La mítica serie dirigida por Vince Gilligan y protagonizada principalmente por Bryan Cranston y Aaron Paul. En ella se narra la vida de Walter White, un profesor de química en un instituto de Albuquerque (Nuevo México) que decide introducirse en el negocio de la producción y venta de metanfetamina para poder pagar el tratamiento contra el cáncer que su médico le acaba de detectar. Definirla de este modo tan superficial es cargarse todas las bondades de esta genial serie, cuyos matices la elevan a la categoría de obra maestra.
A pesar de que en este reportaje distinguimos individualmente cada uno de los mejores rasgos de 'Breaking Bad', no es sino la perfecta ejecución del conjunto la que hace que esta serie se haya ganado un hueco en los corazones de los amantes de la buena narrativa. De hecho la crítica mundial ha validado su calidad nominándola a un total de 230 premios de los cuales ha conseguido 87 galardones: premios Emmy, IGN, Globo de Oro... Muchas academias han reconocido el valor de la serie de Vince Gilligan pero, ¿qué es lo que la hace tan buena?
1. Los personajes y su evolución
'Breaking Bad' es, sin lugar a dudas, una serie coral. Lo que pasa en su trama no importa más que lo que les ocurre a sus personajes. Pero claro, no se puede hablar de los personajes sin destacar la evolución de estos. Al inicio de la serie cada uno de las personas que protagonizan sus tramas inician un viaje que desestabilizará su vida hasta convertirla en una realidad completamente diferente a la que conocían. No hay personaje que siga siendo el mismo después de relacionarse con Walter White. De hecho hay muchos que simplemente dejan de existir. La evolución de las personalidades está tan bien trabajada que uno de los ejercicios más interesantes que se pueden hacer con 'Breaking Bad' es empezar a ver la primera temporada justo después de haber visto el último capítulo de la serie y comprobar cómo se han modificado los comportamientos de los personajes.
2. Interpretaciones
Evidentemente el punto anterior no tendría tanta potencia si el elenco de actores que representa a esos personajes no bordase sus respectivos papeles. Tanto los personajes de Bryan Cranston como de Aaron Paul parecen estar hechos a medida para ambos actores, de hecho Vince Gilligan ha contado alguna otra vez la anécdota de cómo decidieron no matar a Jesse Pinkman en la primera temporada -tal y como estaba previsto- después de haber visto cómo se desenvolvía en el personaje. Pero no sólo los protagonistas de la serie conducen bien a sus personajes, sino que cada uno de los secundarios, por muy pequeño que sea su papel, realizan un trabajo excelente, adecuándose a las exigencias del intrincado guión de 'Breaking Bad'.
3. Feminismo y el papel de la mujer
'Breaking Bad' no destaca precisamente por ser una serie feminista, al menos no es eso lo que la define, sin embargo en algunas situaciones podemos presenciar el detalle con el que los autores han intentado tratar el papel de la mujer.
4. Simbología y referencias
A lo largo de toda la serie podemos ver cómo se van utilizando diferentes elementos que alimentan el lenguaje simbólico de la misma. Algunos son más evidentes que otros; los huevos revueltos con tiras de bacon en forma de números con la edad de Walter White sirven para representar la calidez hogareña que el protagonista desecha en los primeros episodios, pero también para hacer ver la nostalgia que desprende el personaje en los últimos compases de la quinta temporada.
5. Uso del color
Que la paleta de colores juega un papel fundamental es 'Breaking Bad' no es un secreto para nadie. Y no sólo hablamos del conocido filtro amarillo que se le aplica a la imagen cuando la acción cruza la frontera norteamericana y se desplaza a México, es algo que va más allá. Los colores que vemos en pantalla pueden parecer arbitrarios, pero la realidad es que cada gama cromática que aparece está meticulosamente seleccionada con el objetivo de reflejar una sensación concreta.
6. Lenguaje audiovisual
Aunque este punto está relacionado directamente con el anterior, aquí nos vamos a parar más en cuestiones ligadas a otros aspectos cinematográficos. Uno de los elementos formales en los que más destaca 'Breaking Bad' es su cuidada fotografía; los planos tienen una entidad propia que aportan calidad artística a la narrativa sin agobiar al espectador con una simple sucesión de enfoque bonitos como ocurre en otras producciones.
7. Banda sonora
Dentro de ese lenguaje audiovisual juegan un papel muy importante las canciones que suenan a lo largo de las cinco temporadas de 'Breaking Bad'. Una de las que más recordamos es la que acompaña al momento final de la serie, justo cuando Heisenberg yace en el suelo; cuesta creer que Baby Blue, de Badfinger, no estuviera escrita exclusivamente para esa escena. Muchas canciones, como ocurre con los planos, esconden un mensaje que refuerza el eje central de la narrativa y consiguen crear un producto de excelencia audiovisual.