el Daily Mail, la pequeña lo toma como algo positivo. “Todo el mundo me conoce y se acuerda de mí. Especialmente en la escuela todos saben quién soy. Creo que mis amigos desearían tener el pelo como el mío”, dice Calvert.
Su familia le creó una cuenta de Instagram donde suben fotos de ella para generar conciencia sobre este síndrome casi desconocido.
Silah Calvert, una niña australiana, padece una extraña condición que provoca que su cabello no se pueda peinar. Se trata del síndrome del “pelo impeinable”.
A pesar de que la gente la mire y crea que se trata de una simple broma, la niña lleva su pelo despeinado contenta, ya que considera divertido tenerlo diferente al resto de las personas.
Su familia no tenía idea de la existencia de este padecimiento hasta que a los seis años de Calvert, el doctor les informó sobre esta rara enfermedad, de la que solo se conocen 100 casos en el mundo.
El “síndrome de pelo impeinable” es causado por una mutación de un gen, y no tiene cura, aunque se espera que a medida que pasen los años se vuelva más controlable. Si bien el pelo se reseca, no produce caída del cabello.
Según el Daily Mail, la pequeña lo toma como algo positivo. “Todo el mundo me conoce y se acuerda de mí. Especialmente en la escuela todos saben quién soy. Creo que mis amigos desearían tener el pelo como el mío”, dice Calvert.
Su familia le creó una cuenta de Instagram donde suben fotos de ella para generar conciencia sobre este síndrome casi desconocido.