Si una niña no comenzaba a menstruar, la mandaban a insertarse lana empapada en pulpa de pepinos y leche en la vagina.
Algunas mujeres medievales doblaban trozos de lino para absorber la sangre menstrual.
Las toallas sanitarias antiguas eran llamadas "trapos" o "paños".
Muchos "expertos" consideraban la regla como una enfermedad o trastorno que debía ser tratado.
Toda la experiencia de la menstruación femenina era considerada, por algunos, como asquerosa y contaminada.
La gente aún reconocía las antiguas ideas de Hipócrates de que los estilos de vida sedentaria de las mujeres implicaban que ellas no usaban toda su sangre cada mes, por eso ellas tenían que excretar las sobras.
La gente aún reconocía las antiguas ideas de Hipócrates de que los estilos de vida sedentaria de las mujeres implicaban que ellas no usaban toda su sangre cada mes, por eso ellas tenían que excretar las sobras.
Si una mujer no tenía el período, en su lugar algunos médicos sugerían que se extrajera sangre de sus venas.
En el pasado, la malnutrición hacía que a las mujeres no les bajara regularmente.
Algunas mujeres incluso usaban musgo como toalla sanitaria.
Se cree que así podría ser como el musgo Sphagnum cymbifolium, conocido como "musgo rojo", obtuvo su popular nombre.
Se decía que si tenías relaciones sexuales durante el período y resultabas embarazada, tu hijo nacería con el cabello rojo.