Estadísticamente se ha probado que no todas las razas tienen la misma inteligencia y esto es independiente del método utilizado para medir el coeficiente intelectual. Todos los métodos llegan a la misma conclusión. Sin embargo esta declaración no es políticamente aceptable y se interpreta como "racismo". Por ejemplo el descubridor de la estructura del ADN y premio Nobel en genética James Watson sufre las consecuencias de la censura política en la ciencia:
Todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras todas las pruebas muestran que no es realmente así.
James Watson.
No hay ninguna razón para creer que las capacidades intelectuales de las poblaciones separadas geográficamente evolucionaron de forma idéntica. Nuestro deseo de reservar iguales capacidades de inteligencia, como una especie de "herencia universal de la humanidad", no es suficiente para hacer eso.
James Watson.
Los investigadores han informado de diferencias significativas en la puntuación media de Cociente intelectual en los test de varios grupos étnicos.
El Dr. Audrey Shuey, en su exhaustivo trabajo The Testing of Negro Intelligence, recopiló 384 estudios científicos independientes sobre la inteligencia y raza. Todos ellos mostraban una marcada diferencia intelectual entre las distintas razas y concluían por ejemplo, que los puntajes promedio de CI negros son entre 15 y 20 puntos más bajos que el promedio de los blancos, en términos científicos, varían entre uno y uno y medio de desviaciones estándar por debajo de los blancos.
El estudio realizado por Charles Murray y Richard Herrnstein en su libro The Bell Curve donde analizan estadísticamente el promedio de coeficiente intelectual de distintas razas colocó al tope a los asiáticos del Noreste, seguidos por los blancos europeos, norafricanos, sur-asiáticos y nativos americanos, y en el fondo los africanos subsaharianos y aborígenes australianos. Asimismo, el estudio apunta que las desigualdades sociales entre los grupos raciales han sido resultado de las diferencias entre el coeficiente intelectual, en lugar de ser su causa.
Un estudio entre niños en Eslovenia demostró que los gitanos tienen un coeficiente intelectual considerablemente más bajo que el de los blancos oscilando entre 70 y 80 puntos (similar al de los afroamericanos) que por lo general es considerado por debajo de lo normal, es decir, subnormal. 21% de niños gitanos son retardados respecto al 2% de niños blancos.
Otros estudios establecen que el coeficiente intelectual promedio de los asiáticos orientales es 105, blancos europeos 100, pueblos árticos 90, asiáticos del sudeste 87, amerindios 86, isleños del Pacífico 85, asiáticos del sur y norafricanos (árabes) 84, africanos o negros 67, nativos australianos 62 y bosquimanos 54.
La interpretación y causas de estas diferencias han generado varias hipotesis, algunas de ellas han resultado altamente controvertidas debido al ambiente actual de corrección política. Algunos investigadores, como Arthur Jensen, Richard Herrnstein, y Richard Lynn han sostenido que estas diferencias están determinadas genéticamente.
Contra los estudios citados, se les critica argumentando generalmente que hay factores ambientales (calidad en la educación, salud, nutrición) que causan las diferencias en inteligencia, sin embargo, aunque se han mostrado varios factores ambientales que afectan las diferencias en inteligencia entre grupos (como por ejemplo los niveles de plomo en la sangre), no ha sido demostrado que puedan explicar toda la disparidad. En pruebas sobre individuos de la misma clase social, misma educación y en las mismas condiciones ambientales, los resultados continúan siendo los mismos.
Otro argumento afirma que los resultados están condicionados por los prejuicios de quienes hacen las pruebas, es decir, que los blancos puntúan mejor en los tests porque éstos fueron diseñados por blancos, para blancos, y no se adaptan bien a otras razas. Sin embargo, estos estudios generalmente demuestran que la raza más inteligente es la asiática y no la blanca europea.
Aceptar que existen diferencias de inteligencia entre razas no es "racismo", las diferentes razas tienen capacidades y talentos propios con los que superan a otras pero que son distintivos de su propio entorno y contexto natural, así por ejemplo, los negros suelen ser mejores en deportes de velocidad que los blancos y mucho mejores que los amarillos, los blancos, en cambio, destacan en gimnasia, levantamiento de pesas y natación, lo que se conoce como inteligencia deportiva, etc.
J.P. Rushton – Raza, evolución y comportamiento
J. Philippe Rushton es profesor de psicología de la Universidad de Western Ontario, Londres, Ontario, Canadá. Rushton posee dos doctorados de la Universidad de Londres (Ph.D. y D.Sc) y es integrante de la Fundación John Simon Guggenheim, la Asociación Norteamericana para el Avance de la Ciencia, y las Asociaciones de Psicología Norteamericana, Británica y Canadiense. También es miembro de la Asociación del Comportamiento Genético, la Sociedad de Evolución y Comportamiento Humano, y la Sociedad de Neurociencia. Rushton ha publicado 6 libros y casi 200 artículos.
Es autor del libro “Raza, evolución y comportamiento: Una perspectiva de la historia de la vida” (2ª edición resumida especial en español), de 2000, que se puede descargar gratis en formato PDF pulsando en dicho enlace, o pulsando en la imagen de la portada del libro:
http://web.archive.org/web/201212010...rg/Spanish.pdf
El libro muestra los resultados de diversos estudios y datos estadísticos sobre las diferencias de las tres razas principales: Orientales (asiáticos del este, mongoloides), blancos (europeos, caucasoides) y negros (africanos, negroides), en tamaño cerebral, inteligencia, sexualidad, personalidad, velocidad de crecimiento, longevidad, crimen y estabilidad familiar, para explicar las diferencias sociales y de comportamiento entre individuos y sociedades, y ha sugerido una teoría evolutiva para explicarlo.
El sentido común, alejado de la mentalidad “políticamente correcta” impuesta en la actualidad, basta para entrever cuáles son las conclusiones. De hecho, históricamente tanto la existencia clara de razas y sus diferencias ha sido aceptada como normal, y es solamente la existencia del poder mafioso y criminal de la globalización el que impone las estupideces igualitarias en la mentalidad del rebaño.
Resumo las conclusiones del libro:
Inteligencia y tamaño cerebral: Asiáticos > blancos >> negros
Civilización: Asiáticos = blancos > negros
Actividad y desarrollo sexual: Asiáticos < blancos < negros
Longevidad: Asiáticos > blancos > negros
Agresividad y criminalidad: Asiáticos < blancos << negros
Autoestima y sociabilidad: Asiáticos < blancos < negros
Estabilidad familiar: Asiáticos > blancos >> negros
Hay una tabla más detallada en el libro, así como la explicación detenida de las diversas cualidades físicas, psicológicas, intelectuales y sociales.
La raza negro de hecho tiene prominentes rasgos simiescos heredados de una variedad Homo Erectus que se cruzó con Homo Sapiens del tipo Koisánido.
Los rasgos simiescos involucran un estado evolutivo inferior, más cercano al simio que cualquier otra raza humana.
Click para ampliar
Nariz aplastada y ancha, capacidad craneal muy reducida y una prominente boca (prognatismo)
Todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras todas las pruebas muestran que no es realmente así.
James Watson.
No hay ninguna razón para creer que las capacidades intelectuales de las poblaciones separadas geográficamente evolucionaron de forma idéntica. Nuestro deseo de reservar iguales capacidades de inteligencia, como una especie de "herencia universal de la humanidad", no es suficiente para hacer eso.
James Watson.
Los investigadores han informado de diferencias significativas en la puntuación media de Cociente intelectual en los test de varios grupos étnicos.
El Dr. Audrey Shuey, en su exhaustivo trabajo The Testing of Negro Intelligence, recopiló 384 estudios científicos independientes sobre la inteligencia y raza. Todos ellos mostraban una marcada diferencia intelectual entre las distintas razas y concluían por ejemplo, que los puntajes promedio de CI negros son entre 15 y 20 puntos más bajos que el promedio de los blancos, en términos científicos, varían entre uno y uno y medio de desviaciones estándar por debajo de los blancos.
El estudio realizado por Charles Murray y Richard Herrnstein en su libro The Bell Curve donde analizan estadísticamente el promedio de coeficiente intelectual de distintas razas colocó al tope a los asiáticos del Noreste, seguidos por los blancos europeos, norafricanos, sur-asiáticos y nativos americanos, y en el fondo los africanos subsaharianos y aborígenes australianos. Asimismo, el estudio apunta que las desigualdades sociales entre los grupos raciales han sido resultado de las diferencias entre el coeficiente intelectual, en lugar de ser su causa.
Un estudio entre niños en Eslovenia demostró que los gitanos tienen un coeficiente intelectual considerablemente más bajo que el de los blancos oscilando entre 70 y 80 puntos (similar al de los afroamericanos) que por lo general es considerado por debajo de lo normal, es decir, subnormal. 21% de niños gitanos son retardados respecto al 2% de niños blancos.
Otros estudios establecen que el coeficiente intelectual promedio de los asiáticos orientales es 105, blancos europeos 100, pueblos árticos 90, asiáticos del sudeste 87, amerindios 86, isleños del Pacífico 85, asiáticos del sur y norafricanos (árabes) 84, africanos o negros 67, nativos australianos 62 y bosquimanos 54.
La interpretación y causas de estas diferencias han generado varias hipotesis, algunas de ellas han resultado altamente controvertidas debido al ambiente actual de corrección política. Algunos investigadores, como Arthur Jensen, Richard Herrnstein, y Richard Lynn han sostenido que estas diferencias están determinadas genéticamente.
Contra los estudios citados, se les critica argumentando generalmente que hay factores ambientales (calidad en la educación, salud, nutrición) que causan las diferencias en inteligencia, sin embargo, aunque se han mostrado varios factores ambientales que afectan las diferencias en inteligencia entre grupos (como por ejemplo los niveles de plomo en la sangre), no ha sido demostrado que puedan explicar toda la disparidad. En pruebas sobre individuos de la misma clase social, misma educación y en las mismas condiciones ambientales, los resultados continúan siendo los mismos.
Otro argumento afirma que los resultados están condicionados por los prejuicios de quienes hacen las pruebas, es decir, que los blancos puntúan mejor en los tests porque éstos fueron diseñados por blancos, para blancos, y no se adaptan bien a otras razas. Sin embargo, estos estudios generalmente demuestran que la raza más inteligente es la asiática y no la blanca europea.
Aceptar que existen diferencias de inteligencia entre razas no es "racismo", las diferentes razas tienen capacidades y talentos propios con los que superan a otras pero que son distintivos de su propio entorno y contexto natural, así por ejemplo, los negros suelen ser mejores en deportes de velocidad que los blancos y mucho mejores que los amarillos, los blancos, en cambio, destacan en gimnasia, levantamiento de pesas y natación, lo que se conoce como inteligencia deportiva, etc.
J.P. Rushton – Raza, evolución y comportamiento
J. Philippe Rushton es profesor de psicología de la Universidad de Western Ontario, Londres, Ontario, Canadá. Rushton posee dos doctorados de la Universidad de Londres (Ph.D. y D.Sc) y es integrante de la Fundación John Simon Guggenheim, la Asociación Norteamericana para el Avance de la Ciencia, y las Asociaciones de Psicología Norteamericana, Británica y Canadiense. También es miembro de la Asociación del Comportamiento Genético, la Sociedad de Evolución y Comportamiento Humano, y la Sociedad de Neurociencia. Rushton ha publicado 6 libros y casi 200 artículos.
Es autor del libro “Raza, evolución y comportamiento: Una perspectiva de la historia de la vida” (2ª edición resumida especial en español), de 2000, que se puede descargar gratis en formato PDF pulsando en dicho enlace, o pulsando en la imagen de la portada del libro:
http://web.archive.org/web/201212010...rg/Spanish.pdf
El libro muestra los resultados de diversos estudios y datos estadísticos sobre las diferencias de las tres razas principales: Orientales (asiáticos del este, mongoloides), blancos (europeos, caucasoides) y negros (africanos, negroides), en tamaño cerebral, inteligencia, sexualidad, personalidad, velocidad de crecimiento, longevidad, crimen y estabilidad familiar, para explicar las diferencias sociales y de comportamiento entre individuos y sociedades, y ha sugerido una teoría evolutiva para explicarlo.
El sentido común, alejado de la mentalidad “políticamente correcta” impuesta en la actualidad, basta para entrever cuáles son las conclusiones. De hecho, históricamente tanto la existencia clara de razas y sus diferencias ha sido aceptada como normal, y es solamente la existencia del poder mafioso y criminal de la globalización el que impone las estupideces igualitarias en la mentalidad del rebaño.
Resumo las conclusiones del libro:
Inteligencia y tamaño cerebral: Asiáticos > blancos >> negros
Civilización: Asiáticos = blancos > negros
Actividad y desarrollo sexual: Asiáticos < blancos < negros
Longevidad: Asiáticos > blancos > negros
Agresividad y criminalidad: Asiáticos < blancos << negros
Autoestima y sociabilidad: Asiáticos < blancos < negros
Estabilidad familiar: Asiáticos > blancos >> negros
Hay una tabla más detallada en el libro, así como la explicación detenida de las diversas cualidades físicas, psicológicas, intelectuales y sociales.
La raza negro de hecho tiene prominentes rasgos simiescos heredados de una variedad Homo Erectus que se cruzó con Homo Sapiens del tipo Koisánido.
Los rasgos simiescos involucran un estado evolutivo inferior, más cercano al simio que cualquier otra raza humana.
Click para ampliar
Nariz aplastada y ancha, capacidad craneal muy reducida y una prominente boca (prognatismo)