Este hotel está situado en la Laponia finesa, la región más fría y cercana al círculo polar ártico del país. El establecimiento cuenta con un bar, un restaurante y una capilla para bodas. Para lograr todo esto, el proyecto requirió 350.000 kg de hielo natural. Como es de imaginarse, los constructores tuvieron que trabajar en condiciones extremas, a temperaturas bastante más bajas que cero grados.
Para hacer tu estancia en este iglú de Game of Thrones más amena, se ofrece actividades como clases de esculturas de hielo o paseos en trineo tirados por perros.
Como el material de construcción es efímero, el lugar desaparecerá el 8 de abril de 2018.