¿Quien no escuchó hablar de la Gran Muralla China ? Una de las estructuras mas grandes contruidas por el hombre.

Fue construída a lo largo de mil años para frenar los ataques de los mongoles que venían del norte. Ahora, cada año cientos de personas se agolpan para poder visitarla.

Los turistas sólo pueden visitar una pequeña parte de la muralla: la que está en buenas condiciones. Pero hay otra menos conocida, a la que los turistas nunca van...

Las secciones abandonadas de la muralla.

Contando todas sus ramificaciones, la muralla se extiende por unos 8.851 kilómetros de largo.

Es un largo impresionante, sobre todo teniendo en cuenta que si medimos el territorio Argentino desde Usuahia hasta la Quiaca, sólo son 5.140 kilómetros.

Pero no sólo es larga: mide de 6 a 7 metros de alto y de 4 a 5 metros de ancho.

Para construirla, el 70% de la población de china trabajó en ella durante la dinastía Quin.

Más de 400.000 personas murieron durante la consutrcción, y ahora se encuentran sepultadas dentro de la propia muralla.

Son los obreros que no pudieron soportar las pésimas condiciones de trabajo.

Hoy en día, gran parte de ella se encuentre abandonada.






La cantidad de personal y recursos necesarios para hacerlo sería enorme.



Muchas partes perdieron su recubrimiento original de pieda y sólo quedó un montón de tierra.





En otras secciones, la naturaleza está volviendo a reclamar su lugar.




Y muchas partes están siendo visitadas por arqueólogos e investigadores.

Gracias a ellos se continúan descubriendo nuevos tramos hasta hoy en día.

Junto a los profesionales e investigadores, también hay muchos visitantes ocasionales y aventureros que se animan a recorrer sus ruinas.



Todos coinciden en lo mismo: recorrer estas ruinas e intentar comprender la magnitud de esta obra es una experiencia simplemente increíble.



