Las imágenes son muy emotivas ya que el pequeño juega el papel del mismo modo que posiblemente lo haga en unos cuantos años. De esta forma, se inclina y se pone de rodillas para pedirle matrimonio. ¿No crees en el amor? Obviamente, tras descubrir esta historia tan tierna, tu corazón se habrá derretido, si este no es el caso, podría ser que tu ‘motor’ sea de piedra.
Aquí se le puede ver al pequeño Gideon con su anillo, con el que posteriormente pudo entregar a su queridísima enfermera Sarah.
Y como no podría ser de otra manera, en todo el periplo contó con la colaboración de su más que orgullosa mamá.