Estrategias para resolver problemas
Todos, en un momento u otro, nos encontramos con algún problema que afrontar. Algunos son más importantes; un súbito empeoramiento de tu economía, un resultado médico inesperado o un revés sentimental.
Otros son menos graves; un pinchazo inoportuno, un grifo que gotea o un examen de matemáticas. ¿Cómo enfrentarse a ellos? Este post trata sobre estrategias de resolución de problemas, que pueden ser útiles en matemáticas, ciencias, ingeniería o cualquier otro ámbito de la vida (quizá hasta en la política).
En los años que has pasado estudiando, ¿te han explicado alguna vez cómo afrontar un problema? Si es que sí, has tenido suerte. Si es que no, quizá te hayan dado una receta y hayas tenido que aplicarla una y otra vez (como nuestros políticos).
Fase 1: Entiende el problema y familiarízate con la situación.
Analiza con cuidado el enunciado, si lo hay
Ten claro qué te piden y cuál es el problema a resolver
Recopila todos los datos que te sea posible
Trata de hacerte una imagen global del problema
Intenta no bloquearte y mantener la calma
Fase 2. Busca estrategias y diseña un plan.
Busca otros problemas similares y estudia cómo se han resuelto
Intenta empezar por lo fácil e ir aumentando gradualmente la dificultad
Experimenta y busca patrones que se repiten
Plantéate un problema parecido y piensa cómo lo resolverías
Imagina que el problema no se ha resuelto y piensa por qué podría ser
Imagina que el problema ya está resuelto y piensa por qué podría ser
Fase 3. Elige una estrategia y lleva a cabo tu plan.
Prueba con las ideas de la fase anterior que te parezcan más prometedoras
No te des por vencido fácilmente, pero tampoco te obceques en una sola idea
No lances las campanas al vuelo antes de tiempo; pon a prueba tu solución y asegúrate de que es buena
Si no consigues avanzar, prueba a dejar reposar el problema y volver a él más adelante
Fase 4. Aprende del problema.
Analiza los pasos que has dado y el camino que has seguido
Comprueba las decisiones que has tomado y para qué te han servido
Intenta entender por qué tu estrategia ha funcionado o no
Reflexiona sobre cómo te has enfrentado al problema
Piensa si esas ideas pueden serte útiles para otros problemas
Si queres ver cada punto mencionado en detalle puedes acceder a la siguiente página:
Todos, en un momento u otro, nos encontramos con algún problema que afrontar. Algunos son más importantes; un súbito empeoramiento de tu economía, un resultado médico inesperado o un revés sentimental.
Otros son menos graves; un pinchazo inoportuno, un grifo que gotea o un examen de matemáticas. ¿Cómo enfrentarse a ellos? Este post trata sobre estrategias de resolución de problemas, que pueden ser útiles en matemáticas, ciencias, ingeniería o cualquier otro ámbito de la vida (quizá hasta en la política).
En los años que has pasado estudiando, ¿te han explicado alguna vez cómo afrontar un problema? Si es que sí, has tenido suerte. Si es que no, quizá te hayan dado una receta y hayas tenido que aplicarla una y otra vez (como nuestros políticos).
Fase 1: Entiende el problema y familiarízate con la situación.
Analiza con cuidado el enunciado, si lo hay
Ten claro qué te piden y cuál es el problema a resolver
Recopila todos los datos que te sea posible
Trata de hacerte una imagen global del problema
Intenta no bloquearte y mantener la calma
Fase 2. Busca estrategias y diseña un plan.
Busca otros problemas similares y estudia cómo se han resuelto
Intenta empezar por lo fácil e ir aumentando gradualmente la dificultad
Experimenta y busca patrones que se repiten
Plantéate un problema parecido y piensa cómo lo resolverías
Imagina que el problema no se ha resuelto y piensa por qué podría ser
Imagina que el problema ya está resuelto y piensa por qué podría ser
Fase 3. Elige una estrategia y lleva a cabo tu plan.
Prueba con las ideas de la fase anterior que te parezcan más prometedoras
No te des por vencido fácilmente, pero tampoco te obceques en una sola idea
No lances las campanas al vuelo antes de tiempo; pon a prueba tu solución y asegúrate de que es buena
Si no consigues avanzar, prueba a dejar reposar el problema y volver a él más adelante
Fase 4. Aprende del problema.
Analiza los pasos que has dado y el camino que has seguido
Comprueba las decisiones que has tomado y para qué te han servido
Intenta entender por qué tu estrategia ha funcionado o no
Reflexiona sobre cómo te has enfrentado al problema
Piensa si esas ideas pueden serte útiles para otros problemas
Si queres ver cada punto mencionado en detalle puedes acceder a la siguiente página: