Nunca, pero nunca, pise un boliche y quizá te preguntes cómo puede no gustarme, si no conozco la experiencia.
Lamentablemente, sobre todo cuando estoy en un evento social, donde hay mucha gente, no puedo evitar analizar el comportamiento humano y el comportamiento humano se rige más o menos igual en todos lados, teniendo en cuenta ciertas pautas, según la ocasión, según el evento y el horario.
Cuando hay un habito, una tendencia, donde las personas buscan “parecerse a”, en lugar de destacar, de ser original, produce rechazo en mí, pero no es un rechazo o una fobia común, sino que yo me separo, me alejo de esa persona para que su estupidez no me estorbe y tenga la libertad de hacer lo que quiera Si no nos gusta una película, dejamos de verla, nadie nos obliga a lo contrario.
El boliche no es divertido para mí, porque es un negocio y además no se puede conocer gente interesante, solo gente que intenta venderte una imagen que no es real de sí mismos.
Además, el boliche es un negocio, las condiciones están creadas para mantener ese negocio. El dueño no va a querer que entablemos una conversación con alguien, para que nos terminemos yendo de su local, preferirá que la música esté alta, que nos esforcemos en hablar, sumado al baile y le calor, nos obligará a beber, el alcohol deshidrata, entonces, más beberemos. Los hombres suelen “beber más”, cuando se pasan de copas, quedan como idiotas ante las mujeres y estas no van a elegir a nigun idiota.
Si es para conocer mujeres, es uno de los peores lugares.
Después está el mal gusto musical, lo que nos obliga elegir un boliche adecuado para nuestros gustos. También está el mal gusto con que visten hombres y mujeres hoy en día y las situaciones de violencia y las drogas.
En mi opinión los boliches presentan mayores desventajas que ventajas y la única manera que pise un antro de mal gusto –como le llamo- es para cumplir con mis intereses personales, de lo contrario, prefiero hacer algo más divertido.
Además las mujeres parecerían ser tratadas con respeto por la gente de los boliches, pero esto es para atraer al público masculino, es decir las utilizan, para tratar al verdadero cliente, los hombres, de forma denigrante
Lamentablemente, sobre todo cuando estoy en un evento social, donde hay mucha gente, no puedo evitar analizar el comportamiento humano y el comportamiento humano se rige más o menos igual en todos lados, teniendo en cuenta ciertas pautas, según la ocasión, según el evento y el horario.

Cuando hay un habito, una tendencia, donde las personas buscan “parecerse a”, en lugar de destacar, de ser original, produce rechazo en mí, pero no es un rechazo o una fobia común, sino que yo me separo, me alejo de esa persona para que su estupidez no me estorbe y tenga la libertad de hacer lo que quiera Si no nos gusta una película, dejamos de verla, nadie nos obliga a lo contrario.
El boliche no es divertido para mí, porque es un negocio y además no se puede conocer gente interesante, solo gente que intenta venderte una imagen que no es real de sí mismos.
Además, el boliche es un negocio, las condiciones están creadas para mantener ese negocio. El dueño no va a querer que entablemos una conversación con alguien, para que nos terminemos yendo de su local, preferirá que la música esté alta, que nos esforcemos en hablar, sumado al baile y le calor, nos obligará a beber, el alcohol deshidrata, entonces, más beberemos. Los hombres suelen “beber más”, cuando se pasan de copas, quedan como idiotas ante las mujeres y estas no van a elegir a nigun idiota.
Si es para conocer mujeres, es uno de los peores lugares.
Después está el mal gusto musical, lo que nos obliga elegir un boliche adecuado para nuestros gustos. También está el mal gusto con que visten hombres y mujeres hoy en día y las situaciones de violencia y las drogas.
En mi opinión los boliches presentan mayores desventajas que ventajas y la única manera que pise un antro de mal gusto –como le llamo- es para cumplir con mis intereses personales, de lo contrario, prefiero hacer algo más divertido.
Además las mujeres parecerían ser tratadas con respeto por la gente de los boliches, pero esto es para atraer al público masculino, es decir las utilizan, para tratar al verdadero cliente, los hombres, de forma denigrante