San Brendan (también conocido por sus diversos epítetos "el Navegante","el Viajero","el Anacoreta" y "El Osado" ) fue un santo irlandés que vivió entre los siglos V y VI d. C. conocido por su legendario viaje en busca de la "Isla del Paraíso" o la "Tierra de Promesa de los Santos".
Parte de la antigua tradición monástica irlandesa, San Brendan viajó por el noroeste de Europa para predicar la fe cristiana y fundar monasterios. Aunque en la actualidad no se dispone de ninguna prueba histórica que avale su famoso viaje, las fantásticas aventuras del santo se compilaron en una obra literaria conocida como la "Navigatio Sancti Brendani Abbatis"
Una xilografía que muestra la escena de la Navigatio Sancti Brendani Abbatis donde el santo celebra una misa en el cuerpo de un monstruo marino.
La Orden de San Brendan:
Se ha registrado que San Brendan nació en el año 484 DC, en Ciarraighe Luachra, cerca de Tralee, una ciudad portuaria en el condado irlandés de Kerry, que forma parte de la provincia de Munster. Los registros también indican que el futuro santo fue bautizado por San Erc, otro santo irlandés, en Tubrid, cerca de Ardfert. Después de un año con sus padres, el niño Brendan fue enviado a la casa de un cacique local, Airde McFidaigh en Cathair Airde en Listrim, a unos 5 km al este de su casa. Al final de su quinto año, San Brendan regresó a su familia y continuó sus estudios bajo la tutela de San Erc. En el año 510 d. C., el santo fue ordenado sacerdote por su maestro (otra fuente provee el año 512 d. C. como el año en que el santo fue ordenado)
En los años siguientes, San Brendan recorrió las Islas Británicas, difundiendo el cristianismo y fundando comunidades monásticas. Algunos de los monasterios que fundó fueron los de Clonfert, en el condado de Galway (que es su monasterio más grande y famoso), Inis-da-druim (actual Coney Island), en el condado de Clare, y en Shanakeel (conocido también como Baalynevinoorach), situado al pie de Brandon Hill en el condado de Kerry. Además, San Brendan también es recordado como un viajero gracias al relato de su fantástico viaje en busca de la Isla del Paraíso.
Escultura de San Brendan, Plaza Bantry, Condado de Cork.
El encuentro de San Brendan con una criatura marina:
Un relato del viaje de San Brendan a la Isla del Paraíso puede encontrarse en un texto conocido como la "Navigatio Sancti Brendani Abbatis", que fue escrito alrededor del siglo IX d. C. Varias versiones están disponibles, lo que ha dado lugar a algunas diferencias en los detalles de la historia. Por ejemplo, se ha registrado que San Brendan no ha emprendido el viaje solo, sino acompañado por un grupo de sus compañeros monjes. El número de sus compañeros, sin embargo, varía según las fuentes, variando desde tan sólo 14 hasta 60 hombres. En cualquier caso, el viaje de los monjes tardó siete años en completarse, durante los cuales se encontraron con una serie de increíbles aventuras.
Una de ellos, por ejemplo, es el encuentro de los monjes con el monstruo marino Jasconius. Se dice que esta historia es la aventura más comúnmente ilustrada de San Brendan. En el cuento, los monjes confunden al monstruo con una isla, debido a su inmenso tamaño. Sólo se dieron cuenta de que su isla era en realidad una criatura viviente cuando hicieron su fogata, ya que despertó el monstruo marino. En otra versión de la historia, los monjes se encontraron con un monstruo marino que buscaba devorarlos. El santo oró a Dios por la liberación, y otro monstruo marino emergió del agua para matar al primer monstruo.
San Brendan y la ballena tomado un manuscrito del siglo XV.
¿Llegó San Brendan al Nuevo Mundo?
El viaje de San Brendan ha llevado a algunos a argumentar que fue este santo irlandés, en lugar de los vikingos o Cristóbal Colón, quien fue el primer europeo que llegó al Nuevo Mundo. Una de las personas que trató de determinar la veracidad de esta afirmación fue Tim Severin, un explorador británico.
En 1976, Severin construyó un barco tradicional usando el diseño, materiales y técnicas que los monjes habrían utilizado. El explorador navegó exitosamente de Irlanda a Norteamérica. Aunque esto no significa necesariamente que San Brendan fuera el primer europeo en llegar al Nuevo Mundo, sí demuestra que el viaje emprendido por el santo era totalmente posible.
Statue of Brendan at Fenit Harbour.
Exposición en el Museo de Arte de Chazen, Universidad de Wisconsin-Madison, Madison, Wisconsin, Estados Unidos.