La vida no siempre es justa y menos cuando hablamos de una persona joven que fallece a causa de una enfermedad. Con toda la vida por delante, muchos sueños por cumplir y de golpe todos ellos se desvanecen por completo. Por mucho que los familiares y el propio enfermo se preparen para lo peor, es muy difícil de asimilar llegado el momento.
A causa de la enfermedad Laura no tuvo la oportunidad de graduarse de la escuela secundaria y de paso recibir su anuario. Los compañeros de clase tuvieron un bonito gesto hacia ella, transformaron su ataúd en un anuario improvisado .
Laura estuvo esperando durante bastante tiempo un trasplante de células madre como tratamiento contra el cáncer. En estos casos el tiempo siempre corre en contra y por un motivo u otro Laura no tuvo suerte. Si bien el pasado mes de julio ya había varios donantes disponibles, la escasez de camas en el hospital hizo que Laura pasara a la lista de espera.
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Laura Hillier@i_AMLaura97
This is me after my reinduction chemotherapy! Hard to loose the hair.
15:15 - 14 jul. 2015 1una respuesta 33 Retweets 2828 me gusta
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Mientras tanto la joven continuaba con la quimioterapia, incluso subió alguna foto en Twitter. En su rostro se aprecia una sonrisa, todavía había esperanza.
Laura Hillier@i_AMLaura97
In remission after reinduction chemo. Yay!!! Ready to go just waiting for a bed
@PeterAkmanCTV @lnicolasglobal @CHCHTV @mattgallowaycbc
18:36 - 24 jul. 2015 respuestas 55 Retweets 1919 me gusta
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Su familia hizo todo lo posible para encontrar otro hospital con camas disponibles, había que operar a Laura lo antes posible. Incluso pensaron en ir a Estados Unidos, pero allí el coste de la operación ascendía a 250.000 dólares.
Meses después, en agosto, Laura por fin tenía cama y fue sometida a la operación. En esos momentos todo pintaba bien, Laura era una chica fuerte y en parte la familia podía ver la luz al final del túnel. En un principio todo salió bien, pero dos meses más tarde el cáncer hizo acto de presencia una vez más. Laura acabó en cuidados intensivos, se recuperó y pudo salir del hospital el pasado 1 de enero.
Aunque en un principio se estaba recuperando y todo salió bien, Laura tenía que ir de vez en cuando al hospital para recibir un tratamiento adicional, la siguiente cita la tenía para el 18 de enero. Debido a ciertas complicaciones médicas que tuvo el día anterior no pudo ir. Finalmente unos días más tarde Laura de tan solo 20 años y con toda una vida por delante murió. El funeral se llevó a cabo el pasado 30 de enero.