Una mujer de unos 20 años de Tanzania fue encontrada enterrada viva bajo el suelo de cemento de un parque, a modo de tumba sin ataúd. Cuando las autoridades sanitarias llegaron al lugar, la joven estaba totalmente demacrada y los músculos de su espalda fusionados entre sí. La policía informó de que, tras 8 meses de cautiverio en ese lugar, la chica necesitaría varios meses para rehabilitarse y conseguir volver a caminar correctamente.
Más tarde, se conocieron los motivos de su ‘acogedora estancia’. Su novio construyó este lugar a conciencia y había enterrado a su querida allí gracias a una recomendación de una curandera -más bien, una bruja barata-. Él iba a hacerse rico por esto. La magia negra es muy poderosa… Afortunadamente -si se puede decir suavemente-, la chica fue alimentada dos veces en semana -un detallazo por su parte-. Esto la mantuvo con vida.
Gracias a un informante de la zona, la policía pudo hallar a la chica enterrada en un parque cercano. El novio había utilizado un banco y una plancha para ocultar la entrada al ‘refugio’. Aún no sabemos a cuál es la pena que le ha caído a este malnacido, pero esperemos que no vea la luz del sol en mucho tiempo, como le hizo sufrir a su novia durante ocho largos meses.