Las pruebas de ADN realizadas en vehículos de Gendarmería para saber si
Santiago
Maldonado fue traslado ilegalmente en vehículos de la fuerza, dieron negativo, según informó Daniel Corach, titular laboratorio de Huellas Digitales Genéticas del CONICET que funciona en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, al juzgado federal de Esquel esta mañana.
Esta información fue entregada en la mañana de este martes en el Juzgado de Guido Otranto, quien investiga la desaparición de Santiago durante un desalojo en la ruta 40, el 1 de agosto. El caso mantiene en vilo al país y ha significado duros enfrentamientos políticos entre el gobierno, organismos de DDHH y el kirchnerismo, básicamente.
La prueba de ADN a la que arribaron los peritos significaría que Maldonado no fue trasladado en vehículos de la fuerza. Y si fue así, no hay vestigios genéticos mensurables de ello.
Lo que se hizo fue comparar el material genético de Maldonado y su familia, con cabellos, sangre y manchas hallados en vehículos de Gendarmería que participaron del operativo de desalojo de la Ruta 40, el día en que desapareció el artesano.
La prueba científica, con el resultado a la vista, contradice con fuerza el testimonio del militante mapuche Matías Santana, quien relató al juez haber visto cómo gendarmes golpeaban y metían a Maldonado en sucesivos vehículos de Gendarmería, hasta perderse rumbo a Esquel por la ruta 40. Ese testimonio era muy cuestionado por los investigadores.
Esta mañana, fuentes de la investigación confirmaron al POST el resultado del ADN sobre los vehículos de gendarmería.
La prueba de ADN que el gobierno, el juez Otranto y la Fiscal Ávila consideraban clave para seguir, le resta fuerza a la hipótesis de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, e inclina las pesquisas hacia el lado del homicidio simple cometido por uno, dos, o tres de los ocho gendarmes que llegaron hasta la orilla del río Chubut ese día.
Esta información fue entregada en la mañana de este martes en el Juzgado de Guido Otranto, quien investiga la desaparición de Santiago durante un desalojo en la ruta 40, el 1 de agosto. El caso mantiene en vilo al país y ha significado duros enfrentamientos políticos entre el gobierno, organismos de DDHH y el kirchnerismo, básicamente.
La prueba de ADN a la que arribaron los peritos significaría que Maldonado no fue trasladado en vehículos de la fuerza. Y si fue así, no hay vestigios genéticos mensurables de ello.
Lo que se hizo fue comparar el material genético de Maldonado y su familia, con cabellos, sangre y manchas hallados en vehículos de Gendarmería que participaron del operativo de desalojo de la Ruta 40, el día en que desapareció el artesano.
La prueba científica, con el resultado a la vista, contradice con fuerza el testimonio del militante mapuche Matías Santana, quien relató al juez haber visto cómo gendarmes golpeaban y metían a Maldonado en sucesivos vehículos de Gendarmería, hasta perderse rumbo a Esquel por la ruta 40. Ese testimonio era muy cuestionado por los investigadores.
Esta mañana, fuentes de la investigación confirmaron al POST el resultado del ADN sobre los vehículos de gendarmería.
La prueba de ADN que el gobierno, el juez Otranto y la Fiscal Ávila consideraban clave para seguir, le resta fuerza a la hipótesis de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, e inclina las pesquisas hacia el lado del homicidio simple cometido por uno, dos, o tres de los ocho gendarmes que llegaron hasta la orilla del río Chubut ese día.